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La Unión Europea podría obligar a Apple a adoptar Flash

Bandera Union Europea - ReadWriteWeb-esDe las altas esferas de la Unión Europea llega una nueva iniciativa, denominada “Agenda Digital” que podría obligar a sistemas propietarios, como el iPhone, a abrirse a sus competidores, lo que incluiría la adopción de Flash y dispositivos de terceros, como smartphones Android, el Palm Pre o reproductores de MP3 sincronizados con iTunes.

Ésta, denominada oficialmente “Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Naciones, Una Agenda Digital para Europa”, está encabezada por la Comisaria de la UE para la Agenda Digital, Neelie Kroes. En su anterior puesto como Comisaria Europea de la Competencia, Kroes no dudó en evaluar las multas para empresas estadounidenses a quienes se acusaba de quebrantar las leyes antimonopolio europeas.

En la sección 2.2.3 de la agenda se hace la siguiente declaración.

“La Comisión… propondrá medidas legales sobre la interoperabilidad de las TIC, a más tardar en 2010, para reformar la normativa sobre la aplicación de las normas TIC en Europa, a fin de permitir el uso de ciertas normas de foros y consorcios de TIC. Promoverá la interoperabilidad adoptando en 2010 una Estrategia Europea de Interoperabilidad y un Marco Europeo de Interoperabilidad; Examinará la viabilidad de eventuales medidas que puedan inducir a los principales protagonistas del mercado a conceder licencias respecto a la información sobre la interoperabilidad presentando un informe a más tardar en 2012.”

El Daily Tech interpreta que esta iniciativa incluye Flash.

“La UE podría obtener la potestad para obligar a Apple a aceptar Flash en sus productos. También podría obligar finalmente a Apple a aceptar  que dispositivos de terceros, como smartphones Android, el Palm Pre o reproductores de MP3 se sincronicen con iTunes”.

Fotografia - Neelie Kroes - ReadWriteWeb-esLa lógica de una apertura tan forzada de la tecnología propietaria no nos parece que sea de lo más atractiva. El argumento parece ser básicamente el siguiente: un Internet “fracturado” es menos beneficioso económicamente para los europeos que uno dominado por un organismo regulador que opere en beneficio del conjunto de los europeos. Por lo tanto, empresas como Apple deberían permitir a otras empresas acceder a sus sistemas.

A muchos les resulta irritante la exclusividad de algunas de estas empresas, e incluso creen que es contraproducente para las propias empresas. Sin embargo, el argumento de que deberían abrirse porque sería mejor para Europa apenas tiene alguna solidez.

En primer lugar, no hay garantía de que fuera mejor. Un sector digital abierto no sería necesariamente más productivo que uno en que las empresas existan en antagonismo unas con otras.

Segundo, Apple, con todo su esnobismo irritante, no es el producto de una incubadora gubernamental. ¿Por qué iba a creer la Comisión Europea que la empresa debería ceder su independencia intelectual?

Finalmente, el abrir el iPhone no va a suponer una diferencia para la economía de Zimbawe, cuanto menos para el conjunto de Europa.

La idea, que parece inherente en el documento, parece ser que el crecimiento económico es algo que se puede legislar. Si hacemos que las piezas encajen, más gente fabricará piezas. Quizá. Pero corren el riesgo de ser las mismas piezas, fabricadas con indiferencia. La idea de que se puedan establecer semejantes normativas de sobre la riqueza, a pesar de la competencia y la creatividad necesarias para producirla, nos parece, cuanto menos, frágil.

Fotografía de Neelie Kroes: World Economic Forum

Original: Curt Hopkins

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Editorial RWWES