Entrevistas

Ignacio Pérez Dolset: “Europa se está perdiendo la revolución digital”

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Escrito por Esther Macías

Ignacio Pérez Dolset, copresidente del Grupo Zed y fundador del centro universitario privado U-tad, ofrece en esta entrevista a TICbeat su visión sobre la revolución digital y el papel que España, y también Europa, tienen en ésta.

Duro, muy duro se muestra Ignacio Pérez Dolset ante la lentitud manifiesta con la que España, y en general Europa, están reaccionando ante la era digital en la que la sociedad está ya inmersa, una auténtica revolución que lidera desde hace muchos años Estados Unidos y que está transformando por completo la forma en la que trabajamos, compramos y, en definitiva, vivimos. Pérez Dolset, quien desgrana en esta entrevista con TICbeat su visión sobre el mundo de los contenidos digitales, es, junto con su hermano Javier, uno de los pesos pesados de este mercado en España. No en vano, Ignacio es copresidente del Grupo Zedque engloba diversas empresas dedicadas al entretenimiento en Internet y en el móvil y a la creación de películas de animación y la producción de videojuegos, además de fundador del centro universitario privado U-tad, especializado en tecnología y arte digital. Ignacio y Javier son, de hecho, artífices de dos extraños milagros en el escenario español: la creación de Commandos, el popular videojuego nacido a finales de los 90 y que se convirtió en un éxito internacional sin precedentes, y Planet 51, película de animación desarrollada por Ilion Animation Studios, una de las compañías de Zed, que se convirtió en el filme más taquillero de factura nacional en 2009.

Para Ignacio Pérez Dolset la clave para que el Viejo Continente y nuestro país por extensión por fin despeguen en el escenario de la industria digital radica en mejorar la formación y adecuarla a las demandas que estipula la nueva era. Pero no solo: “La fragmentación europea, la dificultad de ser empresario desde el punto de vista legislativo, el que no haya capital riesgo y financiación porque los proyectos han fallado en el pasado…” son otras lacras que arrastra Europa y que habrá que subsanar.

 

TICbeat.- En diversas ocasiones ha mostrado su visión sobre la revolución digital y el atraso de España en esta materia. Desde luego sorprende que un país que adopta determinadas tecnologías con la celeridad de España (el móvil y las redes sociales son claros ejemplos) esté, por otro lado, a la zaga como generador de innovación. ¿Por qué?

Ignacio Pérez Dolset (IPD).- ¿Por ignorancia? No sabría decir por qué. Pero no solo España. ¿Por qué Europa está haciendo un ridículo tecnológico importante? Yo me limito a verbalizar cosas que dice todo el mundo, que la propia UE piensa y que, aunque se ve mal decirlo, es una realidad. Al menos Europa ha reconocido que tiene un problema tecnológico y que Estados Unidos le ha ganado la batalla. Todos los programas europeos de estímulo tecnológico tienen que ver con ese desastre. Europa es consciente de que se está perdiendo el mundo de Internet y de la revolución digital. Esa es la realidad y hemos tardado diez años en enterarnos. En términos estadísticos esto es evidente. Solo hay que hacer un cálculo de cuántos productos europeos o españoles se consumen a lo largo del día y cuántos extranjeros. Y los europeos se cuentan con los dedos de las manos: redes sociales, webs de comercio electrónico, agregadores turísticos, compañías de subastas, temas de información local, aplicaciones varias, etc. La gran industria está en Estados Unidos.

 

TB.- ¿El problema es cultural?

IPD.- Sabemos el problema pero es difícil conocer el origen. En mi opinión, Europa se ha quedado envejecida, tecnológicamente llega con retraso. El sistema educativo europeo es mucho más rígido que el americano y reacciona con mucha lentitud ante la revolución que se vive a velocidad de vértigo en el sector tecnológico. La  adaptación de la formación en Europa es mucho más lenta que la necesidad del mercado y debido a ello la capacitación profesional va con mucho retraso respecto a Estados Unidos. En parte es cierto que a las empresas americanas les es algo más fácil despegar debido a que tienen un mercado local mucho mayor. Pero nunca ha habido tantas posibilidades de abordar una expansión internacional y tan rápido como en la actualidad. Además, en el mundo digital realizar esta expansión geográfica es más fácil que en el físico.

Pero, como decía, la formación es lenta y la industria se queda obsoleta. Para emprender tienes que tener un conocimiento y ese ciclo ya lo arrancó Estados Unidos hace muchos años. Steve Jobs (Apple), Bill Gates (Microsoft) o Larry Ellison ya trabajaban en los 70. Y cada generación ha tenido una hornada de emprendedores. En los 80 destacan Michael Dell (Dell), Jim Clark y Abbey Silverstone (Silicon Graphics) o John Warnock y Charles Geschke (Adobe); en los 90 Jeff Bezos (Amazon), Pierre Omidyar (eBay), Jerry Yang y David Filo (Yahoo!) y Serguéi Brin y Larry Page (Google); y en la primera década del 2000 destaca, por ejemplo, Mark Zuckerberg (Facebook), entre otros. En Europa no existen generaciones equivalentes.

 

TB.- Bueno, Europa sí ha destacado en el pasado en algunos aspectos como en la movilidad. Nokia fue ejemplo de ello durante un tiempo aunque ya sabemos cómo evolucionó después y ahora su área de móviles está en vías de integración en Microsoft

IPD.- Nokia estaba mucho más incrustada en una industria tradicional. Nokia lo hizo muy bien pero seguía siendo proveedora de la industria de telecomunicaciones que es donde Europa se ha defendido. En este mundo sí han destacado empresas como Siemens, las operadoras europeas… pero en la parte de gestión de contenidos, servicios y productos no hay ningún caso europeo consolidado. Entre las 50 principales empresas del mundo solo hay cuatro europeas. Y encima no están entre las 30 primeras. Es un tema que da escalofríos. En la industria digital Europa está siendo más colonizada aún por EE UU que en el cine, que ya es decir. Además es una industria con un nivel de transversalidad tremendo.

Uno de los problemas más acuciantes es la universidad, de hecho el primero. Pero hay más: la fragmentación europea, la dificultad de ser empresario desde el punto de vista legislativo, el que no haya capital riesgo y financiación porque los proyectos han fallado en el pasado…

 

“En la industria digital Europa está siendo más colonizada aún por EE UU que en el cine”

 

TB.- ¿Qué ocurre en la universidad? ¿Por qué falla en su opinión?

IPD.- Falla la formación tecnológica y digital. En el caso de España, por ejemplo, las carreras no están adaptadas. Los temarios y los objetivos de las carreras de Informática y Telecomunicaciones tienen 30 años en el mejor de los casos. No se han renovado y sorprende que la gente que sale de estas carreras te diga que no ha aprendido a programar o a crear productos y servicios y sin embargo haya aprendido cosas que importaban hace dos décadas, cuando era una industria que se dedicaba a las redes de comunicaciones, a la electrónica, a los servicios profesionales de informática… Se siguen enseñando aspectos relacionados con la red, con su tráfico e infraestructura… pero no con el contenido.

 

TB.- ¿Y por qué no se renueva este contenido en las universidades?

IPD.- Porque Europa se ha metido en un círculo vicioso. Como no tiene industria de contenidos digitales tampoco tiene formadores y, por otro lado, no hay una demanda real. Lo primero que hizo Obama al ganar las elecciones de Estados Unidos fue reunirse con los gerifaltes de la industria de contenidos digitales y dijo al mundo que ése era el motor de la economía americana. En Europa nunca se ha hecho esto.

 

TB.- ¿Qué perfiles demanda fundamentalmente la economía digital?

IPD.- Expertos en programación en todos y cada uno de los aspectos, y una programación orientada al producto y el servicio y no a los sistemas de una empresa. Personas que conozcan todos los lenguajes, los sistemas de bases de datos, etc. con experiencia en seguridad, conocimientos en algoritmia. Todo el campo de big data, tanto en la vertiente de programación como en la de análisis está en auge y en España está todo por hacer en este sentido porque no hay una sola empresa que no vaya a necesitar expertos en esta área. También se precisan perfiles cono conocimiento de diseño y funcionalidad de las webs, que logren que éstas sean rápidas, estén bien construidas, etc. El 80% de las páginas web españolas siguen siendo innavegables. Y por supuesto expertos en BI, en comunicación con el cliente… Dentro de 10 años el 50% de los puestos de trabajo de cualquier país del mundo habrán migrado a posiciones digitales.

 

“Dentro de 10 años el 50% de los puestos de trabajo de cualquier país del mundo habrán migrado a posiciones digitales”

 

 

 

TB.- Antes afirmaba que no hay capital riesgo y financiación porque los proyectos han fallado en el pasado. ¿No será que no hay proyectos porque faltan fondos?

IPD.- Como no hay una industria real los fondos no están especializados, tienen miedo a invertir, no han adquirido conocimiento, no tienen casos de éxito suficientes, el capital riesgo huye de aquí, los bancos no saben ni analizar un modelo de negocio tecnológico… En todo ese proceso un éxito te lleva a dos y dos a cuatro pero si no arrancas te quedas atrancado.

 

TB.- Sin embargo en los últimos tiempos el mundo del emprendimiento está experimentando un boom importante, parece que está de moda. Se han hecho hasta programas de televisión y todo…

IPD.- Es una vergüenza. Es de broma. Lo del emprendimiento es mucho más complejo que esto. Sobre el emprendimiento creamos principios más sólidos. Hay que mirar más a largo plazo y construir las cosas con más fundamento.

 

TB.- ¿Y qué me dice de la ley de apoyo a los emprendedores? Ha tenido muchas críticas, ¿qué opina?

IPD.- Creo que el autoempleo está muy bien pero ser emprendedor es otra cosa. Un emprendedor es un futuro empresario. Cuando hablamos de empresas y sobre todo en nuestro sector las condiciones son otras. Nos están vendiendo una moto.

 

TB.- ¿Cómo impulsaría el emprendimiento?

IPD.- Eso es complicado, yo sé lo que no hay que hacer.

 

TB.- ¿Y qué es lo que no hay que hacer?

IPD.- Hay que tener una visión a largo plazo, no a corto. No se puede legislar para tener resultados mañana. No se va a cambiar España de hoy para mañana. No podemos tener 74 ‘Silicon Valleys’ en España, 74 parques tecnológicos, que cada provincia tenga un pellizco de esto… porque no funciona. Por otro lado, no se puede vivir de espaldas a la realidad.La universidad española no funciona y hay que ser conscientes de ello y no hay que pensar que tenemos la juventud mejor formada. Por ejemplo, no se puede seguir estudiando el periodismo de antaño. Hay que adaptarse al nuevo periodismo, a las redes sociales, a Internet…

 

“La universidad española no funciona y hay que ser conscientes de ello”

 

Y, sobre todo, lo que hay que hacer son políticas a largo plazo. La clave no está en ayudar a los emprendedores a arrancar sino a consolidar sus proyectos. Y no es sencillo porque las ayudas públicas también en muchos casos se han convertido en una forma de vida. Por otro lado hay que fomentar mucho más la colaboración publico-privada, no pueden vivir la empresa y la universidad a kilómetros de distancia.

Si fuéramos capaces de tener una formación de calidad y hacer que el capital en España estuviera dispuesto a invertir en este sector como ha estado invirtiendo en otros… Hay capital pero hay un desconocimiento profundo del mundo tecnológico y con muy malas experiencias. Esto hace que los family offices, los fondos de capital riesgo y los bancos españoles sean mucho más reacios a invertir en este sector que en otros que conocen mejor.

 

TB.- Imagine que tiene delante a un emprendedor. ¿Qué consejos le daría entonces?

IPD.- Que no le vendan motos. Lo primero que tiene que hacer es analizar su objetivo y los resultados que quiere conseguir, ver si es viable, la competencia que existe, etc. En el mundo digital es difícil plantearse tener éxito si no es con ambición y con un negocio global. Que su límite sea mucho mayor que su propia imaginación. Que sea consciente de que tiene que sufrir. Ser emprendedor no es muy distinto a ser deportista de élite. Si no está dispuesto a entrenar muy duro no saldrá adelante. Si no está dispuesto a sacrificarse no hay negocio. Emprender es arriesgar y estar dispuesto a renunciar a un sueldo fijo, a poner unos ahorros, a invertir el dinero en algo… Si no está dispuesto a arriesgar que no emprenda.

Por otro lado, los grandes empresarios son gente de producto y de pensamiento ‘fuera de la caja’. Los demás aspectos –capacidad de venta, de gestión empresarial, etc.– se adquieren. Casos como los de Steve Jobs, Amancio Ortega, Emilio Botín, Juan Roig o Carlos Ferrer son muestra de ello.

 

“Ser emprendedor no es muy distinto a ser deportista de élite”

 

TB.- Aunque no sean tan numerosos como en otros países, ¿qué proyectos destacaría en materia de contenidos digitales en España?

IPD.- En efecto, hay pocos y hay gente que al final se va fuera para desarrollar sus proyectos. Y a pesar de todo hay más proyectos que mercado, pero como no hay una tradición no puede pedir financiación en un banco, es difícil montar un equipo directivo con solvencia… además de haber poca gente que sepa escalar un negocio. No obstante, en España son proyectos de éxito mayúsculo eDreams (Odigeo), Buyvip, Idealista y Tuenti (ahora de Telefónica).

 

TB.- ¿Qué tecnologías destacaría por su carácter disruptivo?

IPD.- En términos tecnológicos en sí no ha habido grandes avances. No hay nada revolucionario. Se ha evolucionado lo que existía. Lo que se ha revolucionado es la tecnología aplicada. Vivimos la gran revolución del Internet 2.0, la capacidad del usuario de participar en el contenido. Youtube o Facebook son ejemplos de ese modelo donde los usuarios construyen el contenido. Y nos queda mucho por ver en el mundo de las redes sociales.

La movilidad seguirá avanzando también, es imparable y parte de la evolución de todo lo que estamos viviendo. El big data y la personalización como campo son aspectos en auge también. Pero sobre todo la combinación del Internet industrial con la fabricación 3D va a revolucionar el mundo. El mundo vivirá una segunda revolución industrial. Estamos viviendo un momento sin precedente en la historia en términos de velocidad del cambio.

 

“La combinación del Internet industrial con la fabricación 3D va a revolucionar el mundo”

 

TB.- Usted y su hermano fueron los creadores de –entre otras muchas empresas relacionadas con el contenido digital– Pyro Studios, emblemática como pocas por haber dado a luz Commandos, uno de los 10 juegos desarrollados en Europa más importantes de la historia y que logró ser número 1 en ventas en más de 25 países. Al hilo del auge de la movilidad crearon Pyro Mobile Games para desarrollar y distribuir juegos y aplicaciones para smartphones y tabletas. ¿Cómo ve el mercado de los videojuegos en la actualidad en España? ¿Cómo está afectando el auge de los juegos en estas nuevas plataformas a la industria tradicional?

IPD.- Al igual que la televisión no mató al cine las apps de juegos no matarán a los videojuegos tradicionales. Los videojuegos de altísimo nivel seguirán viniendo de la mano de la industria más tradicional y continuarán teniendo su público mientras que van surgiendo otro tipo de experiencias para otros canales, más baratos y mayoritarios, para otro tipo de usuario o el mismo que en ese momento busca otra experiencia. De hecho todo consumidor de juegos tradicionales de consola lo es también de los juegos más light, aunque solo una pequeña parte de los consumidores de los juegos más sociales consumen los otros.

En cualquier caso, el crecimiento mayor vendrá de los nuevos modelos de negocio porque aquí está todo por hacer, mientras que el negocio de los videojuegos tradicionales es más maduro. La buena noticia es que es una buena oportunidad para España y para Europa ya que es más fácil poder competir en estos nuevos modelos de negocio. En el Grupo Zed estamos muy enfocados a esos nuevos modelos de negocio que han tenido fuertes éxitos. Cuando la gente de la industria tradicional estaba trabajando en sofisticadísimos motores 3D para hacer juegos inmersivos nadie se esperaba que llegara Andry Birds y vendiera miles de juegos. Sin duda,la tendencia será la movilidad y el juego social en el móvil.

 

“La tendencia en el mundo del videojuego será la movilidad y el juego social en el móvil”

 

TB.- ¿España puede llegar a convertirse algún día en un país destacable como desarrollador de videojuegos y contenidos digitales?

IPD.- Si hacemos los deberes sí, si no, no. Pero es factible. España reúne todos los requisitos para tener peso en este mercado; es un país creativo, con ventajas de proyección exterior frente a otros países, vive a caballo entre Latinoamérica y Europa, por otro lado tiene un paro extraordinario lo que ha hecho que sea un entorno más competitivo a nivel de sueldos, y no hay mayor incentivo la necesidad. Por otro lado, el capital riesgo español, del que más de la mitad se invertía en el sector inmobiliario, tendrá que mirar a sectores nuevos…

 

TB.- Por último, ¿cómo está funcionando U-tad, el centro universitario que crearon en 2011 para formar a los futuros profesionales de la industria digital?

IPD.- Extraordinariamente bien a pesar del contexto. Teniendo en cuenta que las matriculaciones universitarias en general están cayendo de forma bestial, en U-tad estamos creciendo. Y apenas estamos empezando: solo  hemos hecho el 2% de las cosas que tenemos previstas. Es un proyecto que a medida que coja escala irá ofreciendo más y más posibilidades. La clave de éxito está en ofrecer un temario de hoy con unos profesionales en activo. Queremos evitar lo que ocurre en nuestro sector en el mundo académico: que se suele hablar de teorías, no de práctica.

 

 

 

 

Sobre el autor de este artículo

Esther Macías

Periodista especializada en tecnología, innovación, economía digital y emprendimiento. Tras un largo paso por iWorld y ComputerWorld, desde 2013 estoy inmersa en la prodigiosa aventura de TICbeat como jefa de redacción.