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Tres usos actuales de Internet de los objetos

Fotografia - Deborah Estin-ReadWriteWeb-esCuando escribimos sobre Internet de los objetos, explicamos lo último en dispositivos futuristas de “sentir y compartir” para nuestra ropa, nuestra casa y nuestros coches. Sin embargo, cuando se trata de tecnología móvil moderna, no tenemos que centrarnos tanto en lo que se puede hacer en el futuro como en lo que ya se puede hacer. La capacidad de nuestros teléfonos de “sentir y compartir” está bien clara. Explicar lo que es capaz de hacer nuestro teléfono es un modo ideal de explicar lo que podrán hacer los objetos cotidianos una vez pasen al Internet de los objetos.

En una reciente cumbre de Google sobre sensores inalámbricos, Deborah Estin, directora del Centro para Sensores de Red Incrustados de la Universidad de California en Los Angeles (UCLA), hablaba sobre tres modos sencillos que ya tienen nuestros teléfonos de funcionar como  lo hará el Internet de los objetos en el futuro. La presentación de Estin, Sensitividad de participación: un impulso emergente para el Internet multidimensional, explica lo que algún día podremos hacer no sólo por nuestra propia salud, sino también por la del mundo en el que vivimos.

Gestión de residuos con Internet de los objetos

El primer proyecto que describía Estin es cómo UCLA ha investigado la basura en su campus haciendo que los alumnos hagan fotografías de cubos de basura con sus teléfonos y luego las etiqueten geográficamente y suban las imágenes a Flickr. Con este sistema, la universidad ha descubierto dónde necesita más contenedores de basura y de reciclaje, además de ver cómo ha cambiado el flujo de basura a lo largo del año académico.

Internet de los objetos para el cuidado de la salud

Usar un teléfono para controlar lo que comemos no es emocionante ni futurista. Sin embargo, ¿y si esos datos estuvieran funcionando online y nos sugiriesen ubicaciones cercanas donde encontrar comida sana que sepan que nos gusta? El proyecto actualmente sólo existe como modo de que nuestro teléfono nos pregunte regularmente lo que comemos y después almacene la información en Internet de forma segura. Sin embargo, en el futuro nuestro teléfono leerá etiquetas RFID para poder informarnos de qué tiendas ofrecen comida que se ajuste a las necesidades de nuestra dieta.

Internet de los objetos para riesgos medioambientales

El tercer proyecto recoge nuestros datos de localización diarios y los analiza en referencia cruzada con los informes de contaminación aérea. A medida que los sistemas de vigilancia de la contaminación en la cuenca de Los Angeles se hacen más sofisticados, lo mismo sucede con la consciencia de nuestra propia salud. Este sistema de recogida de datos es lo que Estin denomina Informe de Impacto Medioambiental Personal. Esto nos permite tener datos más precisos que examinar con el médico si necesitamos un diagnóstico o un tratamiento.

Estos sistemas de sensores que se encuentran actualmente en nuestros teléfonos pronto estarán en todas partes. Ahora más que nunca son necesarios los estándares de código abierto. Si alguna vez vamos a estar cómodos teniendo cada vez más máquinas vigilándonos, tenemos que asegurarnos de que éstas no infrinjan nuestros derechos. Necesitamos toda la transparencia posible sobre cómo compartimos el control de estas máquinas.

Photo from Wikicommons

Original: Deane Rimerman

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Editorial RWWES