Entrevistas

Carlo Ratti (MIT): “El Internet de las Cosas ya está llegando a nuestro ámbito urbano”

Entrevistamos a Carlo Ratti, experto en ciudades inteligentes y movilidad en el MIT y participante en el reciente Foro Económico de Davos.

Las ciudades, antaño símbolo del ascenso social y del goce y disfrute de una calidad de vida que en el campo nunca se hubiera podido soñar, enfrentan ahora el ingente desafío de solucionar sus crecientes problemas de movilidad, contaminación, gestión de la seguridad física, falta de viviendas y despilfarro de dinero público. Unos desafíos cuya resolución pasa, principalmente, por la incorporación de la tecnología al modelo de ciudad en que vivimos.

Uno de los mayores expertos mundiales en ‘smart cities’ es Carlo Ratti, director del Senseable City Lab del MIT y miembro del “Agenda Council on Future Cities” del Foro Económico Mundial. Ratti también ha expuesto en sitios como el MoMA, ha sido comisario en varias exposiciones mundiales, cuenta en su haber con varias patentes y ha sido señalado como una de las “personas que cambiará el mundo” por las publicaciones Wired y Times. TICbeat ha podido hablar con él durante un reciente evento sobre movilidad urbana organizado por B4Motion.

P: Este año has participado en el Foro Económico Mundial que se celebra en Davos y que, en esta ocasión, ha estado especialmente plagado de científicos y una creciente preocupación por la gestión urbana y la configuración de las ciudades y la movilidad del futuro. ¿Cuáles han sido tus impresiones al respecto? ¿Qué es lo que has aportado en Davos y cuáles las impresiones que te llevas tanto de la comunidad experta como de los políticos y empresarios reunidos allí?

C.R.: Efectivamente, hay un interés creciente por los temas de desarrollo urbano en Davos. Este año hubo numerosas sesiones y mesas sobre el tema, y en muchas de ellas tuve la suerte de participar o ser el moderador. Normalmente este evento suele estar centrado en problemas económicos y es muy significativo que los programas urbanos hayan entrado así en la agenda.

Las cosas están cambiando y la razón principal es que el Internet de las Cosas está llegando al espacio físico y eso requiere ser abordado de forma eficaz para que pueda cambiar nuestra forma de transportarnos, nuestras vidas, energía, agua, participación ciudadana… Por ejemplo, uno de los temas de los que más estuve hablando con parte de los congregados allí fue el tema de la iluminación. Puede parecer un tema baladí, pero nada más lejos de la realidad: sustituir toda la iluminación de una gran ciudad por bombillas LED puede generar millones en ahorros para el gobierno pero, también, abre la puerta a convertir la iluminación urbana en la plataforma para colocar sensores, distribuir redes WiFi o de red móvil.

P.: Tu figura es conocida en este pujante segmento de desarrollo por ser el director del Senseable City Lab en el prestigioso MIT. Allí investigáis nuevos modelos de ciudad basados en un enfoque multidisciplinar y con una visión a largo plazo. ¿Cómo es para ti la urbe del futuro? ¿Cómo se entenderá la movilidad en ella?

C.R.: A mi me gusta comparar el desarrollo de las ciudades inteligentes con la llegada de Internet: se trató de una tecnología que lo cambió todo, más allá de los propios servicios inherentes que trajo consigo, con repercusiones en todos los ámbitos de la vida, incluidos los propios medios de comunicación.

En el caso de las ciudades, la irrupción del Internet de las Cosas va a tener un impacto brutal en una amplia variedad de dimensiones. En el transporte ya lo estamos viendo, con Uber por ejemplo, o con estudios como el que realizamos en Nueva York: calculamos que si la gente estuviera dispuesta a compartir sus servicios de movilidad de manera frecuente, podríamos satisfacer toda la demanda de esa ciudad con un 40% menos de vehículos de los que actualmente se mueven en sus calles.

Carlo Ratti, durante el evento de B4Motion celebrado en Madrid. Foto: @miguelecabrera

P.: Muestras una total confianza en el desarrollo de Internet de las Cosas pero cada vez más expertos alertan de que las previsiones de despliegue de los dispositivos conectados (50.000 millones según Cisco o 30.000 millones de acuerdo a Gartner) para 2020 están sobreestimadas…

C.R.: Estoy totalmente convencido de que la tendencia está ahí y goza de buena salud. Internet de las Cosas también son nuestros smartphones y tablets, eso sólo ya son 7.000 millones de dispositivos conectados. La clave ahora estará en si estamos física y digitalmente preparados para esta revolución: no importa si tenemos más o menos cantidad de dispositivos, si se cumple antes o después, porque el IoT ya está invadiendo nuestro espacio físico y exigiéndonos una nueva y gran variedad de aplicaciones para sacar provecho de ello.

P.: ¿Cómo podemos integrar los futuros desarrollos de ciudades conectadas en los actuales entornos de las autoridades municipales y gobiernos, muchas veces con sistemas legacy y que apenas pueden explotar de forma eficiente los datos ya existentes?

C.R.: Totalmente de acuerdo, creo que aquí hay dos tendencias claras que vamos a ver en los próximos años. Por un lado, estas autoridades deben modernizar sus actuales sistemas TIC. Por otro, debemos empezar a pensar en nuevas arquitecturas, mucho más distribuidas, mejorando así la eficiencia de todo el ecosistema (porque un dispositivo no tendrá que mandar toda la información a un mainframe que luego envíe otra señal a otro dispositivo, evitando así colapsar las redes de comunicaciones) y acercando los datos al ciudadano esté donde esté.

P.: Arquitecturas más distribuidas que también tendrán sus beneficios en materia de seguridad…

C.R.: En términos de seguridad, contar con arquitecturas distribuidas nos permitirá reducir el riesgo de contagio en caso de una infección, ya que cada dispositivo gestionará su seguridad en el extremo, evitando así que un virus pueda infectar el servidor central y hacer que fallen ya no los elementos de las ciudades, sino componentes como los coches conectados. Pero, a pesar de ello, seguirá existiendo el riesgo de que se expanda un virus de forma sistémica por toda la red, y ese es uno de los puntos clave en los que hay que seguir trabajando.

¿Soportarán las redes la llegada de las ‘smart cities’?

P.: Otro de los problemas con las ciudades inteligentes y la gestión de los datos procedentes de los sensores conectados es la pobreza y la falta de integridad de los mismos, por motivos de conexión o de falta de precisión. ¿Cómo se puede superar esta barrera?

C.R.: Es cierto que, en muchas ocasiones, la información generada por el Internet de las Cosas es pobre y dificulta hacer análisis sobre la misma. Pero no es menos cierto que se genera semejante volumen de datos en todo el mundo y la tecnología avanza tan deprisa que no creo que vaya a ser un motivo de preocupación en un futuro cercano.

P.: ¿Cuál es tu valoración de las inversiones y los cambios regulatorios que se están realizando en todo el mundo, y particularmente en España, en materia de ciudades inteligentes?

C.R.: Aunque es necesario realizar una cierta inversión en infraestructuras, creo que en la mayoría de los casos lo más importante es dejar que los cambios tecnológicos puedan suceder. Por ejemplo, que Madrid permitiera la experimentación a empresas y ciudadanos con coches autónomos, como ya hacen Pittsburg en Estados Unidos o Singapur.

P.: Hablamos siempre de gestionar el tráfico o tomar mejores decisiones urbanísticas en base a la tecnología pero, ¿podrías decirnos alguna aplicación inusitada del Internet de las Cosas en nuestras ciudades?

C.R.: Es muy curioso el proyecto que se ha llevado a cabo con Phillips en la ciudad de Los Ángeles para dotar de micrófonos al sistema de iluminación. De este modo, si se producía un tiroteo, el micrófono se activaba y permitía averiguar la localización exacta del atacante para poderle grabar al momento. El sistema no envía toda la información en todo momento, sino que usa computación local para analizar y detectar cuando se produce un suceso de este tipo.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.