Innovación

BBVA reta a los jugadores digitales de servicios financieros con Wizzo

Escrito por Esther Macías

La entidad financiera pone en marcha una ‘app’ dirigida a jóvenes que aúna el concepto de la red social con el mundo de las transacciones. Con ella BBVA pretende competir de tú a tú con los principales jugadores digitales.

Enviar y pedir dinero con un solo mensaje, hacer botes entre amigos, sacar efectivo de un cajero sin tarjeta, organizar planes de ahorro… Éstas son algunas de las prestaciones que facilita Wizzo a sus usuarios. La app, creada por BBVA y ya disponible para plataformas iOS y Android, es el primer producto nativo digital que desarrolla la entidad financiera, dispuesta a competir cara a cara con los principales jugadores de este sector.

“Wizzo supone la aparición de un producto completamente nuevo, que pasa por conectar nuestro dinero con nuestra vida online de manera muy sencilla y eficaz a través del móvil o de la web”. Así es como Luis Uguina, responsable de Nuevas Tecnologías en BBVA, define la nueva aplicación desarrollada, por otra parte, para el público en general, sea o no cliente de la entidad. Un público, eso sí, eminentemente joven, ya que el producto está diseñado en gran parte para facilitar el contacto con un servicio financiero a aquellas personas aún no familiarizadas con este tipo de prestaciones.

Una suerte de red social centrada en pagos, compras y ahorro

Precisamente para calar entre los nativos digitales el equipo de desarrollo de Wizzo ha construido la app como una especie de red social que el usuario va construyendo aunque con la peculiaridad de que está centrada en los pagos, las compras y el ahorro.

En este sentido, explican desde BBVA, “los usuarios pueden invitar a todos sus contactos y crear una red de amigos de modo que hacer un pago entre particulares, los conocidos como pagos peer to peer, resulta tan sencillo como enviar un mensaje de texto”.

Con Wizzo, que funciona como una especie de tarjeta prepago (el límite máximo de recarga al año es de 2.500 euros), tampoco será ya necesario conocer los 20 dígitos de las cuentas corrientes que tantos quebraderos de cabeza dan a muchos y el proceso de realizar una transferencia se simplifica al máximo, siendo tan solo preciso saber cuál es el nombre de usuario de Wizzo, el correo electrónico o el móvil del destinatario al que se quiere destinar el dinero.

Por otra parte, Wizzo también permite a sus usuarios organizar botes online, de cara a hacer una colecta de dinero para un regalo, un evento, etc. absorbiendo así funcionalidades de jugadores online especializados en este ámbito como, por ejemplo, Leetchi.com, entre otros. Pero este tipo de empresas no serán las únicas potencialmente afectadas por el nuevo producto de BBVA. La aplicación también incorpora un sistema para enseñar a sus usuarios a ahorrar mejor al modo en que lo hacen también otras aplicaciones como Fintonic o Dinaru.

Como decíamos, la aplicación permite incluso sacar dinero desde cualquier cajero BBVA sin necesidad de tener una tarjeta: un sistema de códigos que se envían al móvil del usuario será la puerta de entrada para ello. Aunque los usuarios que quieran disponer de una tarjeta (de débito) también podrán hacerlo. Incluso podrán solicitar un adhesivo contactless que una vez pegado en su teléfono les permitirá realizar pagos sin contacto en los comercios.

Un movimiento necesario

El movimiento de BBVA con Wizzo y otras iniciativas tecnológicas como la app de pago móvil Wallet que está llevando a cabo la entidad financiera se enmarcan en un intento, necesario por otro lado, de los bancos de competir en un mundo eminentemente digital y sobre todo móvil. Un espacio que otros jugadores nacidos al calor de la digitalización están copando y en el que la banca tradicional también quiere tener su parcela.

De hecho, lo necesita. Como indica el informe Mundial de Banca Retail 2013, elaborado por la consultora Capgemini y Efma (Asociación Europea de Marketing Financiero), la banca móvil ofrece una oportunidad única para que las entidades financieras tengan un enfoque más centrado en el cliente de modo que aumente la fidelización de estos últimos, cada vez más débil.

Además, no hay que olvidar el creciente uso del canal móvil en el mundo financiero que, en el caso de España, según el citado estudio, está previsto que aumente casi un 8% entre 2012 y 2017. Un canal especialmente importante para el segmento más joven de la población, usuarios muy activos del universo de las apps.

En el caso del BBVA desde luego los objetivos son ambiciosos. El banco aspira a duplicar sus clientes de banca online y multiplicar por cuatro los de banca móvil para el año 2016.

 

 

Sobre el autor de este artículo

Esther Macías

Periodista especializada en tecnología, innovación, economía digital y emprendimiento. Tras un largo paso por iWorld y ComputerWorld, desde 2013 estoy inmersa en la prodigiosa aventura de TICbeat como jefa de redacción.