Eduardo Torres (LowBus): “Nuestro objetivo es reducir el número de autobuses en la carretera”

Escrito por Alberto Iglesias Fraga

Pongámonos en situación. Somos un grupo de amigos que deciden irse de vacaciones juntos, con lo que alquilamos un autobús que nos lleve hasta el destino o que nos traslade hasta el aeropuerto desde nuestro pueblo de origen. Pero esta modalidad de viaje trae aparejada un curioso fenómeno: los ‘transfers’ (transporte discrecional por carretera, como se denomina en el sector) implica que el bus se desplace lleno en la ida… pero sin un sólo pasajero a la vuelta.

Son los vacíos, plazas disponibles en un trayecto que se ha de realizar sí o sí para regresar a la base y cuyo coste era asumido como un hecho más de la industria por parte de los operadores. Como mucho, lo que hacían algunos actores locales era contactar entre ellos a través del teléfono o grupos de WhatsApp para tratar de coordinar esfuerzos y aprovechar los viajes en balde de unos para encajar a los viajeros contratados de otra empresa.

Pero esta colaboración era mínima, casi residual y muy poco efectiva. Y ahí es donde entra en juego una startup española -valenciana para más señas- que está siendo acelerada por Lanzadera (el proyecto de Juan Roig en la Marina de esa localidad) y Climate-KIC (el proyecto público-privado impulsado por la Comisión Europea para desarrollar iniciativas de innovación sostenible en el Viejo Continente).

Su nombre es LowBus y en TICbeat hemos podido hablar con Eduardo Torres, su fundador y CEO, para que nos explique en detalle los fundamentos de su propuesta.Lowbus es un marketplace B2B para compañías de autocares, cuya finalidad es que -mediante la subcontratación- puedan reducir los trayectos que hacen en vacío entre ciudades”.

Él y el resto de fundadores del proyecto venían del sector turístico, donde ya se dieron cuenta de lo ineficiente del modelo actual. “Entonces, pensamos en la idea de poder sacar partido de esos vacíos, aprovechando los trayectos que otras compañías tenían, y fomentando la colaboración en el sector. De esa forma, la compañía que antes iba vacía ahora ganaría un dinero extra, y la otra compañía -que mete sus pasajeros en la que iba vacía- podría utilizar su autocar para otro servicio, pagando un precio menor de lo que le costaba hacer el trayecto”.

Además, y debido al hecho de introducirse en una industria muy poco digitalizada (“es un sector que, pese a estar acostumbrado a hacer grandes inversiones en activos que están en continua depreciación, aun está empezando a experimentar el salto hacia la digitalización de su operativa diaria”, reconoce Torres), LowBus también ha tenido que añadir funcionalidades adicionales para darle valor a su servicio.

“Mediante Lowbus tienen la posibilidad de llevar un registro de sus trayectos subcontratados, un hilo de conversaciones, valoraciones a otras empresas, e incluso un calendario que liga automáticamente cada trayecto contratado a través de la plataforma“, explica su creador. “También, cada empresa pueda saber exactamente el ahorro de C02 que está produciendo, y esto cada vez les preocupa más”.

La plataforma ya cuenta con la presencia de 130 empresas desde su lanzamiento en junio de este año. El objetivo a corto plazo es cerrar el año con alrededor de 200 operadores de transporte por carretera “y el año que viene hemos estimado que el número crecerá exponencialmente hasta superar el medio millar”. ¿Y a largo plazo? “Nuestra intención es abarcar la mayor parte del mercado nacional (más de 3000 empresas, según el último censo de Confebus) y expandir el modelo al resto de Europa”, reconoce el joven emprendedor.

Por el momento, LowBus ha obtenido financiación de 20.000 euros a fondo perdido por parte del programa europeo Climate-KIC para validar su modelo de negocio. A su vez, gracias al programa Garaje de Lanzadera, la startup tiene acceso a 36.000 euros de financiación convertible en acciones en los próximos meses. Torres adelanta a TICbeat que también están preparando una ronda de financiación para el primer semestre del próximo año para acelerar la captación de operadores de autobuses en España, más allá de las grandes urbes (Madrid, Barcelona y Valencia).