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Volkswagen planta cara a Uber al invertir 300 millones de dólares en su rival Gett

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Gett es un servicio de transporte urbano, rival de Uber y Lyft, centrado en el mercado corporativo y que factura anualmente unos 500 millones de dólares.

Uber no sólo está provocando una auténtica revolución en el sector del transporte por carretera -incluyendo las quejas de taxistas por media Europa y la irrupción de Apple en la guerra-, sino que también está obligando a los distintos actores de la cadena de valor del automóvil, desde los operadores de servicios hasta los mismísimos fabricantes.

Un fenómeno que tiene su último reflejo en Gett, uno de los máximos rivales de Uber y Lyft en Estados Unidos, Israel y Europa, la cual acaba de recibir una inyección de más de 300 millones de dólares por parte del histórico Grupo Volkswagen.

Con esta operación, el fabricante alemán (propietario de marcas tan reconocidas como Volkswagen, Audi, Bentley, Porsche o Lamborghini) pretende ampliar su negocio para incluir servicios de movilidad. De este modo, el Grupo Volkswagen se une a otros fabricantes de automóviles que buscan defenderse de los cambios que se avecinan en el mercado de la automoción, que podría experimentar una gran caída en los coches en propiedad en favor de vehículos como servicio y los coches autónomos. Es el caso de General Motors y BMW, con respectivas inversiones en compañías tecnológicas como Lyft y RideScout.

¿Cómo es Gett?

Gett es un servicio de transporte urbano que permite a los usuarios moverse por las ciudades de forma cómoda y sencilla gracias a taxis oficiales, elegantes coches negros y SUV alternativos. En la actualidad cuenta con más de 4.000 clientes corporativos que representan el 30% de sus ingresos, un perfil de usuario que se adapta a la perfección a la flota de vehículos que ofrece Volkswagen en la actualidad.

Según el portal norteamericano Recode, Gett -anteriormente conocida como GetTaxi- ya ha conseguido ser rentable en sus primeros mercados, obteniendo unos 500 millones de dólares anuales en ingresos, provenientes tanto de los trayectos en sí mismos como de servicios de terceros, como masajes, introducidos en abril de 2015. Sin embargo, su modelo de negocio ha estado sometido a un gran debate, ya que los pagos que realizan a los conductores son superiores en muchos casos a las tarifas que supuestamente cobran a los clientes, con lo que Gett podría -según estas voces críticas- estar operando a pérdidas con el fin de diferenciarse y ganar cuota de mercado frente a Lyft y Uber.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.