Innovación

La carne artificial cultivada in vitro llegará a nuestros platos en 2020

La carne artificial cultivada in vitro llegará a nuestros platos en 2020

Cada vez queda menos para que la alternativa sostenible de la carne artificial generada en laboratorios sea realidad para el consumidor medio. Todas las predicciones apuntan a 2020 como una fecha relevante.

Nuevas alternativas se ciernen sobre la industria de la alimentación, algo que urge si tenemos en cuenta que la producción cárnica masiva es totalmente insostenible para el planeta, propiciando el aumento de las emisiones contaminantes, la deforestación de bosques o la reducción de la biodiversidad. Como opciones de peso, la ganadería extensiva, la soberanía alimentaria, el consumo de alimentos de temporada a través de un comercio local y de proximidad o una dieta más basada en vegetales son las principales recomendaciones por parte de expertos como la FAO.

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Otras alternativas que han surgido a raíz de la innovación son la producción de insectos -que podrían constituir la principal fuente de proteínas en veinte años- y que ya han encontrado espacio en el mercado actual, las granjas verticales automatizadas, los cultivos hidropónicos y acuapónicos, la carne sin carne que ha llegado a innovadores hubs como Silicon Valley, o, tema que hoy nos ocupa, la carne in vitro desarrollada en laboratorios. 

Quién abandera la producción de carne in vitro

La carne artificial, también denominada en vitro, es aquella creada en laboratorios con células madre, nutrientes naturales y sin productos químicos, con la principal finalidad de frenar el impacto ecológico de la sobreproducción cárnica y de la agricultura ganadera, uno de los factores principales del cambio climático, cuyo aceleramiento obedece a la desenfrenada e insostenible economía de consumo actual.

Pese a que todavía son demasiado costosos para ser escalable, los precios de carne sintética han disminuido en un 96% en solo cuatro años, mientras que los primeros prototipos de estos productos están comenzando a interesar a los consumidores. Algunas compañías que generaron carnes basadas en plantas son las startups Beyond Meat e Impossible Foods, en la que ha invertido dinero Bill Gates.

Las carnes sintéticas cultivadas en laboratorio ya están abaratando los costes de producción: por ejemplo, una hamburguesa de carne de res cultivada in vitro por Mosa Meats vale unos doce dólares por hamburguesa mientras que Memphis Meats actualmente está desarrollando carne de pollo en el laboratorio.

Tanto las carnes artificiales desarrolladas en el laboratorio como las basadas en vegetales son ya alternativas para consumir productos cárnicos más amigables con el medio ambiente, más saludables y más rentables. ¡Y en menos de dos años podrías tenerlas en tu plato!

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.