Entrevistas

Miguel Arjona (Altran): “Es imposible saber el responsable de un accidente con coche autónomo”

Escrito por Lara Olmo

Hemos charlado con el responsable de I+D de Altran sobre el impacto de la inteligencia artificial en el mercado laboral y la industria, con especial mención al coche autónomo.

La vorágine que traen consigo las nuevas tecnologías podría resumirse en tres palabras: cuarta revolución industrial (o industria 4.0). Un concepto que sintetiza un proceso de cambio tremendamente complejo que supone un antes y un después en la industria y en la economía de muchas regiones, pero también cultural y social.

Como cualquier revolución de esta magnitud, sus consecuencias se extienden más allá del ámbito organizacional, también social, formativo y laboral. El mercado de trabajo se está viendo sacudido por ellas, y de un año para otro hay perfiles profesionales que se quedan desfasados y otros que se vuelven imprescindibles.

Tanto es así que empieza a extenderse una especie de psicosis sobre las posibilidades que tendrán los trabajadores frente a un mundo donde las máquinas y los robots aumenten su capacidad de actuación. Para disipar dudas y ofrecer una perspectiva más realista del mercado laboral que viene, hemos charlado con Miguel Arjona, director del área de I+D de Altran.

Si te dedicas a esto, no habrá robot o máquina que pueda sustituirte

Él, que trabaja cada día con sistemas y dispositivos con inteligencia artificial, es el primero en reconocer que habrá puestos de trabajo que se destruyan, sobre todo en una “economía de servicios como la nuestra”, pero como contraparte señala que habrá perfiles más cualificados y el componente intelectual será más importante.

Realidad Virtual: más que perfiles TIC

“Hay mucho trabajo asociado a las nuevas tecnologías que tienen mucho potencial, ya no sólo perfiles técnicos sino de otras disciplinas que también son necesarias”, afirma.

Un ejemplo de esto es la industria de la realidad virtual. Los contenidos hechos para esta tecnología, como los videojuegos, necesitan todo un equipo de profesionales más allá de los programadores: guionistas, realizadores de sonido, actores… Por eso ofrecerá muchas posibilidades a los profesionales de letras y creativos.

Desde Altran está trabajando estrechamente con startups para que les ayuden en el área de diseño y otras competencias en las que ellos, como empresa de ingeniería, tecnología y sistemas, no son fuertes.

El coche autónomo: revolución sectorial

Los coches autónomos, que al fin y al cabo son robots, están trayendo consigo cambios en la industria del automóvil y en otras relacionadas con ella, como la de los seguros.

Además de la evidente sustitución de conductores profesionales, Arjona pronostica que van a dejar de venderse coches (“¿Para qué quieres tener uno si puedes disponer de él en cualquier momento a través de una app de transporte privado?”, se pregunta) y afirma que los planes de todos los fabricantes pasan por adaptarse a este nuevo escenario.

Además añade que “de aquí a cinco años los seguros de coche o moto serán sustituidos por seguros de responsabilidad civil”, que tendrán que firmar compañías como Google o Tesla. Esto se relaciona de forma directa con la polémica que ha acompañado al coche autónomo desde su origen: la responsabilidad última en caso de accidente.

Estos vehículos son relativamente inteligentes (al menos los que se desarrollan hoy en día). Cada sistema, explica Arjona, aprende de forma diferente, “según le haya enseñado el programador, el entrenador y después el propio usuario del vehículo. El sistema se va adaptando y por eso dos coches autónomos no pueden responder igual ante la misma situación”.

Además, “no se puede rastrear un algoritmo y volver al principio” para ver cómo aprendió determinada orden o acción, porque detrás hay una compleja red neuronal donde intervienen muchos factores. Así que “no es posible saber quién ha sido el culpable de un accidente”, afirma tajante.

Un escenario ambiguo para el que, reconoce Arjona, aún no hay una regulación clara y definida. Pero aún así los fabricantes no están perdiendo el tiempo y tanto los más tradicionales como los nuevos jugadores están trabajando en sus propios modelos. “Hay mucho mercado y todos están dispuestos a asumir riesgos”, afirma.

Proyectos de innovación en Altran

En este momento Altran tiene abiertos 6 programas de investigación; uno de ellos es de aeronáutica, dirigido al desarrollo de drones autónomos que funcionan con energía solar, útiles por ejemplo para reforzar la señal WiFi de espacios donde haya sobresaturación (ferias, conciertos, etc.) y otro es una moto autónoma que no se cae y que incorpora un cuadro de mandos con consejos sobre buena conducción.

Sobre el autor de este artículo

Lara Olmo

Periodista 2.0 con inquietudes marketeras. Innovación, redes sociales, tecnología y marcas desde una perspectiva millenial. Vinculada al mundo startup. Te lo cuento por escrito, en vídeo, con gráficos o como haga falta.