Entrevistas

Ken Morse: “España necesita emprendedores más ambiciosos y con más experiencia”

Escrito por Esther Macías

Entrevista a Ken Morse, destacado formador de emprendedores y fundador y director durante 13 años del Centro de Emprendimiento del MIT.

Con motivo de su presencia en la edición de este año de Emtech España, que culminó ayer en Valencia, y donde Ken Morse ofreció una ponencia sobre innovación y emprendimiento, TICbeat ha podido realizar algunas preguntas a uno de los expertos más prestigiosos del mundo en el ecosistema de las startups. No en vano, Morse fue quien fundó y dirigió durante 13 años el Centro de Emprendimiento del MIT. Además de su experiencia como formador de emprendedores (en la actualidad desarrolla esta labor en varias organizaciones como la escuela de negocios Esade y en el Instituto Valenciano de Finanzas donde ejerce de coach en el programa Valencian Global Growth Program de la Generalitat), Morse ha creado varias empresas de éxito en el pasado como3Com, adquirida posteriormente por HP.

Morse detalla en esta entrevista cuáles son los factores de éxito para crear una startup innovadora y cómo deben actuar los CEO de este tipo de empresas, lo que el experto resume en que tienen que “crear como un dios, mandar como un rey y trabajar con un esclavo”. En definitiva, he aquí la visión de todo un experto sobre cómo el emprendimiento y la innovación están cambiando el mundo.

 

TICbeat (TB).- En 1996 fundó el Centro de Emprendimiento del MIT, que lideró durante 13 años. ¿Cómo valora este periodo y la evolución de la iniciativa en sí?

Ken Morse (KM).- El MIT es un sorprendente laboratorio para estudiar la innovación ya que muchas personas de primer nivel de nuestro ecosistema la están desplegando a través de sus proyectos. Durante los años que estuve como director fundador del Centro de Emprendimiento del MIT, algunos de los mayores talentos de todo el mundo vinieron al MIT para recibir formación sobre innovación y emprendimiento y muchos de ellos tuvieron un rendimiento excelente en nuestros cursos. De hecho, pude ver cómo muchos volvían a su casa con la idea de construir grandes negocios. Dado que la mayoría de las compañías que empezaron a crearse eran americanas, nos dimos cuenta de que necesitábamos aprender y luego enseñar a nuestros estudiantes cuáles eran los factores de éxito para triunfar en sus países, por ejemplo España, Turquía y en los de Oriente Medio. Fue así como empezamos a crear puentes con estas áreas a través de MIT Alumni. Se nos recibió con los brazos abiertos.

En las universidades, la innovación suele venir de los estudiantes, así que durante los últimos años de la década de los 90 nos aliamos con clubs locales del MIT para llevar nuestros MBA a las regiones más relevantes. ¿Cómo conseguimos que crecieran grandes robles de pequeñas semillas? Thomas Edison dijo que los sueños que no se llevan a cabo se convierten en pesadillas. Por otro lado, todo depende de las personas y de todos los niveles en una organización.

 

TB.- ¿Cómo ha cambiado el proceso de la innovación y el emprendimiento en los últimos años?

KM.- Existen diferentes modelos y aproximaciones, aunque en particular yo hablaría de tres. El primero es el emprendimiento tecnológico, que supone perseguir oportunidades en el espacio en blanco del ‘océano azul’; oportunidades que se abren a través de avances tecnológicos que antes eran irrealizables. Algunos ejemplos de este emprendimiento lo representan Watson con su primer teléfono, Edison con las bombillas, Ford con la fabricación de automóviles, Mitch Kapor con LOTUS 123, Larry Ellison con las bases de datos relacionales en Oracle y muchas más.

El segundo modelo es el del emprendimiento de negocio. Innovar y emprender consiste en cambiar el juego creando nuevas oportunidades de negocio. ¿Cómo? Solucionando un problema del consumidor a través de una forma diferente de actuar. Un ejemplo de este modelo es Dell, que posibilitó un modelo de venta directa de PC para aquellos usuarios que ya sabían lo que querían (y que probablemente ya tenían un PC). Otro es Amazon con su aproximación 24/7 en la venta de productos y que ha cambiado por completo nuestra forma de comprar. Pero hay muchas más.

Y el tercer modelo es el de los emprendedores geográficos, que están emergiendo en España, Turquía, Colombia y otros países. Estos aprenden rápido los modelos de negocio y tecnología innovadores que llegan del extranjero y los adaptan a su mercado local en función de las necesidades y requisitos de éste. Un buen ejemplo es Dataspell, empresa fundada en Turquía que combina el modelo de emprendimiento tecnológico y geográfico y de la que formo parte de su equipo de consejeros. Lo que propone esta empresa es el uso de la tecnología de big data mining para otro tipo de aplicaciones. La empresa opera en Turquía pero también va más allá.

 

TB.- ¿Qué consejos daría a los emprendedores en la actualidad?

KM.- Que analicen qué necesidades aún no han sido resueltas en su mercado y fuera del mismo y busquen las fórmulas para hacerlo. Que se olviden de los modelos de negocio y de los productos que ya están en el mercado, que piensen en grande y sean ambiciosos, que jueguen a cambiar el mundo y lo hagan para ganar. Los emprendedores deberían trabajar durante ocho o diez años en una empresa bien gestionada antes de dar el salto y fundar su propio negocio. Además, deben comenzar cuando tengan un equipo razonablemente competente y una solución que resuelva un problema a futuros clientes que, además, deben ser económicamente solventes. Por supuesto, los emprendedores no deben pensar en obtener inversión externa hasta que no tengan algunos clientes y hayan probado que su proposición de valor funciona. En definitiva, el CEO de una startup tiene que crear como un dios, mandar como un rey y trabajar como un esclavo.

 

TB.- ¿Qué capacidades y experiencia son las que más escasean entre los emprendedores?

KM.- En la actualidad, los jóvenes emprendedores tecnológicos, que buscan llegar a nuevos mercados, necesitan saber cómo mejorar las ventas y la gestión de éstas. Al principio raramente son capaces de comercializar sus ideas rompedoras por sí mismos. Deben formar equipo con empresarios e intraemprendedores para llevar sus invenciones del laboratorio al mercado. Los empresarios comprenden las necesidades de los clientes y tienen las capacidades de venta para que las invenciones encajen con las necesidades de los clientes. Saben que es preciso tener planes específicos para vender a sus clientes y que deben hacerse globales al principio del proceso de creación de la compañía. Hay una gran carencia de emprendedores con amplio conocimiento del mercado a la velocidad que se precisa para llegar a éste.

 

TB.- Hablemos de España en concreto. ¿Cuál es la mayor barrera a la que se enfrenta el ámbito del emprendimiento en este país?

KM.- Se necesitan equipos más ambiciosos y con más experiencia que estén volcados en aportar valor a sus clientes. Y que comprendan y asuman que el fracaso supone un aprendizaje y, por lo tanto, deben buscar que si este ocurre se produzca en las primeras fases para poder cambiar los procesos en consecuencia.

 

TB.- Valencia ha acogido la celebración de la tercera edición de Emtech en España. ¿Cómo ve esta región en particular? ¿Por qué es una zona clave para la innovación y el emprendimiento?

KM.- Muchas instituciones relevantes de Valencia entienden que la innovación es un imperativo y están apoyando con premura a los innovadores locales. Por un lado, en Valencia todas las instituciones están coordinadas hacia el emprendimiento desde la dirección de la Consejería de Economía, Turismo y Empleo, liderada por Máximo Buch, que está ayudando de forma muy activa a crear un ecosistema dinámico que involucra al sector público y privado. Por otro lado, el Gobierno de Valencia está preparado, es trabajador y transparente. Los funcionarios ponen sus teléfonos móviles en sus tarjetas de trabajo y es posible contactar con ellos por la noche y los fines de semana. ¡Imagine eso en España!

Además, la Consejería ha creado el IVACE (Instituto Valenciano de la Competitividad) y la División de Emprendedores con la ayuda del Instituto Valenciano de Finanzas (IVF) con el fin de ayudar a financiar posibles proyectos. Como consecuencia de esta actividad, una startup tecnológica en Valencia con alto potencial de crecimiento puede acceder a varios millones de euros por parte de diversas fuentes de financiación.

Asimismo durante 2012 la Consejería decidió crear algunos programas específicos como el Valencian Global Growth Program(VGGP), un programa de 15 meses de duración que persigue ayudar a los emprendedores a internacionalizar sus negocios. Está apoyado por accionistas locales e incluso hay algunos bancos como Bankia y Caixa Popular que están trabajando para satisfacer las necesidades de estas jóvenes compañías, además de un bufete como Olleros Abogados, que también comprendió pronto el valor de este programa.

Por otro lado, hay buenos emprendedores en Valencia. Los participantes del primer año del programa VGGP eran ya capaces de mostrar un crecimiento de tres dígitos en ingresos, y algunas de las compañías involucradas habían logrado una inversión de unos cuatro millones de euros. Ahora, en el segundo año de la iniciativa, VGGP está ayudando a las compañías de diversas industrias y mercados con elevado crecimiento de Valencia a conectar con clientes de todo el mundo, y Olleros Abogados está ayudando a las empresas del programa en la firma de alianzas en España y el extranjero. Los consejeros delegados de las empresas participantes en VGGP van todos los meses de enero de cada año una semana al Programa de Desarrollo del Emprendimiento del MIT.

En Alicante, Castellón y Valencia hay una fuerte asociación de business angels (CVBan) con más de 60 miembros que ayudan activamente a las compañías con la gestión y financiación inicial, que funciona de forma regular desde hace ya unos años. Ha ayudado de hecho a cientos de proyectos.

Y, finalmente, en Valencia hay una fuerte base tecnológica que proviene de las universidades de toda la Comunidad, que quieren formar parte de la solución y animar a los estudiantes a ser emprendedores, e incluso enseñar el emprendimiento como una carrera con la ayuda de los profesionales del mundo de los negocios.

Todas estas actividades, combinadas con las buenas condiciones climáticas, la buena comida y su amable gente están convirtiendo a Valencia en el sitio ideal para los emprendedores tecnológicos en España.

Foto cortesía de MIT Technology Review

Sobre el autor de este artículo

Esther Macías

Periodista especializada en tecnología, innovación, economía digital y emprendimiento. Tras un largo paso por iWorld y ComputerWorld, desde 2013 estoy inmersa en la prodigiosa aventura de TICbeat como jefa de redacción.