General Innovación

Ibercivis pone un trozo de tu ordenador al servicio de la innovación

Cuántas horas pasa el ordenador encendido, pero parado o prácticamente parado. Con la tecnología actual, innovadores de todo el mundo podrían aprovechar esos recursos inactivos. Es lo que se llama computación ciudadana, algo que Ibercivis quiere explotar en España.

Este proyecto de computación voluntaria o ciudadana tiene como objetivo el fomento de la innovación, acerca a las personas de otros ámbitos al campo del progreso y aprovecha fragmentos de la memoria de computación de cada subscriptor conectado a la red creando un superordenador ciudadano.

Ideas semejantes han empleado este sistema, por ejemplo, para intentar explorar el espacio exterior en busca de vida extraterrestre. SETI@home fue uno de los pioneros en la computación voluntaria y algunos de sus participantes también colaboran en estas iniciativas.

Que los usuarios conectados se sientan parte de uno todo y se conozcan es fundamental en este sistema, por eso en su web se organizan equipos de participantes, se enlazan las redes sociales más importantes como Facebook y Twitter y hasta se dan premios anuales a quienes hayan tejido redes más grandes en su entorno.

Los proyectos de Ibercivis son lo importante

Una de las cosas más espectaculares de este sistema es lo sencillo que resulta formar parte de algo nuevo, ser parte de una innovación. En el caso de ibercivis, basta con descargar e instalar el programa BOINC, crearse una cuenta en el mismo y elegir con cual de los proyectos se desea contribuir.

Durante el paseo previo a la selección se va descubriendo hacia dónde están fluyendo las ideas más innovadoras del momento. Es otra forma de poner de manifiesto los deseos personales, contribuyendo a un avance que en el futuro supondrá un beneficio colectivo, pero orientado hacia el campo preferido de cada uno.

El avance de las enfermedades neurodegenerativas es un miedo de esta sociedad. Uno de los proyectos, Amiloide, busca soluciones entre millones de fármacos. Por eso, cuantas más computadoras estén conectadas, más rápido podrá avanzarse. Hay más trabajos relacionados con la salud, pero otros tratan directamente del futuro, como la conexión y la computación mediante haces de luz que se desarrolla en Nanoluz o la contribución al ITER, el reactor de fusión experimental internacional en otro del mismo nombre.

Conectarse con cualquier persona, trabajar con desconocido y compartir con millones. La capacidad tecnológica actual ya permite estar constantemente en contacto digital. Por lo tanto, también permite sacar mayor rendimiento a los equipos que están siendo infrautilizados. Compartir el coste de la innovación es cada vez más fácil y fomentar así la entrada a la investigación a mentes con menos recursos sólo puede traer un futuro mejor.

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Redacción TICbeat

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  • horseloverfat

    ¡Bellísima noticia! En un mundo en el que, por desgracia, las industrias armamentísticas reciben más apoyos que las de investigación y desarrollo científico, es fantástico saber que los ciudadanos pueden tomar la iniciativa de manera tan sencilla.

  • Encuentro este tipo de iniciativas muy potentes para temas de descubrimientos o exploración, sin embargo, tengo una pequeña aprehensión respecto de la investigación para curas de enfermedades, toda vez que finalmente es un beneficio directo para los laboratorios químicos que luego fabrican medicamentos, no “traspasando” ninguno de estos beneficios que nosotros como usuarios les entregamos al “prestarle” parte de las capacidades de procesamiento de nuestros computadores.