Entrevistas

Elena Rodríguez (Asociación Española de Startups): “Se lo ponemos muy difícil a la inversión extranjera”

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Escrito por Marcos Merino

La asociación busca luchar contra la deficiente comprensión de la naturaleza empresarial de las startups, así como contra su falta de incidencia política.

Quedo con Elena Rodríguez en una cafetería del centro de Salamanca, la ciudad en cuya Universidad Pontificia imparte clases de marketing y comunicación y en la que hasta el pasado mes de diciembre trabajaba también en una agencia de marketing online. Fue entonces cuando decidió dejar ese trabajo para dedicarse a una nueva responsabilidad: la de responsable de comunicación de la Asociación Española de Startups.

Primer paso: diferenciar ‘startup’ de ‘empresa digital’

Así que saco la grabadora abro la app grabadora del móvil y empiezo a preguntar. Le pido a Elena que empiece contándome de dónde surgió la iniciativa de crear la asociación: “A raíz del lanzamiento de los manifiestos europeos de startups, en España se juntó un grupo de ‘sospechosos habituales’ del ecosistema para crear la versión española, que marca las líneas de actuación en diversos campos (regulación, inversión, etc). Y nos dimos cuenta de que había mucho por hacer: se puso encima de la mesa la idea de crear la asociación y hubo un grupo de gente, sobre todo relacionada con Tetuan Valley, que decidió ponerse en marcha”. El objetivo de la misma es, me explica, el de “defender los objetivos de las startups entendidas como algo diferenciado de las pymes y de las empresas digitales”.

Pero… ¿por qué diferenciar las startups de las empresas digitales (ya representadas en Adigital)? “Las startups ya están entrando en sectores en los que había empresas digitales consolidadas, y en bastantes casos los intereses de Telefónica (o los de Google, incluso) resultan ser incompatibles con los de muchas startups. Entendemos que tenemos que luchar en muchos frentes, y en algunos lucharemos junto a las ‘empresas digitales’, pero en otros eso no es posible”.

Cuando se ve a las startups como algo exótico, “de garajes y chavales con sudadera”

“En España se ha mezclado mucho la ‘fiebre emprendedora’ con la de las startups. No teníamos cultura emprendedora y se ha querido hacer todo a la vez: nos han dicho ‘Hay que ser emprendedores y además montar un startup’, y no se ha transmitido que éstas constituyen un tipo de empresa muy particular. Si se mezclan ambos conceptos, la consecuencia son ayudas que no ayudan realmente, inversión que no sabe a qué está jugando, aceleradoras movidas por la moda y por el “esto es algo nuevo”, y grandes empresas que deciden poner a sus trabajadores de 30 años de experiencia, que jamás han montado una empresa y que son gente de ‘corporate’, a enseñar a cómo montar empresas. Cuando se confunde una moda con un tipo de economía muy disruptiva y muy diferente de aquello a lo que estamos acostumbrados, se crea confusión”.

“Nuestra labor se centra sobre todo en conectar públicos que creemos que están demasiado desconectados: por una parte las personas que trabajan en startups y por otra los políticos, las instituciones y los medios españoles que han tratado a las startups más como algo exótico y divertido, de garajes y chavales con sudadera, que como algo que realmente puede crear empleo en España”.

Reivindicando el ‘lobby’ y la ambición

También forma parte de su misión el hacer ‘lobby’, “esa palabra que tanto miedo nos da en España”, señala Elena. “Queremos hacer llegar nuestras demandas a aquellas personas que pueden influir en nuestro devenir, ya sean políticos, aceleradoras, escuelas de negocio o gente que quiere montar una empresa y dice ser una startup sin serlo. En eso consiste el hacer lobby”.

Le recuerdo que en el manifiesto fundacional de la asociación se plantea la necesidad de “eliminar el estigma de la palabra ‘ambición‘”. Lobby y ambición. Parece que no tienen miedo de reivindicar palabras malditas: “Es de sobra conocido que en España poseemos una cultura de ‘aversión al riesgo’ y cuando admiramos lo que se hace en Estados Unidos, muchas veces lo hacemos desde el pensamiento de que nosotros “no podemos ser así porque España es diferente”. Nuestra ambición es la de plantear que no hace falta hacer copias (“Voy a ser el Uber de, o el Facebook de…”). Pareciera que la innovación no pudiese venir de España, pero lo que nosotros reivindicamos es que se puede hacer algo grande desde aquí”.

Del Ayto de Madrid al Parlamento Europeo

Retomando el tema del ‘lobbying’, le pregunto a Elena por los contactos que han mantenido con partidos políticos. “Nos hemos reunido ya con los cuatro grandes partidos. De hecho, organizamos el primer debate electoral sólo sobre startups. Luego mantuvimos una reunión de trabajo con Pedro Sánchez, y este viernes (por el viernes 11 de marzo) tenemos una reunión con Carmen Vela, secretaria de Estado de I+D+i, para hablar de medidas como el programa Horizonte 2020”. Y no puedo dejar de preguntar sobre la posible formación de gobierno: “Estamos bastante contentos con el contenido del pacto de gobierno PSOE-C’s, porque recoge bastantes elementos que nosotros veníamos pidiéndole a los partidos”. Precisa que la mayoría de ellos también habían sido asumidos por los partidos ajenos al pacto.

Sobre la reforma fiscal, Elena lamenta “lo difícil que se lo ponemos a la inversión extranjera para entrar. Para que un ‘business angel’ alemán, que lleva a cabo inversiones entre 10.000 y 100.000 euros, invierta en España tiene que darse de alta aquí. ¿Y qué es más fácil, convecer a un inversor de que se dé de alta en Alemania o que yo me vaya para allá a crear mi empresa? Estamos muchas veces diciéndole al dinero que se vaya”.

Pero no sólo les interesa la política nacional. “También hemos iniciado una serie de contactos en Madrid, tanto a nivel regional como municipal, para hablar de un tema que nos preocupa bastante: la compra pública innovadora. A día de hoy, nuestros socios no pueden acceder a los contratos públicos porque ponen condiciones que difícilmente cumplirá una startup: 10 años de antigüedad, 100 empleados… todo ello para una tecnología que tiene 18 meses de vida en el mercado. ¿Qué ocurre entonces? Que entra otra empresa mayor y subcontrata a una startup que hace el trabajo pero se queda sólo con un 15% del concurso público”.

¿Y Europa? Para la asociación, estar presentes en las instituciones europeas resulta ineludible: “Al fin y al cabo, es la regulación que se aprueba en el Parlamento Europeo la que se termina aplicando en España. O intentamos alzar nuestra voz hasta allí, o cuando llegue a España será demasiado tarde. Por eso, a nivel europeo estamos trabajando junto a empresas que hacen lobby para startups, y también formamos parte del núcleo fundador de la Red Europea de Startups, que también estará presente en el Parlamento Europeo”. ¿Cuáles son vuestras prioridades en este ámbito? “A lo largo de 2016 y 2017, la prioridad será el Mercado Único Digital. Nos preocupan tres grandes aspectos del marco regulatorio: la neutralidad de la red, los derechos de autor y la regulación de plataformas. Creemos que son tres reforman que pueden ser potencialmente anti-startups”.

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.