Innovación

10 cosas que un niño aprende con un robot programable

Escrito por Redacción TICbeat

Con la ayuda de un analista muy especial, examinamos los principales beneficios que los robots programables pueden aportar a nuestros hijos.

Los expertos aseguran que integrar los robots programables en edades tempranas (entre 8 y 10 años) puede ayudar de forma decidida a la educación de los más pequeños de la casa. Y no sólo nos estamos refiriendo a la formación más técnica o ligada a la tecnología: estos dispositivos son un apoyo esencial para desarrollar habilidades emocionales e intelectuales que favorezcan un crecimiento sano de nuestros hijos.

En TICbeat hemos decidido poner a prueba estas premisas y, para ello, hemos contado con la inestimable colaboración del mejor analista posible. Se llama Jaime, tiene 9 años, y ha tenido la ocasión de probar a Zowi, el robot de Clan, durante varias semanas en las que no sólo ha disfrutado de lo lindo, también se ha familiarizado con la robótica y aprendido cosas realmente útiles para su vida.

¿Quieres saber cuáles son los principales beneficios de un juguete inteligente como Zowi para los niños y niñas? Estas son las diez claves más importantes a juicio de los expertos en educación… y de nuestro ‘analista invitado’, Jaime.

  1. Robótica: Es la ventaja más evidente de estos dispositivos. Y es que, en una sociedad digitalizada y donde la automatización juega un papel esencial, que nuestros pequeños se familiaricen y tengan un contacto natural con los robots es algo muy deseable. “Lo que más me ha sorprendido de Zowi es la opción ‘Descubre’, que te hace preguntas sobre el robot y con la que he aprendido muchas cosas, como dónde está el centro de su gravedad o cómo funcionan sus ojos”, explica Jaime. “He aprendido sobre robótica y funcionamiento del robot, no me lo esperaba y me ha encantado. Pensaba que simplemente tenía juegos, pero esta parte educativa es lo que más me ha gustado”.
  2. Diseño 3D: Zowi no es sólo un robot inteligente y programable; también es personalizable con piezas externas impresas en 3D (como pelo u orejas) y recortables. Gracias a esta posibilidad, los niños también pueden explorar su creatividad visual, sus gustos estéticos y habilidades que están fuera del mundo digital, como la orientación al detalle o la concentración en tareas físicas.
  3. Programación: Zowi cuenta con numerosas aplicaciones predefinidas, pero su verdadero secreto radica en su flexibilidad, de tal modo que los niños puedan aprender nociones básicas de programación para ejecutar nuevas tareas o funciones.
  4. Pensamiento computacional: Programar un robot requiere dividir un problema básico en partes y secuencializar todas las acciones para alcanzar una solución. Por eso, utilizar robots programables ayuda a estructurar la mente y el pensamiento de los más pequeños.
  5. Resolución de problemas: Uno de los principios básicos de la programación se basa en la resolución de problemas, un concepto que no se suele abordar demasiado en la educación infantil tradicional. Así pues, el uso de robots que exigen esta forma de pensar puede ser muy útil para que las nuevas generaciones se orienten más a resultados y sean capaces de procesar sus tareas cotidianas -tanto personales como profesionales- como un problema que debe ser superado de la manera más eficiente, creativa y rápida posible.
  6. Autoestima: Y donde hay un problema a resolver, también hay una gran recompensa. En este caso, los niños obtienen un importante respaldo personal cuando ven que Zowi es capaz de ejecutar las tareas que ellos tan sólo podían imaginar en su cabeza. Un espaldarazo a su autoestima que puede fortalecer su personalidad.
  7. Inteligencia emocional: Pero no sólo la autoestima es fundamental en el crecimiento de los pequeños de la casa; también es fundamental que los niños refuercen ciertos procesos cognitivos fundamentales para su desarrollo como los reflejos, la atención o la memoria. Y, lo que es más relevante: trabajar su inteligencia emocional aprendiendo a identificar y expresar sus emociones.
  8. Atención y memoria: “Lo que más me ha gustado es la aplicación ‘Repite con Zowi’ que hace como el juego del Simon y tienes que hacer los mismos movimientos que él. Es muy divertido”, confiesa Jaime.
  9. Creatividad: Las posibilidades de personalización externa que ofrece, así como la imaginación que requiere programar nuevas tareas permiten a los más pequeños explorar su creatividad.
  10. Áreas de conocimiento STEAM: Entre las funcionalidades preinstaladas en Zowi se encuentran juegos y tareas que ayudan a los niños a aprender conocimientos relacionados con la biología (cómo ven los murciélagos, por ejemplo), las matemáticas (cuál es la frecuencia con que ocurren sucesos aleatorios en nuestras vidas) o la física (qué es la gravedad).

Cada vez más padres están descubriendo todos los beneficios que estos robots programables tienen para la educación tecnológica, emocional e intelectual de los más pequeños. No es de extrañar, por tanto, que dispositivos como Zowi se hayan convertido en una de las ideas más originales y demandadas para regalar durante estas Navidades.

TicBeat para BQ.

 

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