Entrevistas

Carlos Barrabés: “El problema del emprendimiento es hacer creer a la gente que con esto uno se hace rico”

Escrito por Juan Calleja

Entrevista a Carlos Barrabés, empresario aragonés fundador del grupo Barrabés Internet. Este emprendedor en serie, creador de más de quince empresas, reflexiona para TICbeat sobre el ecosistema de ‘startups’ en España y, en general, sobre las barreras existentes en materia de emprendimiento

En su perfil de Linkedin no tiene casi ninguna referencia a su amplísima y variopinta trayectoria, “sólo”  que lleva trabajando en el Grupo Barrabés desde 1989.  Pero si uno pide a su secretaria que te envíe su currículum, el bagaje profesional de Carlos Barrabés impresiona y te deja sorprendido para la edad que tiene: el empresario aragonés de cuarenta y tres años es fundador de más de quince empresas, forma parte del consejo de numerosas compañías privadas e instituciones públicas, así como de entidades de apoyo a los jóvenes emprendedores como Wayra o Ashoka, y es director del Máster IED Strategic Design Lab, entre otras responsabilidades que ostenta en la actualidad. Carlos Barrabés nació en Benasque, un pueblecito de montaña de la provincia de Huesca, y desde los diecisiete años ha sido su propio jefe porque “siempre le ha gustado hacer cosas” y, sobre todo, porque su idilio de trabajo y pasión por Internet desde los años noventa le ha llevado a consagrarse para muchos como un gurú de las TIC y de las nuevas tecnologías, y a crear uno de los grupos de empresas del mercado de Internet más prolijos y de mayor tamaño de España, Barrabés Internet. 

La historia de Barrabés.com es de sobra conocida y sigue siendo un ejemplo del buen hacer en el mundo del e-commerce. Las tiendas de venta de material de esquí, escalada y alta montaña que llevan por nombre el apellido de la familia aragonesa, también son referencia a nivel global no sólo por los miles de artículos que ofrece su catálogo y por trabajar con las mejores y más especializadas marcas, sino porque cuando Carlos y sus hermanos se pusieron a montar e invertir tiempo, trabajo y dinero en la tienda online en 1994, no eran conscientes de la repercusión que llegaría a tener ésta. Desde el corazón de los Pirineos, las ventas de las tienda se dispararon, sobre todo en el extranjero y, desde entonces, el nombre de Barrabés y de Carlos no dejaron de salir en los medios de comunicación; sobre todo en el año 2010, cuando el Foro de Davos le designó, junto con la exministra de Defensa española, Carmen Chacón, y junto a otros 195 miembros de más de 72 países de todo el mundo, como uno de los Young Global Leaders –en la actualidad, sigue siendo miembro activo a pesar de rebasar la edad de cuarenta años que es condición para entrar en la prestigiosa lista–.

Tienda de Barrabés en Benasque.

Tienda de Barrabés en Benasque.

“Realmente es difícil tener una foto fija de empleados y empresas de nuestro grupo en Internet, puesto que siempre estamos creando y vendiendo empresas”, explica Carlos Barrabés para TICbeat cuando le preguntamos por la dimensión de sus negocios.  El privilegio de haber visto nacer y hacer negocios en la Red de Redes desde sus orígenes, y el hecho de conocer y trabajar con tantos profesionales del sector gracias a su participación como ponente y miembro en cientos de conferencias, charlas, congresos y programas de todo el mundo, le ha llevado a ofrecer todo tipo de productos y servicios Internet operando como consultoría estratégica y de formación; agencia de publicidad y marketing online; productora de e-contents y de desarrollos para cloud computing, web y geolocalización, así como de soluciones y estrategias en e-ecommerce.

Vivir un pedacito de un día a día de Carlos Barrabés en las oficinas centrales que el grupo de Internet tiene en la calle Serrano de Madrid es del todo menos aburrido y estático puesto que no dejas de ver a los trabajadores de aquí para allá y, si estás sentado esperando, de repente te tienes que cambiarte de sitio porque hay una reunión improvisada y ocupan la sala en la que estás. Entre reunión y  reunión, Carlos hace una pausa para recibirnos. La entrevista es distendida y de estas de las que calan, porque el núcleo de la charla gira en torno al mundo de los emprendedores en España y a su papel en la sociedad actual y, Carlos, que es ante todo un emprendedor y que se apasiona cuando habla de ello, es un tipo inquieto con ganas de cambiar el mundo y de ayudar a los más jóvenes que quieren lanzarse a la aventura de crear una empresa.

 

TICbeat. Empezó a mediados de los años 90 en el negocio de Internet, trabajando y experimentando con Barrabés.com. Actualmente es presidente de un grupo de trece empresas que se dedican al negocio en la Red de Redes. ¿Cómo funciona Barrabés Internet y cuáles son las claves del éxito para seguir creciendo durante tantos años en un entorno tan cambiante?

Carlos Barrabés. La empresa en Madrid funciona como una red, no somos horizontales ni verticales, somos una cosa un poco extraña, que al principio puede parecer comunitaria o  cooperativa, pero no lo es. Es un modelo nuevo, nos ha costado mucho llegar a los equilibrios de trabajar en red, y representamos una especie de ecosistema en el cual muchos de los que trabajan aquí son internos, muchos son externos, pero todos nos focalizamos y fundimos en proyectos complejos, cada uno con su expertise. Somos un grupo de empresas muy dinámico y de un tamaño mediano que creo que es lo que necesita el país; empresas con el tamaño suficiente para poder innovar, internacionalizarse y ser globales. Por otro lado, no creo que hayamos tenido un éxito especial, tampoco lo hemos buscado, sinceramente creo que siempre hemos ido tirando hacia la búsqueda de lo nuevo, que es algo que nos interesa y nos gusta, y hemos ido creando un entorno que nos permite buscarlo. Por eso nunca vamos a ser enormes ni nada por el estilo porque simplemente buscamos una plataforma que nos permita realizar nuestros sueños.

Barrabés en una charla de la EOI.

Barrabés en una charla de la EOI.

 

TB. Lleva emprendiendo prácticamente toda su vida así que supongo que tendrá una opinión sólida de cómo ha cambiado el concepto social hacia el emprendimiento, no sólo en España, sino también a escala mundial. ¿Qué papel cree que representan los emprendedores en la segunda década del siglo XXI? 

CB. En este mundo de locos, en esta sociedad tan brutal, emerge la figura del emprendedor como el agente del cambio; es decir, aquel que hace que lo nuevo se produzca. Pero claro, lo nuevo se puede producir para bien y para mal y por eso es tan importante que los emprendedores tengan valores nuevos y aporten otras realidades porque lo que están construyendo es la nueva sociedad. Por eso son tan importantes los emprendedores sociales, porque realmente lo que están haciendo es un mundo mejor, poniendo encima de la mesa los valores para construir una nueva sensibilidad.

 

“En este mundo de locos, emerge la figura del emprendedor como el agente del cambio. Por eso es tan importante que los emprendedores aporten valores nuevos y otras realidades, porque lo que están haciendo es construir la nueva sociedad”

 

TB. En el caso español, concretamente, hay un mensaje público y que también flota en el ambiente de que ahora es el momento de emprender. ¿Qué opinión le merece al respecto?

CB. Un emprendedor es un gestor del riesgo y quien no sea consciente de eso es un mal emprendedor. Al emprendimiento se puede llegar por desesperación, por búsqueda de la fama, por la convicción de que tienes algo que ofrecer al mundo y, efectivamente, en los momentos de crisis se generan desequilibrios y hay gente que llega porque no tiene mucho más que hacer. Esto es malo en parte porque hay gente que va a tener problemas , pero también es bueno porque atrae talento que de otra manera nunca hubiera llegado al emprendimiento. Además, atrae un talento más comprometido socialmente ya que es gente que realmente lo ha pasado mal y quiere hacer las cosas de otra manera. Las crisis son brutales, son una desgracia, ocurren pero luego viene otra cosa y lo que estamos haciendo nosotros es construir esa cosa. El gran problema del emprendimiento hoy en día es que se hace creer a la gente que es una actividad para hacerse rico. Conseguirlo es muy difícil; no sé, yo realmente aún no lo he logrado. Ser emprendedor es meterse en un sarao importante y quien no lo sepa sólo tiene que acercarse un poco para darse cuenta. Realmente lo que acabas teniendo es una empresa con una responsabilidad brutal de mantenerla viva creando constantemente nuevos productos y servicios. Yo creo que lo que tenemos que conseguir entre todos es que haya muy buen talento en el emprendimiento y esto es fundamental para construir un territorio competitivo en el futuro y que ese talento tenga una visión y un claro sesgo social.

 

“Ser emprendedor es meterse en un sarao importante y quien no lo sepa sólo tiene que acercarse un poco para darse cuenta. Realmente lo que acabas teniendo es una empresa con una responsabilidad brutal de mantenerla viva”

 

TB. Hace unos meses veíamos como en España se ponía ya en marcha la Ley de Emprendedores, que tanta expectación y polémica ha suscitado. Parece que es un pequeño avance para crear un ecosistema emprendedor más ágil y económico, pero en cualquier caso no es suficiente. Además, las cuantías que siguen pagando los autónomos siguen siendo muy altas con respecto a otros países. ¿Cree que se está creando un sistema fiscal y de apoyo a los emprendedores adecuado? ¿Es un proceso rápido o más bien lento?

CB. Yo creo que es un proceso largo. Tenemos que llegar a un país que se lo crea de forma definitiva y amplia. Estamos viendo avances.  Hay una Ley de Emprendedores que evidentemente tendría que ser mucho más profunda, pero ya la hay, vemos a la oposición y a todo el mundo creérselo… Pero es que ya no es si te lo crees o no, es que los emprendedores son los nuevos rockeros, es que es así, no hay ninguna duda. Es la manera en que un porcentaje importante de los jóvenes quiere vivir y quiere desarrollar sus ideas y un emprendedor no es sólo una persona, o él o ella y su socio, ya que todas las personas que trabajan en una startup se sienten emprendedores y es un nuevo estatus y manera de ver las cosas. Muchos no tienen problemas en trabajar en cooperativa, en trabajar en nuevos modelos de negocio, están muy abiertos, son gente muy competitiva y eso terminará por hacer que el resto vaya detrás y se convierta en un entorno totalmente competitivo. Entonces, cuando eso ocurra, la Administración irá detrás. Que la Administración puede ir por delante, pues perfecto, mejor, pero los procesos de cambio sociológicos no son rápidos y cuando lo son, no funcionan; lo hemos visto en varios continentes,  como por ejemplo en Asia, y no funcionan puesto que se crean grandes desequilibrios. En definitiva, estamos inmersos en un cambio profundo, social, y que probablemente en la década de los veinte dé sus resultados y, sinceramente, no creo que sea antes.

 

TB. No hace falta enunciar las tasas desempleo o los datos del número de españoles que emigran al exterior para hablar sobre la realidad a la que se están enfrentando los jóvenes españoles. Pero, y a pesar de los pesares, y sobre todo cuando hablamos de tecnología, cada día nacen nuevas startups. ¿Es España un buen país para fundar una startup?

CB. Pues sinceramente creo que sí. España se encuentra en un escenario que muy difícilmente va a volver a presentarse. En mi generación, la mayoría de los jóvenes iban a trabajar al sector público, donde ha llegado la gran parte del talento en España en los últimos años. Ahora mismo no hay trabajo en el sector público, y el sector privado está en una maraña y no está fichando masivamente y, al final, la salida es irse fuera y/o crear una empresa. Por otro lado, hay mucha gente que se va fuera y que luego vuelve; lo hace para fundar una empresa en España. Yo creo que dentro de la desgracia que supone todo esto nos topamos con una generación increíblemente formada y vivida y que esto va a cambiar el país. Es cierto que no todos van a volver, pero con que lo hagan unos cuantos es la primera vez en la historia que vamos a tener a bastante gente con una visión tan diferente de las cosas. La sociedad española necesita ser proactiva, hemos sido excesivamente reactivos en los últimos años. Por ello, siempre que tengo un minuto, intento ir a cualquier charla a la que me invitan para intentar decirles a los jóvenes emprendedores la gran responsabilidad que tiene esta generación, que no es otra que la de volver a construir un país para todos.

 

 “Cuando te conviertes en emprendedor por desesperación, o porque no hay otras salidas, es negativo porque hay gente que va a tener muchos problemas,  pero también es positivo porque atrae talento que de otra forma no habría llegado al ecosistema emprendedor”

 

TB. ¿En España se podrían llegar a crear clusters tecnológicos que sigan el modelo de ciudades como Londres o Berlín?

CB. Una de las cosas que he aprendido en la vida es que las cosas son difícilmente replicables. Es decir, si queremos montar un Bangalore, por ejemplo, en Cádiz, pues es muy complicado. Pero, ¿esto quiere decir que Cádiz no tiene posibilidad de estar en una tercera revolución industrial? Muy al contrario, una de las cosas fundamentales de este mundo es que se ha abierto. Y al final yo creo que tenemos que distinguir entre dos conceptos claves: competitividad y productividad, para mí ahí está la clave de todo lo que he visto en el mundo. Competitividad es de puertas para afuera de la empresa, es decir, el ambiente del porqué la gente se instala en Berlín y no se instala en Cuenca. En general tiene mucho que ver con la competitividad, con que haya una buena universidad, un modelo fiscal que permita implantarte, un modelo de networking potente, con que haya suficiente talento… En definitiva, con que sea el sitio. Y luego está la productividad, que es de puertas para adentro; ser más tecnológico, ser más eficiente, ser mejor como compañía… Y eso es un trabajo propio. Uno de los problemas que tenemos en España es que hay una disfunción entre la competitividad y la productividad. Hay cada vez más empresas que intentamos ser más productivos, pero como territorio no somos competitivos. Aunque hay cosas que no están mal, podemos ser mucho más competitivos y creo que tenemos que creernos como país los cambios que hay en el mundo y tenemos que adoptarlos de una forma abierta y definitiva y sinceramente creo ocurrirá, que se puede hacer, y creo que esta generación de gente viajada y vivida lo va a exigir.

 

TB. Hablábamos antes del mensaje a transmitir por las entidades públicas y los mass media hacia el hecho de ser emprendedor. En el caso de los jóvenes y viendo los casos de éxito fulgurantes y llamativos como Twitter o, por poner un ejemplo español, Tuenti, ¿piensa que hay una nueva burbuja con tantas startups que están operando actualmente en el mercado de Internet?

CB. Estoy prácticamente seguro.  Que haya una nueva burbuja en Internet está bien, aunque quizá es mejor que no la hubiese, pero creo que es prácticamente inevitable porque hay un montón de fondos y está montado para que sea así. Ya veremos si existen burbujas positivas [risas] en España ya que todas han sido negativas.  En otros lugares del mundo estos sobrecalentamientos han sido positivos y han tenido sus partes buenas, y  aquí siempre que hemos vivido una burbuja se ha destrozado todo. Bueno, pues a lo mejor esta es una burbuja en la que se puede sacar algo bueno y lo que creo es que hay que intentar que no se produzca, que sea algo controlable. Pero a mí lo que me preocupa es toda la gente que no son capaces de montar un negocio en el móvil o en Internet y ese es el verdadero problema de este país. Nosotros tenemos un problema fundamental en nuestra educación. En estos momentos en el mundo de hoy hay mucha gente que no puede montar un bar porque simplemente hay diez cadenas que están montando un bar con la cerveza a 70 céntimos, no pueden montar una peluquería porque vale 9 euros cortarse el pelo, no pueden montar todos aquellos lugares refugio que hemos tenido siempre y lo que nos quedan son cosas más complejas que implican educación y formación y éste es el drama y el reto de Occidente. La desigualdad pasa por corregir los desequilibrios en formación.

 

TB. Llegamos al final de la entrevista Carlos. Pregunta obligada. ¿Qué consejos daría a un joven emprendedor que tiene una buena idea –o, al menos, eso cree y ha encontrado a un grupo de futuros socios o amigos y tiene ganas de lanzarse y crear una startup?

CB. Bueno, lo primero es que no lo haga con su dinero. Y esto que parecerá una locura, pero yo creo que la principal función de un grupo de emprendedores es saber levantar capital y no jugarse el piso de su madre. Es decir, vale que pruebes y que ojalá que te salga bien, pero que sepas que a la mayoría no le sale bien. Vale que creas que tienes la mejor idea de la historia porque si no, no deberías hacerlo, pero no involucres a los demás en tu ‘movida’ e intenta por todos los medios que no sea así y, si lo haces, gestiona los riesgos, realmente monta algo con lo que no hundas a todo tu ecosistema y a tu entorno. Y, segundo, ya que te lanzas, intenta realmente cambiar el mundo, ten un nivel de ambición planetario porque ya que vas a dedicar una parte de tu vida a tu proyecto, intenta que quede bonito. Y, la tercera, no te olvides de que en el mundo no estás sólo tú, de que hay mucha gente, así que procura que lo que crees ayude a que el mundo funcione mejor.

 

TB. Muchas gracias por esta master class Carlos.

 

fotos cc EOI y GA Primke

Sobre el autor de este artículo

Juan Calleja

Juan Calleja es periodista. Ha sido redactor jefe en la Fundación porCausa y fue director y cofundador de Babylon Magazine, revista internacional en inglés y en español sobre la actualidad de la cultura hispánica. Es impulsor de Los desmanes del fútbol, proyecto ganador del ‘II Taller de Periodismo de Datos’ organizado por Medialab-Prado. En 2007 ganó el Premio Joven de Comunicación de la UCM por la revista Babel.