A qué sabe el sonido: este chocolate lo puedes escuchar

Escrito por Cristina Fernández Esteban

Desde hace unos años acontecemos a un boom de la cocina que ha encumbrado el placer de cocinar y de comer hasta el más alto nivel. Desde que la gastronomía se ha erigido como un nuevo arte los chefs no han parado de inventar nuevas formas de cocinar para convertir el mero hecho de comer en un acto que requiere de todos los sentidos.

Primero llegó la química y con ella la gastronomía molecular. Ahora la nueva revolución parece encaminada a fusionar tecnología y comida con el objetivo de que nuestra forma de comer nunca vuelva a ser igual.

De la mano de Erika Marthins, una estudiante de diseño de interacción en ECAL,  la comida se ha transformado en  un interfaz que amplia exponencialmente la experiencia de comer. Su proyecto, Déguster l’augmenté, tiene como objetivo “explorar el potencial que la integración de datos puede tener en la comida”.

Para ello no ha dudado en basarse en técnicas de robótica e ingenieria que en manos de profesionales de la cocina han pasado a transformarse en platos verdaderamente únicos. Saborear el sonido, llevar la poesía a la comida o generar platos capaces de moverse son las nuevas experiencias que este proyecto propone al comensal.

4 tecnologías que revolucionarán la alimentación del futuro

Martins ha conseguido crear un postre de gelatina capaz de moverse, así como un vinilo hecho de chocolate que logra sonar al girar, permitiendo experimentar el sonido al mismo tiempo que el gusto. La última pieza de la serie es una piruleta transparente que contiene codificado con un mensaje capaz de revelarse a través de una luz que lo atraviesa.

Un proceso que amplia nuestra manera de entender la cocina  y que quizá es solo el principio de lo que está por llegar. El placer de comer  será toda una experiencia interactiva.

Vía | Fastco Design