Innovación

Baterías en estado sólido: más eficientes, baratas y seguras

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Escrito por Marcos Merino

El litio sólido es la principal innovación introducida por las compañías Dyson y Sakti3 en su desarrollo conjunto de la nueva generación de baterías.

Uno de los grandes limitantes de las tecnologías móviles (desde los portátiles a numerosos wearables) es una tecnología básica: la de las baterías. Y es que mientras la tecnología circundante ha sido capaz de evolucionar, en su mayor parte, a un ritmo asombroso, las baterías no han sido capaces de seguir dicho ritmo (no hay grandes diferencias entre las actuales baterías de litio y las que introdujo Sony en el mercado en 1991, más que en el tiempo de carga), lo que ha coartado el potencial del conjunto, obligando a elegir entre dispositivos con más peso y autonomía, o más ligeros pero que nos condenan a la constante preocupación por la notificación del pavoroso “1% de batería”.

Por eso es noticia que la compañía británica Dyson (dedicada a la fabricación de aspiradoras y otros electrodomésticos) esté invirtiendo 15 millones de dólares en un nuevo tipo de batería que promete doblar el tiempo de vida de las baterías de nuestros dispositivos, así como permitir que los coches eléctricos dispongan de 800 kilómetros de autonomía por carga. Esta batería está siendo producida por una spin-off de la Universidad de Michigan fundada en 2007 y denominada Sakti3, que previamente había desarrollado una tecnología de estado sólido de última generación capaz de almacenar el doble de energía que las baterías tradicionales recargables de litio (de base líquida: liberan energía a través de reacciones químicas entre compuestos líquidos reactivos) que usamos hoy en día en nuestros dispositivos móviles, vehículos y paneles solares.

Por contra, la tecnología de Sakti3 hace uso de electrodos de litio sólido en lugar de dicha mezcla líquida. Esto, además de aumentar notablemente su capacidad de almacenamiento energético, convierte a estas nuevas baterías en una opción más barata de fabricar y más ecológica que sus antecesoras. Y por si esto fuera poco, también aportan una mayor seguridad, evitando la naturaleza explosiva de las baterías líquidas. Éste no es, ni mucho menos, un tema menor: anteriores alternativas muy prometedoras a las actuales baterías, como la tecnología de baterías basada en azufre, resultaron bruscamente frenadas por razones de seguridad, no de eficiencia energética.

Tal y como explicaba a The Guardian el fundador de la compañía, James Dyson, “Sakti3 ha logrado avances de rendimiento que sencillamente está fuera de las posibilidades de la tecnología actual”. Y añade: “Son las tecnologías básicas como las baterías o los motores las que permiten que las máquinas funcionen correctamente”.

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.