Innovación

AURA, todos los detalles de la cuarta plataforma de Telefónica

Escrito por Víctor Pérez

El Mobile World Congress que se celebra estos días en Barcelona va mucho más allá de la presentación de smartphones de última generación. Así lo ha demostrado este domingo Telefónica, que ha aprovechado el tirón de la feria para presentar definitivamente su proyecto de cuarta plataforma que promete revolucionar la manera en la que los clientes se relacionan con la compañía.

A nadie se le escapa que los datos son el petróleo del futuro. E incluso del presente. De ahí que la preocupación por la privacidad haya aumentado exponencialmente entre los usuarios con la eclosión de los smartphones y de las aplicaciones móviles que acceden a todo tipo de datos personales para usos -a veces- útiles para el usuario.

Bajo este marco Telefónica ha presentado AURA, lo que promete ser un nuevo modelo de relación con el cliente que gira en torno a un motor cognitivo capaz de transformar los datos que ya utiliza Telefónica para ofrecer sus servicios a los clientes en conocimiento, información valiosa con el objetivo de enriquecer la experiencia final al usuario.

El proyecto de la cuarta plataforma tiene tres puntos fundamentales. A un lado del mapa se sitúan los datos del usuario, esos que Telefónica ya almacena para poder ofrecerle los servicios que tiene contratados: por ejemplo, para enrutar una llamada o, quizás más intuitivo, el registro del tráfico de datos en redes móviles para poder facturar según la tarifa contratada.

Telefónica explica que esos datos siempre han estado ahí y que, de hecho, son uno de los pocos operadores que no comercializa económicamente esos datos. El motor cognitivo recoge todos esos datos que hasta ahora se generaban de forma ininterrumpida dentro de Telefónica para convertirlos en información valiosa que pueda enriquecer la experiencia final del usuario.

Por eso, al otro lado del esquema de la cuarta plataforma de Telefónica se ubican los canales, el lugar donde toda es información se utiliza para enriquecer la experiencia final del usuario. En este punto Telefónica subraya que será necesario un doble permiso para que el toda esa información que gestiona el motor cognitivo llegue hasta un servicio final: ese servicio debe tener primero la autorizacón miso de Telefónica -al estilo del control que ejerce Apple sobre la app Store- y, por otro, debe tener el permiso del usuario

 José María Álvarez-Pallete

“Estamos cambiando la manera en la que hablamos con nuestros clientes”, ha explicado durante la presentación José María Álvarez-Pallete, presidente ejecutivo de Telefónica. Minutos después subía al escenario Chema Alonso, Chief Data Officer de la compañía, para explicar algunos de los posibles casos de uso.

“AURA es el corazón de la cuarta plataforma”, resume Alonso, que subraya que a través de este nuevo sistema toda la información del usuario de los distintos servicios del usuario se ponen a disposición del propio cliente, que siempre podrá decidir qué hacer con ella: borrarla, eliminarla o utilizarla a través de este nuevo motor cognitivo para enriquecer su experiencia diaria.

Por un lado AURA como ecosistema abierto que es permite controlar todos los servicios de Telefónica simplemente hablando, de manera que por ejemplo podemos saber fácilmente si tenemos contratado el paquete de televisión necesario para ver el partido de fútbol que deseamos ver, programar su grabación en el televisor de casa o, por ejemplo, bloquear la conexión de datos de uno de nuestros dispositivos durante un período de tiempo determinado.

Además, AURA ofrece una transparencia total sobre todos estos datos al usuario, que siempre tiene la posibilidad de elegir qué hacer con ellos de forma sencilla e intuitiva (incluso a través de un Timeline para ver todo los datos que se han ido almacenando) y si los quiere compartir o no con servicios externos para enriquecer su experiencia.

Qué es el machine learning

¿Cómo lo hará? Dependerá por un lado de qué haya almacenado en su “personal data space”, la memoria donde se almacena el rastro digital que queda al utilizar los productos y servicios de telefónica y, por otro, de qué servicio de terceros se “aproveche” de toda esta información: las posibilidades son casi infinitas, pero ase adivinan posibles casos de uso bastante intuitivos con servicios como Facebook, Google, Netflix o Microsoft.

Pero decíamos al inicio que los datos son el petróleo del futuro. Puede que un banco ofrezca condiciones ventajosas a los clientes que decidan compartir la información que han ido almacenando con su operador de telefonía durante los últimos diez años.

O, por ejemplo, si el cliente así lo acepta sus datos pueden ayudar a que a través del machine learning y el big data se mejoren los modelos predictivos para dar respuestas ágiles en casos de desastres naturales en términos de movilidad al conocer mejor cómo se comportan los usuarios, un punto en el que Telefónica de hecho ya está trabajando con UNICEF.

En definitiva Telefónica entiende que darle el control absoluto al usuario y ofrecerle la posibilidad de que con ellos pueda acceder a una experiencia más enriquecedora -en todos los sentidos- abre la puerta a un sinfín de posibilidades.

Sobre el autor de este artículo

Víctor Pérez

Acostumbrado a 'cacharrear' desde que tengo uso de razón. Apasionado por el mundo del I+D y por las últimas tendencias de Internet. Audiófilo por definición.