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Guest Payments abre la puerta a PayPal sin registro de usuario

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La esencia básica de PayPal, la característica que ha hecho que millones de personas hayan confiado en el sistema es que los pagos y transacciones online se ejecutan simplemente introduciendo un nombre de usuario previamente registrado. Es la forma de evitar la complicación y el riesgo asociado a introducir el número de tarjeta de crédito o de cuenta una y otra vez. Sin embargo, PayPal se ha ‘normalizado’, al menos para los usuarios de la Adaptive Payment API.

Guest Payments es la nueva función que “te permite recibir los pagos con tarjeta de crédito sin que tus clientes se tengan que abrir una cuenta en PayPal, eliminando las complicaciones a las que se enfrentan los

comerciantes, los desarrolladores y las startups cuando aceptan tarjetas de crédito”, ha explicado el director senior de la red de desarrollo de la compañía, Naveed Anwar, a través de su blog. Es una de las concesiones hechas a su comunidad de desarrolladores PayPal X, que llevaba tiempo proponiendo un método más sencillo para recibir cobros con tarjeta de crédito. Y al mismo tiempo, una muestra pública de la intercomunicación que hay entre la compañía y el grupo de programadores.

En sí, la Adaptive Payment API ya fue una forma de facilitar el trabajo a los desarrolladores de todo tipo de plataformas, que les permite decir cuándo,

dónde y cómo se realizan los pagos, así como fijar aprobaciones previas de algunos de ellos para no tener que conceder permisos repetitivos. Permite una amplia variedad de métodos, desde el cobro sencillo hasta el combinado entre distintas cuentas o el paralelo. Guest Payments es la última herramienta de la familia. El mayor problema de funcionamiento que está dando la API está en la alta sensibilidad a la redacción y a la sintaxis del código, lo que está provocando una serie de errores de integración.

Visa, MasterCard y Amex, al ataque

Durante décadas, las compañías de tarjetas de crédito y los bancos han ido tejiendo una red de pagos y préstamos infinita. Las grandes marcas formalizaron un mercado en la vida real que permite que una tarjeta Visa funcione con la misma eficiencia en un cajero de la City de Londres y en una pequeña barca de venta de cócteles mar adentro en las playas del Caribe. Pero no supieron copar del mismo modo las posibilidades de la red, como sí hizo PayPal.

Este 2010 está siendo el año de las grandes marcas para tratar de desandar ese camino. En enero se consumó la compra de Revolution Money por parte de American Express, con el objetivo de exprimir su sistema de Exchange de pagos a través de Internet. En junio, Visa entró en este mercado con su sistema PayClick, estrenado de momento solo en Australia pero con vistas a expandirse por todo el mundo, enfocado a los micropagos por contenidos descargables. Ya había seguido el camino inverso con PayWave. Y Mastercard tampoco se quedará atrás, pues ya ha anunciado su entrada en el negocio del comercio electrónico y las descargas para móviles.

Mientras las demás van, PayPal vuelve. La nueva función de su API le permitirá seguir sacando beneficio de los clientes fidelizados por las compañías emisoras de tarjetas de crédito mientras que ellas, con años de retraso, tratan de entrar en el negocio de los micropagos y las transacciones a través de Internet. Imitar los pasos del innovador no suele ser una tarea sencilla ni el mejor negocio.

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Redacción TICbeat

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