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Acuaponía, la técnica sostenible para alimentar a la población del futuro

Acuaponía, la técnica sostenible para alimentar a la población del futuro

La superpoblación demográfica y la lucha contra el cambio climático condicionarán la alimentación de las generaciones futuras. Hoy, te hablamos de la acuaponía una de las técnicas sustentabels más interesantes para producir plantas y peces y que combina la acuicultura tradicional con la hidroponía.

El universo alimentario que conocemos y sobre todo, las técnicas de producción que se esconden tras el mismo, experimentarán una radical evolución en este siglo XXI. Teniendo en cuenta que la población mundial crece a cuenta de un millón de personas por semana y que el cambio climático sigue pisando su terrorífico acelerador, la innovación tecnológica relativa a la alimentación intentará evitar el desperdicio de comida, reducir la emisión de gases contaminantes o evitar la contaminación de los ecosistemas. Entre otros muchos ejemplos, el Internet de las cosas optimizará las cadenas de distribución, mejorará la trazabilidad o ampliará su caducidad.

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Algunos de los cambios más notables pasarán por la menor producción y consumo de carne roja -cuya industria es letal para el medio ambiente-, la destacada importancia de los insectos como principal fuente de proteínas, la proliferación de granjas verticales automatizadas para producir alimentos con mucha menos agua y de forma independiente con respecto a las condiciones climáticas o la producción de comida in vitro en los laboratorios. Otro método a destacar se trata de la acuaponía, una técnica clave para reutilizar recursos naturales en espacios reducidos de forma sostenible. 

¿De qué hablamos cuando hablamos de acuaponía?

La acuaponía es el sistema sostenible de producción de plantas y peces que combina la acuicultura tradicional -la cría de animales acuáticos- con la hidroponía -cultivo de plantas sin sustrato en agua- en un medioambiente simbiótico. La interacción entre los residuos de los peces y otras bacterias fertiliza el agua que usan las plantas, mientras que estas últimas la limpian haciéndola reutilizable. De este modo, se genera un sistema de intercambio sostenible trabajando con un acuario y un cultivo hidropónico interconectados.  Desde épocas remotas, técnicas primigenias acuapónicas han sido empleadas por civilizaciones como la egipcia o la azteca.

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En torno a 2030 estos sistemas podrían copar las terrazas y balcones de numerosas familias, asentándose como una vía de agricultura urbana muy recomendable para que los hogares puedan proveerse de alimentos orgánicos. Por ejemplo, mediante el sistema SABI (Sistema Acuapónico de Baja Intensidad) una familia puede producir en el patio trasero de su casa 190 kilos de comida cada seis meses: 150 kg de pescado y caracoles comestibles, y 40 kg de vegetales y hortalizas, precisando solamente dos horas de trabajo diarias y con un bajo consumo energético.

Algunas de sus ventajas son la conservación por medio de constante reutilización del agua y de reciclado, la fertilización orgánica y eliminación de desechos, la menor cantidad de tierra de cultivo necesaria, la menor huella ambiental, la reducción de la necesidad de transporte logístico para los alimentos y la reducción de patógenos que frecuentemente plagan los sistemas de producción en la acuicultura.

Los cultivos acuapónicos existen tanto de forma comercial como en pequeños kits para el uso personal o doméstico. En la siguiente infografía de Fix puedes apreciar cómo es su funcionamiento básico.

Acuaponía, la técnica sostenible para alimentar a la población del futuro

 

Infografía | Fix.com

Imagen | Megan

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.