Wolf Thyssen (IDnow): “La incertidumbre regulatoria ha retrasado la identificación electrónica a España”

Escrito por Alberto Iglesias Fraga

Aunque se habla mucho de la biometría como el siguiente campo de batalla contra las contraseñas, lo cierto es que hay otro paso paralelo que la industria está afrontando desde hace un tiempo: la firma de contratos en remoto. Y es que, cuando abrimos una cuenta bancaria o sellamos una vinculación laboral, sigue siendo necesario firmar un documento en papel o acudir físicamente a una oficina para formalizar la relación.

IDnow es una empresa alemana que ha abierto oficina en Barcelona recientemente, la cual proporciona soluciones de identificación de personas a través de la videoconferencia y firma electrónica. Entre sus clientes figuran, principalmente, instituciones y empresas financieras, startups y compañías de telecomunicaciones, como Telefónica.

TICbeat ha podido hablar con Wolf Thyssen, director general de IDnow en España, sobre la evolución de la compañía, sus retos, perspectivas y realidad.

La empresa comenzó a operar en 2014, pero la idea existía desde 2012, cuando los fundadores comenzaron a hablar con el regulador alemán sobre las posibilidades y el futuro de la identificación electrónica mediante vídeo. Allí había y hay muchas entidades financieras que no tienen oficinas, como bancos directos y fintechs, que se basaban en un servicio de la red comercial de Correos para verificar la autenticidad de una persona… pero seguías teniendo que hacer la cola en horario de oficina, lo cual era un proceso agobiante.

A nuestros fundadores se les ocurrió algo mejor: un sistema basado en fotos, completamente desasistido. Pero el regulador alemán rechazó esta propuesta en 2014, cuando pidió que fuera en vídeo con una serie de requisitos. Nosotros estábamos preparados para cumplir con estas necesidades, con lo que logramos rápidamente clientes potentes como Commerzbank, el segundo banco alemán. Después hemos ido expandiéndonos según se autorizaba este sistema en otros países: Suiza en 2015, con UBS; Liechtenstein o Luxemburgo. En España entramos en 2016 conforme se iba clarificando esta posibilidad en el ordenamiento normativo.

Nuestra tecnología ofrece una amplia seguridad jurídica y cumple con todas las leyes de protección de datos o de blanqueo de capitales. Mediante un chat en vídeo, podemos verificar la identidad de una persona en una modalidad 100% digital, sin esperas y en apenas 4 minutos (5 minutos si también se desea una firma o certificado electrónico). Todo ello multiplataforma y sin apenas errores.

Primero comprobamos que el DNI es auténtico y no ha sido manipulado. Es todavía un proceso muy manual, comparándolo con la luz del móvil y comprobando las marcas de agua del carné. Después analizamos si hay coincidencia entre la foto del DNI y la de la persona que nos está hablando: un software nos da las probabilidades de ‘match’ pero es un agente humano el que da el OK final. También añadimos preguntas adicionales como ‘donde naciste, donde vives, qué edad tienes, etc.’ para ver cómo reacciona el sujeto y saber si puede contestar a todas ellas sin recurrir a su documento de identidad.

Lo principal es nuestra amplia experiencia: ya hemos hecho más de un millón de transferencias. Además, necesitamos una llamada muy corta, nos ajustamos a los requisitos locales y ofrecemos una flexibilidad inigualable gracias a nuestro SDK y nuestra API. Ahí es donde otros tardan cuatro meses en implementar este sistema de identificación y nosotros lo hacemos en un par de semanas. Además, IDnow es completamente multiplataforma y multilenguaje, disponible en hasta 6 idiomas, con presencia y soporte en toda Europa.

Ha habido una gran incertidumbre a propósito de todos los cambios normativos del SEPLAC (Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias de España), que en 2016 rechazaba la videoconferencia desasistida (grabada en vídeo pero sin interacción con un humano). Hace poco más de un mes, ha autorizado también esta tecnología: todos estos cambios nos han provocado un cierto retraso frente a otros países europeos, pese a que estamos en el grupo más avanzado. Los bancos ven este tipo de tecnologías como algo muy interesante, lo prueban y se realizan tests reales… pero todavía con mucha preocupación.

Actualmente trabajamos con entre 5 y 10 empresas españolas, principalmente entidades de transferencias de dinero y en fase final con un banco. Desgraciadamente no te puedo dar detalles todavía por temas de confidencialidad. En total, tenemos más de 100 clientes en toda Europa, incluyendo a Telefónica, N26 o SolarisBank. En el caso de las fintech españolas, aún no tan preocupadas por temas de compliance, porque no tienen un volumen alto de clientes para poder externalizar este servicio.

Sigue habiendo demasiadas opciones en el mercado (desasistido y asistido)… habría que quitar alguna para que haya un estándar europeo y añadir más detalles al proceso por parte del regulador. Nosotros estamos más a favor del asistido, lo vemos mucho más seguro y flexible, ofrece una mejor experiencia del usuario y, también, la tasa de conversión o de errores es mucho peor en la desasistida.

Asimismo, queremos abrirnos a otros segmentos, como seguros y telecomunicaciones. En otros países esta clase de identificación ya se está pasando a la web, pero España aún no ha dado ese paso. Y, por supuesto, seguir construyendo confianza sobre la firma cualificada tras una verificación por videochat. Falta tiempo, todavía está en fase de validación y de ganar confianza, pero nos abrirá nuevas oportunidades para la identificación electrónica.