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Uber espió a los conductores de Lyft durante años

Los gigantes tecnológicos manifiestan su interés en compañías de transporte alternativo como Uber
Escrito por Eduardo Álvarez

Uber habría recurrido a software espía para rastrear a los conductores de Lyft, su principal rival, con el objetivo de recopilar información sobre su posición y tarifas.

De forma paralela a su guerra contra los taxis, Uber mantiene una ante su principal rival, la también estadounidense Lyft. Esta compañía crece tan rápido o más que Uber, amenazando ya su negocio en varias ciudades de EEUU. Por eso, las prácticas para dejar en fuera de juego a sus conductores son cada vez más agresivas.

Según señalan algunas fuentes conocedoras de la empresa, Uber habría espiado a los conductores de Lyft gracias a un software especializado en seguimiento. Esta herramienta haría posible saber en todo momento dónde están situados los coches adscritos a la competencia, haciendo posible adelantarse o situarse mejor que ellos a la hora de captar clientes.

La competencia entre ambas tecnológicas se entiende mejor si se tiene en cuenta que la mayoría de los usuarios utilizan ambas aplicaciones de forma alternativa. Simplemente comparan los precios del trayecto en Uber y Lyft y la duración del mismo, decantándose por la más conveniente de las dos.

De esta forma, con Hell -el nombre del programa informático creado por Uber- habría dejado en desventaja de forma constante a la competencia hasta 2016, momento en el que dejaron de utilizarlo.

El funcionamiento de Hell se basa en la creación de falsos pasajeros. Al activar la solicitud de viaje se podría ver de forma automática dónde están todos esos conductores, recopilando información sobre sus tarifas y movimientos para su posterior utilización.

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Si es éticamente cuestionable o no esta práctica es un debate totalmente legítimo, sobre todo ahora que Uber se encuentra envuelta en la polémica en torno a su CEO, el accidente de su coche autónomo e incluso la fiscalidad de sus filiales europeas.

El panorama para la compañía detrás de esta aplicación no puede ser más sombrío. Su imagen se deteriora por semanas mientras que Lyft emerge como una opción apetecible para los inversores, que han dado un voto de confianza a su expansión internacional en forma de 1.000 millones de dólares en dinero contante y sonante.

Vía | TechCrunch

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Eduardo Álvarez