Innovación

El aprovechamiento de los datos para generar oportunidades

En las ciudades se concentra la mayor parte de la actividad económica, cultural e innovadora. Casi toda la interacción que se da en estos sitios actualmente genera datos: una gran cantidad de información que se registra cada día. Sin embargo, este almacenamiento no genera ningún beneficio. El reto está en utilizar estos datos para generar oportunidades.

Una de las bases del concepto de smart cities es la utilización de los datos que se generan día a día en las ciudades. Aprovechando esta información se puede llegar a mejorar de una forma destacada la vida de las personas.

Este aprovechamiento de los datos, que ya de por sí se recogen, aunque no se utilicen, también puede proporcionar oportunidades de negocio a empresas o emprendedores. En la conferencia de Marcelo Soria, del BBVA, en la primera jornada de la Red Innova, se ha expuesto cuál es el proceso. Todo ello se ha explicado en una charla, aderezada por un incidente cómico derivado de problemas técnicos, que ha propiciado que el ponente necesitara decir “clic” cada vez que quería cambiar de diapositiva. Y tenía muchas diapositivas.

Con 24 millones de transacciones al día como información base se pueden adivinar muchas cosas. Se puede ver cómo funciona una ciudad y cuál es el comportamiento de las personas que la habitan. El objetivo, según Soria, es generar nuevas oportunidades para la ciudad, para el ciudadano, para la empresa.

Como si estuviera dictando un telegrama, sólo que cambiando ‘stop’ por ‘clic’, Soria ha relatado varios experimentos que el Centro de Innovación del BBVA ha realizado. Uno de ellos consistió en medir los pagos realizados en una ciudad, así como el número de fotografías realizadas. De esta forma se puede obtener una estimación de los visitantes en cada zona. Para un negocio que dependa del turismo se trata de una información útil.

En un vídeo que se ha mostrado al final se ha podido ver la gráfica interactiva del consumo en España durante la Semana Santa. Reflejados en distintos colores los diferentes tipos de negocio, se agrandaban los círculos rojos (pertenecientes a bares y restaurantes) en la zona del Levante el fin de semana. En cambio, el amarillo de las gasolineras se intensificaba al empezar los días de fiesta, a las salidas de Madrid.

Sobre el autor de este artículo

Pablo G. Bejerano