General Innovación

Geolocalización para una vida más ecológica y social

El despliegue de los smartphones está permitiendo que la localización sea aprovechada en varios campos. Una tecnología que no sólo sirve para el consumo, sino también para mejorar el día a día y contribuir a la estabilidad global. Al menos los programadores lo están intentando.

Siguiendo esta filosofía, el fundador de Moment Feed, Rob Reed, ha recopilado una decena de formas basadas en aplicaciones que permiten hacer el día a día más sostenible y humano gracias a la geolocalización. Es posible mejorar la alimentación, ser más respetuoso con la capa de ozono reduciendo la emisión de gases, tener mejor relación con los vecinos y más actividad social y estar más informado sobre lo que provoca nuestro día a día, sencillamente a través de diversas aplicaciones instaladas en los teléfonos móviles.

El aumento de la información disponible permite, por ejemplo, conocer toda la información de un alimento en el supermercado. Se puede saber dónde se ha producido un producto para apoyar la agricultura local, fomentando el cultivo de temporada. Escaneando su código de barras se puede conocer la reputación y la forma de trabajar de la empresa que lo comercializa. Y con un GPS puede encontrarse el camino menos colapsado al supermercado para no quemar gasolina innecesaria en un atasco o la situación exacta de un bus público.

Pero aunque lo cercano sea clave en la ubicación de datos, nuevas funciones permiten tener mayor conciencia global de esta economía mundo, planeta único, en la que todo tiene que ver con todo. Como seguir de cerca el desastre ecológico provocado por BP en el Golfo de México, los desastres naturales o el humanitario causado por el último gran terremoto en Haití.

Tecnología en los asuntos sociales: Emergesat

El desarrollo de la tecnología está asociado en primer lugar al avance militar. Los grandes avances han llegado casi siempre mediante los estudios de investigación y desarrollo de las grandes marcas militares, como el mismo Internet. Pero después hace falta la actividad social para que se produzca la innovación; la búsqueda de los diversos caminos y formas de combinación que permitan que esa tecnología penetre en la sociedad.

Su aterrizaje en asuntos sociales y no lucrativos queda para las últimas instancias, pero su utilidad es indiscutible. Quedó patente con el despliegue en Haití del contenedor de comunicaciones por satélite Emergesat, empleado para la coordinación de la ayuda humanitaria tras las inundaciones del mes de enero. Un solo equipo, autónomo en su funcionamiento y en su abastecimiento energético, permitió a los actores reconocerse y poner en común la información disponible, para dar una respuesta conjunta a las víctimas. Localización de las personas, cuadros médicos, estados del abastecimiento y petición de provisiones o videollamadas instantáneas; multitud de funciones unificadas en un solo contenedor.

La labor de comunicación y de almacenamiento y transmisión de información de Emergesat es una muestra de la necesidad de incorporar al campo social los avances técnicos. Aunque las magnitudes son diferentes, la suma de los esfuerzos individuales que pueden obtenerse con el uso verde de la geolocalización funciona en la misma dirección y es un añadido más a este campo que merece la pena ser adaptado y difundido.

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Redacción TICbeat

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