Innovación

Cómo afecta el coworking a la economía local

coworking2.150 son los espacios de coworking que ya existen en todo el mundo, superando ampliamente los 30 existentes en 2006. El 58% de las personas que trabajan en un espacio de estas características antes lo hacía en su casa, según datos de la publicación especializada Deskmag. Pero han dado el salto al trabajo en un lugar común y han descubierto que, frente a su hogar, el co-trabajo también tiene sus ventajas. 

Los espacios de coworking suelen tardar una media de dos años en entrar en beneficios, pero tras ese período el 72% consigue entrar en números verdes. Los beneficios no son, sin embargo, únicos para la persona o institución que está detrás de este espacio. El coworking tiene detrás una filosofía, la del trabajo compartido, que repercute también en cómo las oficinas interactúan con el medio en el que se encuentran enclavadas.

“Un espacio de coworking de cierta envergadura afecta a la economía a nivel de barrio de donde se ubica”, explica Manuel Zea, fundador de Working Space, Coworking Spain y organizador de la I Conferencia Española de Coworking, que se celebrará este viernes y de la que TICbeat es media partner.

Un espacio de coworking se convierte, por tanto, en un dinamizador de la economía local. El talento innovador de la zona no tiene que ir a buscar su ‘Silicon Valley’ fuera, ya que lo tiene en la propia esquina. Estos espacios dan también una red de soporte a las pequeñas empresas, que encuentran un lugar en el que establecerse. Pero no sólo de una forma tan directa generan riqueza local los espacios de trabajo ‘compartido’. Su impacto en la economía local también llega de forma indirecta.

“Los coworkers suelen consumir en los locales de alrededor, por proximidad, facilidad y confianza”, asegura Zea. “Y los negocios alrededor de dichos espacios se interesan por sus usuarios ofreciendo descuentos”. A eso se suma, añade, que los espacios de coworking realizan “eventos y talleres muy útiles”, lo que permite a los vecinos observar “estos espacios como lugares culturales y formativos”.

Productividad e innovación

“Una casa no es un ambiente idóneo para trabajar”, asegura Manuel Zea, inquirido sobre el efecto que tiene en los emprendedores compartir espacio de trabajo. “Estar en un ambiente de trabajo adecuado implica mayor concentración a la hora de desarrollar sus tareas”, asegura.

De hecho, no sólo se consigue centrarse más en el trabajo sino que además se cuenta con el apoyo de una comunidad que alienta y apoya el propio trabajo. “Perteneces a una comunidad de soloemprendedores que se suelen apoyar los unos a los otros ofreciendo su ayuda en el momento en el que algún miembro lo solicite”, explica Zea. “Según las encuentas de Deskmag, el 75% de los coworkers aumentan su productividad en este tipo de espacios”.

Los centros de coworking tienen además mucho potencial como centros de innovación. “Esto es normal”, confirma Zea, “ya que estos espacios están siendo utilizados por personas con mucho talento”. “Estas empresas tienen un ritmo de crecimiento mayor y una visión más amplia de lo que pasa a su alrededor”.

Foto cc yutaka-f

Sobre el autor de este artículo

Raquel C. Pico