e-conomía General

Startups colaborativas

Fotografia - Equipo de rugby - ReadWriteWeb-esAunque la “colaboración” cada vez se acepta y valora más en los negocios, sigue habiendo quien tiene dudas a la hora de compartir información o recursos y trabajar con otros. Sigue siendo habitual oír a gente decir “He desarrollado una gran herramienta, pero temo que si la comparto con alguien, me robarán la idea”.

Debemos superar el miedo a perderos la gloria y los ingresos y aprender a colaborar con otros.
“Tener una gran idea sólo es el 1% de lo que necesitamos para lanzar nuestra startup”, afirma Wayne Pope, Director Ejecutivo de la herramienta de colaboración online Glasscubes. “El otro 99% es la ejecución.”

Esa ejecución probablemente provenga del trabajar con otros, ya que lo más probable es que no vayamos a crear nuestra startup nosotros solos. Aprender a colaborar eficazmente puede ayudarnos a impulsar nuestra gran idea de maneras que no serían posibles trabajando independientemente.

Al convertir nuestra idea en un negocio viable, nos interesa salir a colaborar con quien pueda proporcionarnos habilidades, conocimientos y opiniones por el camino. Además, nos interesa colaborar con estas personas eficazmente.

Cómo colaborar

Aunque nuestro equipo fundacional inicialmente esté compuesto por amigos, colegas y personas a las que conocemos localmente, lo más probable es que queramos implantar algún tipo de lugar de trabajo colaborativo de manera que todos puedan trabajar juntos, tanto si es en una oficina como remotamente, y tanto si es en tiempo real como asincrónicamente.

Ya hemos hablado anteriormente sobre varias herramientas estupendas que pueden facilitar la colaboración online. Sin embargo, elijamos la herramienta que elijamos, es importante pensar en tres áreas principales:

Comunicación: a pesar de los beneficios que suponen el correo electrónico y la mensajería instantánea, éstos pueden resultar poco manejables a la hora de hacer seguimiento y búsquedas. Tener un punto centralizado para la comunicación y el intercambio de archivos nos ayuda a asegurarnos de que todo el mundo esté informado. También es importante asegurarnos de que todo el mundo tenga oportunidad de participar en las conversaciones, si no en las decisiones.

Responsabilidad: si estamos trabajando con otros, debemos asegurarnos de asignar claramente las tareas y los plazos. Esto resulta especialmente importante en las primeras fases de una startup, cuando la plantilla es reducida y todo el mundo tiene que hacer varios trabajos a la vez. Si estamos haciendo malabarismos con nuestras tareas, resulta fácil perder de vista lo que tenemos asignado. Por ello, resulta útil tener una herramienta en la que se puedan registrar y seguir las tareas hasta completarse.

Agilidad: el tener una herramienta online para colaborar no debería sustituir a los “toques” regulares. Las reuniones informales diarias pueden asegurar que respondamos con destreza y que los proyectos y procesos avancen.

La tecnología ha facilitado la comunicación a tiempo real, pero sólo porque podamos compartir información fácilmente esto no quiere decir que cuando lo hagamos estemos colaborando productivamente.

Además, aunque encontrar una herramienta online es un primer paso importante, la colaboración requiere algo más que simplemente dar con la tecnología adecuada. Ésta requiere que superemos el miedo a perder el control y el reconocimiento para que podamos, como nos decían de niños “compartir la pelota con los demás”.

Original: Audrey Watters

Sobre el autor de este artículo

Editorial RWWES