Tecnología del futuro: ¿podemos imaginar 2015?

Regreso al FuturoLa física y las matemáticas nos dicen que predecir el futuro de sistemas complejos es imposible, categoría en la que debemos incluir el desarrollo tecnológico.  Aun y así, entre las tendencias actuales, las promesas de investigadores de vanguardia y un poco de ilusión podemos jugar a intentar descubrir qué nos depara el futuro cercano. Recopilamos 5 tecnologías que hoy están dando sus primeros pasitos, de las que puede que nos beneficiemos en próximo lustro y que estamos deseando conocer.

1- La evolución de la realidad aumentada

Una tecnología que ya está entre nosotros y que promete cambiar nuestra vida en sólo un lustro. Algunas de las propuestas son tan increíbles como útiles. Algunas acciones cotidianas, como conducir pueden cambiar radicalmente gracias a dispositivos como un GPS que te indica la ruta directamente sobre el parabrisas de tu coche, o la posibilidad de ver a través de las esquinas:


También esperamos nuevas capacidades a los social media y ya podemos usar herramientas como el curioso Google Goggles, que permite buscar en la red usando una imagen:

2- Conexión más rápida, y en cualquier parte

A la tradicional demanda de conexiones a Internet más rápidas y potentes ahora se ha sumado la necesidad de que estén disponibles en cualquier lugar, e incluso en movimiento. El 3G y el HSDPA ya están aquí, y no van nada mal, pero ya hay otras tecnologías en desarrollo que nos prometen superarlas con creces.

Para 2015 probablemente el 4G esté tan implantado como el 3G hoy. El operador escandinavo Telia-Sonera ya está probándolo en Estocolmo y Oslo, ofreciendo conexiones de 140Mbps, casi 20 veces más rápida que los 7,2Mbps que ofrece actualmente HSDPA (3.5G) y 50 veces más rápida que una conexión 3G. Por otra parte, la eterna candidata a ofrecer conexiones a Internet super rápidas y con amplísima cobertura es WiMAX: una especie de WiFi por microondas con alcance superior a los 40km y velocidades de hasta 70Mbps.

3- Baterías de larguísima duración

Para poder hacer un uso exhaustivo de las tecnologías de movilidad y las nuevas conexiones, se hace necesario un salto cualitativo en las baterías. Es cierto que han mejorado mucho en los últimos años: ahora son más baratas, cargan más rápido y tienen más capacidad, pero no son suficiente. Las actuales baterías de nuestros dispositivos no sólo nos obligan a estar constántemente cargándolas;  nos hacen dependientes de los enchufes.

¿Trabajar durante un vuelo a Nueva York? ¿O ver un par de películas? ¿Aventurarse una semana en el monte y poder estar localizado? ¿Irse de vacaciones sin tener que llenar la maleta de cargadores para móvil, portatil, cámara de fotos y cámara de video? Hoy no es posible, u obliga a comprar y llevar siempre unas cuantas baterías de repuesto.

Estos días Samsung va a presentar un teléfono móvil con una batería que dura hasta 30 días, no está nada mal, pero ¿por qué conformarse? En los próximos años puede que veamos baterías hechas a base de nanotubos de carbono, de más capacidad, flexibles, ligerísimas y tan finas como una hoja de papel. Para colmo, para aumentar su capacidad, sólo tenemos que apilarlas unas con otras.

4- Nanotecnología

Llevamos oyendo hablar de nanotecnología al menos una década y estamos decepcionados porque todavía no ha revolucionado nuestras vidas como prometían. Esto es sólo relativamente cierto, porque los procesadores de nuestros ordenadores llevan tecnología en escalas nanométricas.

Sin embargo el cambio de paradigma definitivo parece que estará en los ya citados nanotubos de carbono: unos hilos de carbono ultraresistentes -de hecho la fibra más resistente que conocemos-, gran capacidad de transmisión de electricidad y en el Grafeno, un material más duro que el diamante y que permitirían una nueva física, una nueva química y una nueva ingeniería tecnológica sustituyendo al silicio. En 5 años podrían dar un vuelco completo en muchos ámbitos:  ordenadores 50 veces más potentes y memorias de estado sólido de más capacidad.

5- Interfaz ordenador-cerebro

Un interfaz ordenador-cerebro puede asustarnos, pero puede también significar el primer paso hacia una revolución tan increible que da vértigo imaginarla: Volcar nuestros recuerdos a un disco duro (o la nube),  grabar un video de nuestros sueños más extravagantes y que inevitablemente olvidamos a los pocos minutos de levantarnos, consultar la Wikipedia al vuelo, hablar con un amigo a miles de kilómetros telepáticamente.

Para estas tecnologías seguro que quedan más de cinco años, pero hoy ya se está experimentando con rudimentarios interfaces ordenador-cerebro que han permitido comunicarse a humanos totalmente paralizados, o que han sido capaces de registrar tenues imágenes de lo que un sujeto estaba pensando.

Aparte de por su innegable atractivo para la imaginación, jugar a adivinar de qué tecnologías dispondremos en el futuro es un ejercicio responsable en un mundo de avance tan vertiginoso como en el que vivimos hoy. Mantener una mentalidad abierta, con un ojo puesto en el presente y otro en el futuro nos permitirá adaptarnos a los tiempos sin que se nos lleven por delante.

¿Somos capaces de imaginar el futuro y acertar con nuestras previsiones? Seguramente, no, porque el mundo cambia cada vez más rápido:

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Fotografía: LordFerguson

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