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Uber triplica sus ingresos en un año y pisa el acelerador de la elusión fiscal

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Escrito por Eduardo Álvarez

Uber ha publicado por primera vez la contabilidad de su filial española, con detalles sobre sus ingresos, beneficios y pagos de impuestos en nuestro país.

Las compañías tecnológicas llevan varios meses en el punto de mira de la Unión Europea. El motivo: la ingeniería fiscal que les permite eludir el pago de la mayor parte de sus impuestos en los países en los que operan. Apple o Google son sólo dos de las que han tenido encontronazos con el ejecutivo comunitario, pero no son las únicas que ponen en práctica este sistema. Según se ha podido saber, Uber también lo hace.

No es ni mucho menos una sorpresa, pero ahora se ha confirmado. Por primera vez, la filial española de Uber ha tenido que hacer públicas sus cuentas depositándolas en el Registro Mercantil, trámite obligatorio. En este caso los números corresponden al ejercicio fiscal de 2015, el segundo en el que estuvo presente en España.

En resumidas cuentas, estos son los tres datos en los que se resumen su balance en el año 2015:

  • 1,26 millones de euros de ingresos
  • 63.000€ de beneficios netos
  • 30.000€ de impuestos

De momento, el volumen de negocio que maneja esta empresa estadounidense en España no es demasiado elevado. Pese a ello, ya cuentan con la clásica estructura que les permite derivar sus ingresos y beneficios a su matriz, casualmente radicada en un país con fiscalidad laxa.

Seguramente desde entonces los números han mejorado, y no sólo debido a la mayor aceptación de sus servicios sino a la llegada de UberEATS.

Esta aplicación es la primera que compara las tarifas de Uber, Cabify y Car2Go

El sándwich holandés de Uber

A diferencia de Apple o Google, Uber tiene su sede europea en Holanda. Es la matriz de los países bajos la que se hace cargo del verdadero negocio, la que recibe los pagos de los usuarios del servicio antes de pagar a los conductores.

Un momento, ¿qué pinta entonces la filial española? En teoría, la filial de Uber en España está registrada como prestataria de servicios de marketing. Esto significa que se dedica única y exclusivamente a promocionar los servicios de su compañía propietaria. Esta circunstancia permite que los ingresos vayan a parar a Holanda antes de derivarlos a Bermuda, un paraíso fiscal con todas las de la ley.

El proceso por el que la mayoría de los gigantes tecnológicos eluden el pago de impuestos, algo totalmente legal por ahora, es el conocido como sándwich holandés o irlandés, dependiendo del país en el que se asiente su matriz en Europa.

Según señala Business Insider, tan contentos están con la posibilidad de pagar menos tributos que piensan doblar su presencia en Amsterdam, sin duda una mala noticia para el fisco de los demás miembros.

Un negocio al alza

Por el momento, tanto Uber como otras compañías similares no lo tienen tan fácil para operar en España. Es cierto que su aplicación y servicio está disponible, pero con claras diferencias con respecto a otros países.

Aquí es necesario contar con una licencia para vehículo de alquiler con conductor (VTC), una clara barrera para que los particulares no puedan ejercer como conductores cada vez que lo deseen. La inflación en el precio de estas limitadas licencias reduce notablemente la diferencia entre este modelo y el de los taxis convencionales.

Para que esta forma de operar cambie, primero va a tener que superar las reticencias de los taxistas, un sector particularmente beligerante con la desregulación que pretende introducir Uber en el sector. Sin duda, la utilización de la ingeniería fiscal para evitar el pago de impuestos será uno de sus argumentos más recurrente en los próximos meses.

No es el nuestro el único país en el que están encontrando inconvenientes. Incluso se puede decir que tienen al enemigo en casa. Su fundador, Travis Kalanick, se ha visto envuelto en varios escándalos. Por si fuera poco no les ha quedado más remedio que cancelar su proyecto de coche autónomo después de un aparatoso accidente.

Vía | El Español

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Eduardo Álvarez