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Qué tienen en común E.T. y el cloud computing social

Según el IEEE Spectrum, un grupo de investigadores está introduciendo el concepto de “social cloud”, que facilitaría compartir información, hardware y servicios utilizando los recursos informáticos de la comunidad online de una persona. Los amigos de una persona serían la base de una “nube social” que consistiría en funciones de almacenamiento y cómputo.

Se basan en otras redes sociales como Facebook, que son un marco para compartir. Pero la dinámica de mercado lo que da un cierto sentido a la ecuación. En su opinión, el modelo solo funcionaría cuando los componentes de la red social se combinan con factores de mercado como, por ejemplo, pagos finales, ranking social o créditos.

Sería un sistema parecido al de Tokens, la moneda virtual de IBM, utilizados por sus clientes para tener derecho a uso de software en la nube. Se basa en que todos los individuos de una comunidad dan el mismo valor a la moneda de intercambio.

E.T.

El otro componente es la computación voluntaria. Una infraestructura tendría que tener métodos de para compartir las capacidades, semejantes a la de SETI@home, el sistema científico de Internet que busca extraterrestres. La gente participaría haciendo funcionar un programa gratuito y los científicos los utilizarían para buscar las señales del espacio exterior. En la nube social, la computación voluntaria es una nueva forma de compartir los recursos.

Los Créditos Virtuales y la Nube Social

En el modelo preeliminar, los usuarios acceden a la nube social a través de un servicio similar a Facebook. Los recursos están disponibles en mercados online mientras que los usuarios adquieren los recursos empleando los créditos.

Así es como se cuadra el círculo. Los investigadores dicen que funcionaría si no puedes comprar créditos adicionales. Sólo se pueden ganar a través de la participación. Se trata, por tanto, de una economía virtual con control interno. El objetivo es a la vez compartir recursos y evitar el exceso de uso.

El concepto de la nube social da aún más consistencia a la idea de la nube abierta, un lugar cuyo motor sea la participación y no el consumo. Si fuese privada, podría acabar excluyendo a ciertas clases sociales y, finalmente, siendo exclusivista, por lo que su capacidad implicación de cada vez más recursos quedaría mermada. Y sin embargo, el concepto de mercado a través de créditos ejerce cierta labor de regulación.

El escritorio es una metáfora que utilizamos para dar cierto significado al ordenador. La nube define el concepto de servicios a los que accedemos a través de Internet. En el futuro, las monedas virtuales quizá sean la base sobre la que definimos nuestra cultura y cómo lo social se relaciona con las fuerzas del mercado.

Original: Alex Williams

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Redacción TICbeat

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