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El arte del email Pitch

Bandeja de entrada llena - ReadWriteWeb en espanolLa semana pasada hablábamos sobre el arte del “elevator pitch, ese discurso breve y, con suerte, impactante que deberíamos estar preparados para dar. Sin embargo, no siempre es posible interactuar cara a cara, y aunque esto pueda ser preferible, es importante practicar también la presentación comercial por escrito.

Los inversores (y bloggers sobre tecnología, debería añadir) siempre están inundados de correos. Al igual que sucede con una charla en un ascensor, tenemos que dar forma a nuestro correo para atraer al lector y mantener su atención.

Aquí tenemos unos consejos.

  1. El asunto es importante. No debemos dejarlo en blanco, ni escribir algo vago como “presentación” o “propuesta” o “idea”. Debemos incluir al menos el nombre de nuestra empresa, pero es aún mejor incluir algo que haga que el correo resulte interesante de leer.
  2. Presentarnos. Los correos personales hacen mucho más efecto que los que se envían desde un departamento de marketing. Aunque a veces es apropiado adjuntar documentos tales como curriculums y notas de prensa, deberíamos presentarnos brevemente al comienzo de un correo. Nuestra presentación debería incluir los siguientes datos clave: quiénes somos y por qué debería conocernos el destinatario.
  3. Conocer a nuestro público. Mostrar alguna prueba en el correo de que sabemos quién es el destinatario. Asegurarnos de que nos dirigimos a la persona adecuada con el mensaje adecuado.
  4. Las imágenes valen más que mil palabras. Si es posible, debemos incluir imágenes y vídeos. Éstos pueden ayudar al destinatario a examinar rápidamente nuestro producto o servicio. Debemos ser respetuosos con las limitaciones de tamaño.
  5. Facilitar el contacto con nosotros. Todos los correos deberían incluir una firma. Y todas las firmas deberían incluir todos los modos posibles de ponerse en contacto con nosotros: número de teléfono, dirección de correo, cuenta de Twitter, nombre en Skype, etc. Necesitamos estar a un clic de ratón.
  6. Ponerlo en marcha. No debemos enviar simplemente correos con una vaga descripción sobre una posible contestación. Debemos proponer seguir en contacto. Organizar una hora y un lugar de reunión.

Como sucede con la charla de ascensor, es importante ser nosotros mismos. Debemos recordar ser respetuosos, aunque la interacción no sea “en persona”.

Original: Audrey Watters

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Editorial RWWES