Innovación

Científicos de IBM en Zúrich reproducen el funcionamiento neuronal

Escrito por Marcos Merino

El chip se compone de un conjunto de dispositivos de cambio de fase que almacena poblaciones de neuronas artificiales en su configuración atómica.

El mayor reto al que se ha enfrentado en las últimas décadas los especialistas en inteligencia artificial ha sido al desarrollo de sistemas de procesamiento de datos capaces de imitar la mente humana (más concretamente, la potencia de sus grandes redes neuronales), pudiendo así producir tecnologías capaces de afrontar tareas vinculadas al aprendizaje y a la toma de decisiones.

En este sentido, IBM ha anunciado esta semana que los científicos de los laboratorios que IBM Research posee en Zúrich (Suiza) han sido capaces de diseñar neuronas artificiales compuestas de materiales con cambio de fase (para el almacenamiento y procesamiento de datos) y de generar ‘disparos neuronales’ aleatorios a través de las mismas. Los disparos neuronales son un proceso biológico que, en este caso, ha sido reproducidos de manera artificial aplicando una serie de pulsos eléctricos a las neuronas artificiales compuestas de telururo de antimonio germanio (el mismo material que sirve de base a los discos Blu-Ray), dando como resultado una progresiva cristalización del material.

Según explica IBM, “se trata del principal fundamento de la computación basada en eventos y resulta similar al proceso por el cual nuestro cerebro responde cuando tocamos algo que está caliente. Con este modelo de ‘integración y disparo’, es posible utilizar una sola neurona para detectar patrones y hallar correlaciones en flujos de información basados en eventos en tiempo real. […] Esta demostración constituye un gran paso adelante en el desarrollo de tecnologías neuromórficas integradas, ultradensas y de eficiencia energética para aplicaciones de computación cognitiva“.

Así, la aplicación de esta tecnología a ámbitos como el Internet de las Cosas podría permitir a estas neuronas artificiales realizar funciones como la detección de discrepancias en transacciones financieras o el análisis de datos de las redes sociales para descubrir nuevas tendencias culturales. Como no podría ser menos, el resultado de esta investigación aparece destacado en la última portada de la publicación científica Nature Nanotechnology.

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.