Innovación

A Google le gusta la computación cuántica: trabaja en un procesador de 72 cúbits

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Google revienta la batalla por el computador cuántico, al evolucionar su particular chip de 9 cúbits a nada menos que 72 cúbits; muy superior a lo logrado por la Universidad de Harvard (51 cúbits) o IBM (16 cúbits)

La computación cuántica es la gran promesa de la siguiente gran revolución digital. En este nuevo mundo, los bits dejan de tener sentido y hemos de acostumbrarnos a hablar de cúbits, una unidad cuántica que nos abre todo un universo de procesamiento de información y de resolución de problemas matemáticos hasta ahora considerados como imposibles. Un paradigma de enorme atractivo para todo el sector tecnológico, en el que una firma está tomando la delantera: Google.

El popular buscador ya anunció en 2014 que había desarrollo su primer procesador cuántico, con nueve cúbits. Sin embargo, la compañía de Sundar Pichai ha conseguido superarse a sí misma, con el lanzamiento de un procesador de nada menos que 72 cúbits. Como referencia, la Universidad de Harvard sólo había conseguido llegar hasta los 51 cúbits, mientras que IBM apenas ha logrado llegar a los 16 cúbits.

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El nuevo chip, llamado Bristlecone, intentará “preservar la física subyacente” del procesador cuántico original, aunque ampliará “el mismo esquema utilizado para acoplamiento, control y lectura”, ha informado la empresa en un comunicado oficial. Eso sí, aunque el nuevo procesador puede estar cerca de alcanzar la supremacía cuántica, se ha diseñado más como un banco de pruebas para investigar las tasas de error y la escalabilidad, pero aún así podría ser la primera plataforma capaz de superar a una computadora clásica.

“Estamos buscando lograr un rendimiento similar a las mejores tasas de error del dispositivo de nueve cúbits, pero ahora a través de los 72 cúbits de Bristlecone. Creemos que Bristlecone sería una convincente prueba de concepto para construir computadoras cuánticas de mayor escala”, ha explicado en la nota el científico jefe del proyecto en Google, Julian Kelly. “Operar un dispositivo como Bristlecone con pocos errores requiere de la armonía entre una pila completa de tecnología que abarca desde el software y la electrónica de control hasta el procesador en sí. Hacer esto bien requiere una cuidadosa ingeniería de sistemas en varias iteraciones”.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.