Entrevistas

Paloma Cabello: “En España hay que dinamitar las barreras administrativas para montar empresas”

Escrito por Esther Macías

Entrevista con Paloma Cabello, figura destacada del movimiento emprendedor de base tecnológica, único miembro europeo del Consejo Asesor Global del MIT Enterprise Forum y directora del Foro de Inversión que tendrá lugar en el marco del evento Emtech, que unirá a emprendedores e inversores del ámbito tecnológico.

La figura de Paloma Cabello está estrechamente vinculada al movimiento emprendedor de base tecnológica. Esta profesional independiente de las finanzas internacionales, experta en diferentes campos del capital riesgo privado, las finanzas corporativas y la banca de inversión, además de asesorar a varias organizaciones como TPG Credit Funds y diversos fondos de capital riesgo privado y “family offices” en sus inversiones en tecnología y ofrecer servicios de estrategia y de recaudación de fondos internacionales a empresas de base tecnológica y alto crecimiento, entre muchas otras actividades, es el único miembro europeo del Consejo Asesor Global del MIT Enterprise Forum. De hecho, Cabello cofundó en 2010 el Capítulo de España de esta organización, de la que es patrona y miembro del Equipo Ejecutivo.

A menos de un mes de que se celebre una nueva edición de EmTech, el encuentro sobre innovación tecnológica y emprendimiento que organiza la edición en español de MIT Technology Review, en España –de hecho ésta será la única conferencia sobre tecnologías emergentes que celebra el prestigioso instituto tecnológico americano este año en Europa– Cabello detalla a TICbeat las expectativas que alberga ante el Foro de Inversión que dirige y que tendrá lugar en el marco de la citada conferencia y que unirá a emprendedores e inversores de este ámbito y reflexiona, en general, sobre un ecosistema, el de las startups, que en España aún tiene mucho que mejorar.

– El 5 de noviembre arranca EmTech y dentro de este evento tendrá lugar el Foro de Inversión que usted dirige. ¿Qué expectativas tiene para este año? ¿Cuántos participantes esperan y de qué áreas tecnológicas?

Las expectativas para esta edición de EmTech son excelentes. Por la parte de las startups invitadas, estamos manteniendo el foco que ya teníamos sobre proyectos de alta calidad y, por la de los inversores, buscamos abrir oportunidades internacionales para las startups y también procurar el mayor encaje posible entre sus características y las de las compañías que van a encontrar, para que las cosas ocurran entre ellos.

Las áreas tecnológicas sobre las que vamos a trabajar este año guardan una zona común, la de la aplicación industrial práctica; también tenemos un foco claro en el cruce de la ingeniería con la informática aplicada a varios campos.

 

– ¿En las últimas ediciones han cumplido los objetivos que se habían propuesto en el Foro?

Nunca nos damos por satisfechos. Nuestra ambición es muy alta; hay que recordar que necesitamos estar a la altura de la calidad de lo que hacen los organizadores de EmTech y el contenido que programan es cada año más importante y profundo, sin duda, un verdadero reto para cualquiera.

Por otro lado, nuestro sueño es hacer un Foro de Inversión en el que quepan muchas startups, pero es muy difícil cumplir con nuestros estándares si el número es demasiado alto. Además, el tiempo y el número de inversores disponibles especializados no es muy grande, sobre todo en tecnologías distintas de las relacionadas con las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), por lo que no es posible que el número de actores que invitamos sea demasiado grande, así que siempre dejamos fuera a muchas más startups de las que nos gustaría. También es frustrante para nosotros que, como ocurre a veces, durante el proceso de selección conozcamos buenos proyectos en la parte tecnológica que no están preparados en cuanto a su visión de negocio para ponerse delante de inversores, o que no muestran la disposición adecuada a ello.

 

– ¿Cuál es el mayor reto a superar para que conecten inversores y emprendedores en el terreno tecnológico?

Yo diría que hay dos, uno es que el capital llegue a conocer mucho mejor la tecnología y las posibilidades de aplicar sus recursos a este ámbito. Esto es crucial para la industria de la inversión, porque la innovación tecnológica impacta de forma dramática en las compañías tradicionales y difícilmente se podrán identificar buenos objetivos de inversión en los próximos años si no se tiene una buena inmersión en esto.

El segundo desafío es que los emprendedores tecnológicos entiendan bien el concepto de creación de valor ligado a un plazo y a parámetros de creación de tasas internas de retorno para los inversores. Resumiendo, en mi opinión el mayor reto es el desconocimiento mutuo.

 

“El desconocimiento mutuo es el mayor reto para que inversores y emprendedores del mundo de la tecnología conecten”

 

– ¿En general diría que están interesados los inversores españoles por las empresas de perfil tecnológico? ¿Cree que ha mejorado este interés en los últimos años?

Sí, no tengo dudas con respecto a esto y ocurre en todos los países, precisamente por lo que he dicho antes, la tecnología está impactando dramáticamente en muchas industrias y la de la inversión es parte del ciclo de la vida de éstas. Aparte, ha habido casos de éxito en startups de base tecnológica con muy grandes rentabilidades para los inversores y esto crea un efecto de atracción sobre los que todavía no se han metido en ese terreno. Pero sigue quedando camino por recorrer, desde luego. Y quizá existe un cierto protagonismo demasiado grande, en la mente de los inversores, de las compañías con modelos basados en Internet o las TIC – aún muchos equipos de inversión que quieren adentrarse en el campo tecnológico miran únicamente esos sectores– esto irá cambiando con el tiempo, ya lo está haciendo en realidad.

 

– ¿Qué potencial tiene España como generador de emprendedores y startups de este perfil? ¿Cuáles son las áreas tecnológicas en las que destaca nuestro país?

España tiene una tradición de excelencia en bastantes tecnologías. Tenemos en nuestra historia grandes logros en el campo de la ingeniería aplicada a varios campos como la arquitectura, la transformación metalúrgica, el transporte, la investigación científica y otros. Algunas de nuestras compañías, de varios tamaños, son líderes a escala internacional, unas son más conocidas que otras pero es así y quizá se valora más fuera que aquí. También tenemos producción tecnológica básica interesante en las escuelas técnicas de las universidades. Quizá nos faltan bastantes informáticos todavía. La oportunidad para España estará en saber recoger bien esta herencia y combinar esto con el hecho de que tenemos una generación joven bien preparada. Aparte, los españoles somos gente creativa, algo fundamental en tecnología aunque quizá no todo el mundo lo esté entendiendo así.

 

– Hace poco nos comentaba Rodolfo Carpintier, presidente de DAD, que en España hay muchos proyectos viables pero poco invertibles, ¿está de acuerdo?

Sí, en general. Hay muchos proyectos que pueden llegar a tener una cuenta de resultados positiva, pero que no van a generar rentabilidades adecuadas o que no van a escalar de forma robusta o que tienen debilidades competitivas preocupantes para el inversor. Una cosa es que los ingresos sean mayores que los gastos, y otra muy diferente es que se cree valor sostenible a tasas adecuadas desde el punto de vista financiero.

 

– ¿Cuál es la clave para que un proyecto tecnológico tenga éxito empresarial?

Diría que hay varias claves pero la más importante es que entienda bien los mecanismos de transferencia efectiva al mercado. Las tecnologías son mucho más replicables que una buena red de distribución, por ejemplo.

 

– España se enfrenta a importantes retos en lo que respecta al mundo del emprendimiento. ¿Cuáles son los principales en su opinión?

Generar excelencia en el conocimiento sobre transferencia de las ideas al mercado y un sistema de financiación adecuado.

 

“Los mayores retos del mundo del emprendimiento son generar excelencia en el conocimiento sobre transferencia de las ideas al mercado y un sistema de financiación adecuado”

 – Hace poco se aprobaba la Ley de Apoyo al Emprendedor, que nacía con luces pero también con algunas sombras. ¿Qué destaca y qué mejoraría de esta nueva Ley? ¿Cree que impulsará el ecosistema emprendedor español?

Bueno, entiendo esa Ley como un comienzo y lo que destacaría es que se haya generado un primer foco específico sobre las necesidades que tiene el fomento del emprendimiento, más que su texto en sí. En mi opinión, quizá peca de falta de ambición y de conocimiento técnico. Espero que vaya haciéndose más robusta en el futuro. Contribuirá sin duda: todos los pasos adelantan camino.

 

– ¿Qué es necesario para impulsar este ecosistema, fomentar el emprendimiento y evitar la fuga de talento que se está produciendo en nuestro país?

Desde el punto de vista de ecosistema puro, creo que una clave importante es que se produzcan casos de éxito y que, tanto los que ya han sucedido, como los nuevos, se den a conocer de forma no sólo periodística, que en sí es importante, sino también técnica; que se estudien detalladamente en las universidades e incluso en los colegios e institutos. Esto ayudará al fomento de las vocaciones pero también al entendimiento de qué hace ganadores a los proyectos, con lo que se generaría una dinámica positiva de startups con mejores posibilidades de éxito y seguramente el talento seguiría la corriente con naturalidad. El talento siempre va donde siente que tiene una buena posibilidad de desarrollarse…

También es importantísimo dinamitar, pero dinamitar de verdad, las barreras administrativas para montar empresas. De forma radical, diría yo. Que sea algo inmaterial como proceso, para que todo el mundo lo entienda como natural y sencillo. Recientemente hablaba con un emprendedor interesantísimo, un español que montó una empresa en EE.UU. que hoy es la número uno de su sector allí y, charlando sobre esto, sin dudarlo ni un segundo me dijo: “50 dólares y 20 minutos, eso es lo que necesitamos mis socias y yo para fundar la empresa”. Necesitamos crear ese espíritu, que los emprendedores españoles que tengan el talento de este español y sus socias, puedan hacer lo mismo que hicieron ellos en EE.UU: tomar la decisión y sentir que el sistema apoya lo que están intentando.

 

– ¿Cree que es una utopía pensar que España podrá convertirse en una startup nation algún día?

No, no lo es, aunque desde luego el país tiene que cambiar mucho para que eso pase. Pero hay que ilusionarse con la idea e ir a por ello, para que suceda en el grado que sea, pero que no seamos pasivos en lo que está por venir. La tecnología nos ha vuelto a todos tremendamente ubicuos. España es un gran lugar para vivir y deberíamos ser capaces de atraer gente que quiera construir su sueño desde aquí. Es tan posible gestionar desde España como desde cualquier otro sitio en el mundo.

 

– Forma parte del jurado del programa de televisión Código Emprende, en el que seis emprendedores deberán superar una serie de pruebas para que su proyecto empresarial llegue a buen puerto. ¿Qué expectativas tiene con esta iniciativa? ¿Cree que este tipo de acciones animará a emprender en España y a conocer mejor este ámbito o este tipo de iniciativas forman parte de una cierta ‘burbuja’ que se está produciendo alrededor del emprendimiento?

Participo en ese programa de forma altruista, por convencimiento de que es necesario que se desmitifique el hecho de intentar hacerse empresario y que la televisión es un medio ideal para distribuir la idea a mucha gente a la vez. Además, los emprendedores que participan son personas de diferentes ambiciones y tipologías, creo que mucha gente va a sentirse identificada con ellos de forma natural y eso es buenísimo. Esa es mi expectativa, el poner mi granito de arena para que muchos españoles digan “¿y por qué no yo?”.

 

– ¿Cree que el miedo al fracaso sigue siendo una de las principales barreras a la hora de emprender en España?

No estoy segura de esto. Se habla mucho del miedo al fracaso, pero yo suelo reflexionar que es más bien que tenemos un sistema que promueve que la gente se acomode; se tiende a buscar el puesto de trabajo fijo, el empleo público, el subsidio, la subvención… Y el sistema ha proporcionado todo esto, de forma perversa, durante los últimos años. Esto es casi una manera de entender la vida en España y me parece que tiene bastante más influencia como barrera que el miedo al fracaso en sí mismo. Creo que lo que hay es miedo a perder el tren, o el chollo, según se mire.

 

“Tenemos un sistema que promueve que la gente se acomode; se tiende a buscar el puesto de trabajo fijo, el empleo público, el subsidio, la subvención… Y el sistema ha proporcionado todo esto, de forma perversa, durante los últimos años”

 

– Finalmente, ¿considera que la crisis está animando a muchos a emprender?

Sí, sin duda. Y esa es una parte muy positiva de la crisis. Hace falta, sin embargo, que esos emprendedores aprendan a serlo y que exista a su alrededor una red de recursos que sepan apoyarles de forma efectiva y racional.

 

Sobre el autor de este artículo

Esther Macías

Periodista especializada en tecnología, innovación, economía digital y emprendimiento. Tras un largo paso por iWorld y ComputerWorld, desde 2013 estoy inmersa en la prodigiosa aventura de TICbeat como jefa de redacción.