Entrevistas

Pablo Martín (Izertis): “En nuestro caso, la crisis sí ha supuesto una oportunidad”

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Escrito por David Bollero

Izertis es una empresa española que desde 1987 da servicios de consultoría tecnológica y soluciones TIC. En 2007, la empresa contaba con 84 empleados y una facturación de 5,4 millones de años. Para este ejercicio, su presidente Pablo Martín Rodríguez, prevé cerrar con unos 18 millones de euros y unos 360 empleados, embarcada en un ambicioso plan de expansión hacia Latinoamérica.

Izertis es una empresa española afincada en plena Milla del Conocimiento Gijón, con sedes en Bilbao y Madrid, que desde 1987 viene prestando servicios de consultoría tecnológica y soluciones TIC de alto valor añadido. A las puertas de la crisis, en 2007, la empresa contaba con 84 empleados y una facturación de 5,4 millones de años. Para este ejercicio, su presidente Pablo Martín Rodríguez, prevé cerrar con unos 18 millones de euros y alrededor de 360 empleados, embarcada en un ambicioso plan de expansión hacia Latinoamérica con México como epicentro operacional.

 

TICbeat.- ¿Cuál es la receta para crecer a este ritmo en plena crisis económica?

Pablo Martín.- Creo que lo que ahora tenemos es el resultado de muchos años de trabajo. Cuando arrancó la crisis, hicimos un ejercicio de reflexión, de mirarnos a nosotros mismos y ver en qué clientes y sectores podíamos aportar más valor añadido. Fue un ejercicio de metamorfosis interna, que cubrió la primera etapa de la crisis. A partir de 2010, vimos que iba para largo y fue entonces cuando adoptamos una postura agresiva de crecimiento. En nuestro caso, la crisis sí ha supuesto una oportunidad.

 

T.B.- ¿En qué tipo de cliente decidieron enfocarse?

P.M.- Tradicionalmente, nuestro cliente era la pyme, pero por entonces vimos que este tipo de empresa no demandaba un alto volumen de servicios de valor añadido, por lo que subimos un peldaño y nos situamos en el midmarket, en empresas de 500 a 1.000 empleados con una facturación de entre 100 y 300 millones de euros. Además, también nos focalizamos en la Administración, convirtiéndonos en un actor de referencia.

 

T.B.- Choca que, en plena crisis y cuando los presupuestos TIC de la Administración más se reducen, Izertis se haya hecho con tantos concursos públicos. ¿Cuál es su secreto?

P.M.- Bueno, en realidad seguimos manteniendo nuestra proporción de negocio, donde la Administración Pública aporta alrededor del 40% y el otro 60% del negocio viene del ámbito privado. Es cierto que los presupuestos TIC se ajustaron, pero cuando existen necesidades, es preciso cubrirlas y nosotros ahí apostamos por la especialización. Así, nos focalizamos en ámbitos como la Educación, el Turismo y la gestión de tributos y puertos, por ejemplo.

Izertis sigue siendo una empresa relativamente pequeña, con una estructura de costes más liviana que las grandes multinacionales y, sobre todo, con mayor flexibilidad que éstas, lo que a la hora de acceder a determinados concursos es una ventaja.

 

“Estamos muy diversificados y eso, que a priori podía haber sido una debilidad, en plena crisis se convirtió en una fortaleza porque no todos los sectores acusaron la recesión del mismo modo”

 

T.B.- En cuanto al otro 60% del negocio, que procede del ámbito privado, ¿en qué sectores se mueve más cómodo Izertis?

P.M.- En realidad estamos muy diversificados y eso, que a priori podía haber sido una debilidad, en plena crisis se convirtió en una fortaleza porque no todos los sectores acusaron la recesión del mismo modo. Al principio de la crisis, por ejemplo, nos vino bien estar fuertes en telco y ahora, aún siendo fuerte ese sector, está tirando mucho turismo. Además, tenemos proyectos importantes en seguros y algo en banca; en industria, sobre todo en ingeniería; en distribución. Prueba de nuestra diversificación es que el cliente más importante de nuestra cartera [empresa de industria cuyo nombre prefiere omitir] tan sólo nos aporta el 4% de nuestra facturación.

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T.B.- Reflejo de esa diversificación es el gran abanico de sociedades que componen el Grupo Izertis, ¿no?

P.M.- Así es, en total unas 12 sociedades que se reparten entre Izertis, que engloba todo lo referido a Tecnologías de la Información y supone el 50% de la facturación; y Ozire que agrupa todos los Customer Services y factura la otra mitad. Asimismo, pero sin consolidar las cuentas, está la incubadora de negocios Alantis.

 

T.B.- Uno podría pensar que, en realidad y viendo que muchas de esas sociedades proceden de adquisiciones, Izertis ha crecido a golpe de talonario…

P.M.- Sí, así es. El crecimiento orgánico es bueno, pero en épocas de crisis siempre resulta complicado. Por el contrario, el precio de las compañías se abarata y nosotros apostamos por realizar compras pequeñas pero muy estratégicas, siempre con mucha prudencia financiera para mantener un nivel de deuda muy bajo.

 

T.B.- Y la digestión de todas esas empresas, ¿resulta sencilla considerando sus diferentes culturas empresariales?

P.M.- No, para nada. Siempre es difícil, pero unos de los factores de decisión de compra, precisamente, es que la integración no sea traumática. Una de las condiciones que se ha de cumplir es que la empresa quiera ser comprada; si durante la negociación vemos que hay cierto rechazo, abandonamos, porque más adelante surgirán problemas. Otra condición es que, de algún modo, nosotros podamos aportar valor a esa operación. No compramos por comprar ni crecemos por crecer.

 

“México es una puerta fantástica para el mercado hispanoamericano del sur EEUU y, de hecho ya contamos con siete clientes en San Diego, Austin y Miami”

 

T.B.- Y hablando de adquisiciones, ahora Izertis salta a México con la compra de Cleven, un socio de Microsoft…

P.M.- Sí, por un lado abrimos Izertis México como filial y, por otro, junto con otros inversores mexicanos, hemos comprado Cleven, muy enfocado en proyectos con Microsoft Dynamics. Ahí nosotros esperamos generar valor complementando con soluciones de e-commerce, movilidad y gestión de contenido y, además, llevando paquetizada toda nuestra experiencia en el mercado español, porque producir servicios en ese mercado es complicado.

 

Equipo de Izertis.

Equipo de Izertis.

T.B.- ¿Es realista el objetivo de que en cinco años un tercio de su facturación proceda de Latinoamérica?

P.M.- Sí, porque cuando hablamos de México lo hacemos de un mercado de 122 millones de habitantes, que linda con EEUU donde hay 33 millones de mexicanos, y digo mexicanos y no hispanos. Es una puerta fantástica para el mercado hispanoamericano del sur EEUU (California, Texas y Florida) y, de hecho ya contamos con siete clientes en San Diego, Austin y Miami. Hay que tener en cuenta que el precio/hora medio de un consultor en EEUU es cinco veces más que el de un consultor en España.

Además, con todos sus Tratados de Libre Comercio, México es un hub logístico perfecto para lo que es la Alianza del Pacífico, es decir, México, Chile, Perú y Colombia. Esta última, precisamente, es la siguiente en la que estamos buscando oportunidades. Ya a medio plazo estaría Perú y luego Chile, que es un mercado más pequeño, más maduro y también más alejado.

 

T.B.- En cuanto al mercado europeo, ¿no tienen ningún plan de expansión?

P.M.- No porque supone una apuesta más arriesgada. Sin embargo, ya hemos realizado varios proyectos, bien a través de licitaciones públicas, iniciáticas de I+D o actuando como subcontratistas con proyectos como montar un CPD en Manchester. Yo creo que la gran oportunidad en el mercado europeo viene del nearshoring, porque aunque suene mal, en España seguimos teniendo unos costes muy bajos respecto a otros países como Reino Unido y nuestra calidad es igual o en muchos casos superior, con la ventaja frente a los países de offshoring de que compartimos una cultura similar, husos horarios…

 

T.B.- El I+D es otro de los componentes que Izertis no abandona. Uno de sus últimos proyectos, que además consiguió ayudas del Estado de más de 700.000 euros, es el Proyecto Forma Smart TV. ¿De qué se trata?

P.M.- Ese era su nombre en clave y el nombre del producto es Fàzham, que en chino mandarín significa ‘desarrollo’. Se trata de una solución multidispositivo de teleformación, que no de e-learning, donde la tableta es el dispositivo de entrada y la Smart TV el de salida. Con Fàzham es posible realizar la teleformación asíncrona tradicional, pero también síncrona, en la que profesor y alumnos interactúan y comparten un mismo escritorio, las herramientas, se conectan con redes sociales, etc. Resulta muy interesante para proyectos de formación corporativa en la que hay una gran capilaridad geográfica.

 

“En el mundo emprendedor hay muchos proyectos dirigidos al autoempleo; esa es la diferencia entre proyecto viable e invertible”

 

 

Solución multidispositivo de teleformación Fàzham, desarrollada por Izertis.

Solución multidispositivo de teleformación Fàzham, desarrollada por Izertis.

 

T.B.- Como sucedió con este proyecto, Izertis aprovecha las oportunidades de ayudas y subvenciones que Gobierno y organismos públicos brindan, no sólo en proyectos de I+D, sino también ayudas a la contratación. No debe resultar sencillo escanear –y presentar documentación de todas las ayudas convocadas. ¿Cuentan con algún departamento específico para ello?

P.M.- Lo que tenemos es un departamento de I+D muy potente. Muchas veces nuestros propios clientes nos piden que les ayudemos a financiar sus proyectos de innovación y desde nuestro departamento de I+D les asesoramos y, por tanto, también nos sirve para nosotros mismos. En todo caso, no hemos recibido tantas ayudas, diría que han sido algo minoritario en el conjunto de proyectos.

 

T.B.- Aunque no está consolidado en sus cuentas, como comentaba antes, otra parte del Grupo Izertis es la incubadora Alantis, que hace tiempo se marcó el objetivo de invertir en startups un millón de euros en cuatro años. ¿Cómo marcha esa línea de negocio?

P.M.- En realidad ese objetivo ya se superó hace tiempo, rondando ya los 2,4 millones de euros. No sólo eso, el año pasado nos convertimos en el primer accionista de DaD (Digital Assets Deployment) y también hemos creado nuestro propio fondo porque seguimos viendo que hay muchas oportunidades en el mundo del microventure capital, esa etapa intermedia en la que el business angel ya no entra y el gran fondo no llega.

 

T.B.- ¿Ve, por tanto, un buen momento en el panorama emprendedor español?

P.M.- Sí, veo que ha despertado y que la figura del emprendedor se está valorando positivamente. Hay, además, un sinfín de iniciativas de apoyo, tanto públicas como privadas. Lo que sucede es que muchos de los proyectos que hay van más dirigidos al autoempleo. Me explico, esa es la diferencia entre proyectos viables, que hay muchos, e invertibles, que no hay tantos.

 

 

Sobre el autor de este artículo

David Bollero

Periodista freelance todoterreno, con casi dos décadas de experiencia a sus espaldas, una corresponsalía en Londres y mil frentes abiertos. Ahora, de vuelta a las TIC, como editor de SinDominio.es y colaborador de TicBeat.