Entrevistas

Juan Lucas Retamar (SAS): “Gracias a las TIC la sanidad hoy en día es más segura”

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Escrito por Esther Macías

Juan Lucas Retamar, subdirector de TIC del Servicio Andaluz de Salud (SAS), explica a TICbeat los grandes proyectos en los que está inmersa la organización sanitaria con más peso de España y reflexiona sobre el presente y futuro de un sector cada vez más digital.

La sanidad está cambiando a pasos agigantados en la era digital. Debe hacerlo. Y no solo porque el paciente –también ciudadano en este entorno 2.0 en el que cada vez estamos más inmersos– cada vez quiere tener un mayor control de su salud a través de las últimas tecnologías, sino por la propia sostenibilidad del sistema nacional de salud, en entredicho en los últimos años, sobre todo desde que la crisis menguara los presupuestos en materia sanitaria de forma significativa. Sobre estos asuntos y acerca de cómo ha encarado el Servicio Andaluz de Salud (SAS), una de las organizaciones sanitarias españolas más destacadas por el elevado número de habitantes a los que atiende, una etapa difícil gracias a la apuesta por las tecnologías de la información, charlamos con Juan Lucas Retamar Gentil, subdirector de TIC del organismo.

Retamar explica a TICbeat los proyectos más emblemáticos en los que su subdirección ha trabajado en los últimos tiempos, que pasan por la ampliación a los hospitales de Andalucía de Diraya, la Historia de Salud Digital en Andalucía que ya se ha extendido en los centros de salud de la región, así como la renovación de la Prescripción y la Dispensación farmacéutica o un proyecto de centralización de infraestructuras. El subdirector de TIC del SAS es un convencido de las bondades de la aplicación de la tecnología al ámbito de la salud: “Gracias a las TIC la sanidad hoy en día es más segura”, sentencia.

 

TICbeat.- En los últimos años la austeridad presupuestaria ha sido la tónica en la Administración Pública española y el ámbito sanitario ha sido uno de los más afectados por esta política. ¿Cuál ha sido su estrategia a seguir en materia tecnológica desde su llegada a la subdirección de TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) del Servicio Andaluz de Salud (SAS), en un momento de contención de gastos en el que, por otra parte, es preciso seguir ofreciendo un servicio de calidad a pacientes y profesionales del sector?

Juan Lucas Retamar.- Han sido muchas las líneas de trabajo para poder cumplir con los objetivos de reducción presupuestaria y seguir manteniendo los niveles de calidad en el servicio, además de dar soporte a nuevas iniciativas y proyectos que han surgido en este período. Una de las principales actuaciones ha sido la concentración de contratos por grandes líneas de servicio, de manera que hemos integrado en un único contrato todo el soporte al puesto de usuario, en otro gran contrato la administración de sistemas de la organización (antes estaba repartida en cinco expedientes con diferentes adjudicatarios en función del ámbito de alcance). Actualmente estamos en este proceso con los servicios horizontales (servicio de atención al usuario, oficina de calidad, etc.) y con el soporte y mantenimiento de aplicaciones. Fruto de estas actuaciones hemos obtenido grandes ahorros, además de ir orientando todas las licitaciones a pago por uso o pago variable, garantizándonos un mayor control en todos los servicios que recibimos.

 

TB.- ¿Con qué presupuesto anual cuenta para el área de TIC del SAS y a qué áreas se destina principalmente?

JLR.- Como comentábamos, hemos tenido que hacer un esfuerzo en los últimos años para poder ajustarnos a los objetivos presupuestarios. Estamos en torno al 0,8% del presupuesto total del SAS, y las áreas donde más inversión se realizan son administración de sistemas (en torno al 25%), atención y soporte al puesto de usuario (25%) y soporte y mantenimiento de aplicaciones (20%).

 

TB.- ¿En qué proyectos han trabajado desde su llegada al SAS?

JLR.- Afortunadamente son muchos, el SAS es una organización muy grande, siempre hay multitud de iniciativas en paralelo. Si tuviera que destacar algunos por el impacto directo que tiene en los profesionales y en los ciudadanos, la extensión de Diraya (la Historia de Salud Digital en Andalucía) en hospitales creo que es lo más significativo. La renovación de la Prescripción y la Dispensación farmacéutica o el proyecto de centralización de infraestructuras son también proyectos muy significativos.

 

La extensión de Diraya (la Historia de Salud Digital en Andalucía) en hospitales ha sido el proyecto más significativo del área de TIC del SAS en los últimos años”

 

TB.- ¿Cuáles diría que son en la actualidad los pilares tecnológicos del SAS?

JLR.- Nuestro parque de bases de datos es eminentemente Oracle en virtud del acuerdo corporativo que la Junta de Andalucía tiene firmado. Estamos convergiendo hacia arquitecturas abiertas, con plataformas virtualizadas mediante Hyper-V, con WebLogic sobre Oracle Enterprise Linux para la capa de aplicaciones. Los desarrollos se hace en Java y .Net, en función del ámbito y alcance de la aplicación.

 

TB.- Consolidar infraestructuras y apostar por la nube es una vía que han emprendido algunas organizaciones para disminuir sus costes. ¿Ha sido esta también la estrategia del SAS?

JLR.- Sin duda, la consolidación de infraestructuras es una línea que marcamos como prioritaria a principios del 2013, y en este tiempo hemos reforzado significativamente tanto los dos Centros de Procesos de Datos (CPD) regionales de Sevilla y Málaga, como aquellos de los ocho CPD provinciales que más lo necesitaban. Frente a una situación en la que cada hospital proveía de todos los servicios desde sus CPD locales, estamos convergiendo a dar todos los servicios corporativos desde los dos CPD regionales, y todos los servicios particulares o de ámbito más local, desde los CPD de referencia en cada provincia.

El uso de la nube lo hemos abordado desde dos perspectivas diferentes, por un lado tenemos en marcha un entorno de provisión de servicios en modo nube privada, de manera que desde los centros puedan disponer de recursos como propios pero sobre plataformas virtuales alojadas en los CPD regionales. Por otro, estamos evaluando con diferentes soluciones llevar a la nube nuestros entornos de desarrollo y de preproducción. El dar servicios productivos desde la nube no es algo que actualmente esté en nuestra hoja de ruta.

 

TB.- Hablaba antes de la extensión de Diraya; este proyecto y el relativo a la receta electrónica han sido las iniciativas tecnológicas más emblemáticas del SAS en los últimos años. ¿Cómo se encuentran actualmente y cuál será el nuevo rumbo a seguir?

JLR.- Están más vivos que nunca. Diraya es nuestro proyecto estrella y del que más orgulloso nos sentimos. Es la forma en que denominamos a nuestra Historia de Salud Digital, que la conforman un conjunto de módulos integrados entre sí. Efectivamente durante una etapa inicial estuvimos centrados en Atención Primaria, y tenemos una cobertura del 100% de la población. Podemos decir sin temor a equivocarnos que nuestros centros de salud trabajan completamente en digital, no existe historia en papel.

 

Podemos decir sin temor a equivocarnos que nuestros centros de salud trabajan completamente en digital, no existe historia en papel”

 

La receta electrónica igualmente tiene un uso totalmente extendido, con más del 96% de las recetas emitidas en formato electrónico en atención primaria, y todas las oficinas de farmacia de Andalucía usando la aplicación corporativa de Dispensación.

En esta nueva etapa estamos implantando Diraya en el ámbito hospitalario, habiendo completado hasta la fecha la implantación en 22 de los 29 hospitales del Servicio Andaluz de Salud. En mayo del 2015, todos los hospitales estarán ya en producción, y tendremos una historia de salud digital única y compartida en todos los ámbitos asistenciales. Paralelamente a la expansión de la solución estamos trabajando en mejorar funcionalmente diversos módulos y en renovar tecnológicamente y de manera progresiva los módulos que conforman Diraya en Atención Primaria (ya se ha hecho con el Buzón del Profesional, Receta XXI, el módulo de Partes de Incapacidad Temporal, etc.).

 

TB.- Con el auge de las tecnologías móviles ¿están trabajando en proyectos de mHealth? ¿Cuál es su estrategia en movilidad?

JLR.- Ya tenemos en producción una app para obtener la cita médica con un grado de penetración exponencial,  gestionando más de 350.000 citas este último mes de agosto, y en breve saldrá una segunda versión con más funcionalidades. Más allá de esta primera iniciativa, la Junta de Andalucía acaba de firmar un convenio con Vodafone por el que vamos a trabajar conjuntamente en el desarrollo de una plataforma que facilite el desarrollo de apps de salud para generar un ecosistema de aplicaciones certificadas y que ofrezcan servicios personalizados a los ciudadanos y a los profesionales sanitarios. Para ello contaremos con 600.000 euros en los dos próximos años.

 

TB.- ¿Cree que es viable utilizar aplicaciones de monitorización de salud de cara a enfermos crónicos o ancianos en un futuro próximo?

JLR.- Sin duda, es viable y ya se están haciendo muchas pruebas piloto en base a proyectos de innovación. El problema de estas iniciativas es la sostenibilidad, pues la inversión en los dispositivos de soporte hace que el uso masivo de los mismos sea muy difícil. La inclusión de este modelo de prestaciones en la cartera de servicios base de un sistema de salud no es fácil, aunque en la medida en que la innovación se vaya amortizando y la inversión baje, seguro que se abordan proyectos de mayor alcance.

 

TB.- ¿Se plantean la adopción de wearables que integren este tipo de apps basadas en la eHealth?

JLR.- Es algo muy interesante y que seguro que tendremos que valorar pero no está en la hoja de ruta actual.

 

TB.- ¿Tienen alguna estrategia al respecto en el ámbito del big data, una tecnología que puede transformar por completo la atención al paciente?

JLR.- Estamos en la última fase de un proyecto de explotación muy ambicioso, un datawarehouse que permita la explotación agregada de la información proveniente de todos los sistemas asistenciales. El enfoque inicial no es propiamente el de un sistema de big data, pero llevamos tiempo estudiando las tendencias y soluciones del mercado y es algo que sin duda vamos a abordar. Con el programa marco europeo Horizonte 2020 hay muchas posibilidades de apoyo a la financiación de este tipo de proyectos que esperamos poder aprovechar.

 

El paciente ya se reconoce como el dueño de su información y por tanto quiere poder acceder a la misma”

 

TB.- Las TIC dan un poder al paciente nunca visto antes. ¿Qué suponen éstas en su opinión y cuál es la estrategia más adecuada a seguir en un mundo cada vez más 2.0 como el actual? 

JLR.- Es un debate muy de actualidad, que afecta principalmente a cómo los profesionales sanitarios deben de enfocar su manera de relacionarse con sus pacientes, pero también nos atañe en la medida en que tenemos la obligación de proporcionarles herramientas que les faciliten poder trabajar en este nuevo escenario. Lo primero que ha cambiado es que el paciente ya se reconoce como el dueño de su información y por tanto quiere poder acceder a la misma. En Andalucía, desde hace ya dos años, los pacientes pueden acceder a su historia digital vía internet con su certificado digital. Aún no está el 100% de la información disponible, pero estamos trabajando justo en esa línea, para que muy pronto toda la información está disponible online.

El siguiente paso, y ya hay iniciativas aunque no de manera global, es abrir canales de relación paciente-profesional vía telemática. Contamos con un proyecto europeo para el control y seguimiento de la diabetes (proyecto PALANTE) donde ya hemos implementado estas herramientas y estamos estudiando cómo abrirlo para el resto de ámbitos. Por último, las estrategias de movilidad (ya he mencionado anteriormente la plataforma que vamos a construir conjuntamente con Vodafone) van a permitir a los ciudadanos tener herramientas de comunicación, de acceso a sus datos, e incluso de aportar información directamente a su historia.

 

TB.- ¿Cuáles diría que son los grandes desafíos tecnológicos a los que ahora mismo se enfrenta el SAS?

JLR.- Desde una perspectiva tecnológica tenemos dos grandes proyectos en curso, la centralización de todos los sistemas corporativos en los dos CPD regionales y la evolución tecnológica de Diraya Atención Primaria hacia tecnologías modernas, que faciliten la interoperabilidad y compatibles con entornos de movilidad.

 

Hasta hace muy poco apenas algunas comunidades interoperaban entre sí y hoy día, todas las comunidades son emisoras y receptoras de información con el sistema nacional de salud”

 

TB.- En su opinión, ¿sigue siendo la interoperabilidad un freno en el ámbito sanitario español? ¿Hasta qué punto se ha mejorado este aspecto en los últimos años?

JLR.- No creo que sea un freno, todo lo contrario, es una oportunidad, la única manera de conseguir que en un escenario tan diverso podamos de verdad garantizar el compartir información entre centros, comunidades y en última instancia países. En los últimos años, el proyecto de Historia de Salud Digital del Sistema Nacional de Salud ha puesto las bases para que esto sea posible, y aunque aún queda bastante camino (sobre todo en lo relativo a accesibilidad, más que a disponibilidad) soy bastante optimista. Hasta hace muy poco apenas algunas comunidades interoperaban entre sí y hoy día, todas las comunidades son emisoras y receptoras de información con el sistema nacional de salud. Queda recorrido en cuanto al alcance (tipos de informe, receta, etc.) pero sin duda se está avanzando.

 

TB.- ¿Cómo será la sanidad del futuro gracias a las TIC?

JLR.- Ya hoy se ha avanzado muchísimo gracias a las TIC. Es posible ahorrar muchos desplazamientos gracias a la cita online, o al compartir información ente centros. Se evita la realización de pruebas duplicadas gracias a la historia única, en muchos casos incluso disminuyendo la radiación recibida gracias a los sistemas de imagen digital. La sanidad hoy en día es más segura, en el tratamiento hay alertas que avisan de alergias, de contraindicaciones, cuestiones que hasta hace poco era imposible saber si no era el paciente quien lo advertía en cada acto clínico…

No obstante seguimos teniendo mucho camino por recorrer, aunque ya contamos con las herramientas. En el futuro podremos prestar muchos más servicios de manera remota, los cuidados se orientarán hacia la prevención, con recomendaciones, monitorización, y seguimiento de hábitos. La tecnología permitirá un mayor grado de especialización de los profesionales, que podrán acceder de manera instantánea a bases de conocimiento enormes, y que les permitirán un tratamiento basado en la evidencia sin precedentes hasta la fecha.

Sobre el autor de este artículo

Esther Macías

Periodista especializada en tecnología, innovación, economía digital y emprendimiento. Tras un largo paso por iWorld y ComputerWorld, desde 2013 estoy inmersa en la prodigiosa aventura de TICbeat como jefa de redacción.