Empresa

Trucos para reducir tu currículum y que no ocupe más de una hoja

curriculum vitae

Si quieres que tu currículum destaque no debe ocupar más de una hoja. Eso si, no reduzcas los márgenes, el espaciado entre líneas o el tamaño de la letra si no quieres que tu CV acabe en la basura. Es preferible usar estos trucos para reducir tu currículum.

Independientemente de la experiencia que tengas, tu currículum no debería ocupar más de una hoja. Ante la cantidad de solicitudes de empleo que recibe el departamento de RRHH cada día, un reclutador tarda de media 6 segundos en descartar un CV.

Parece difícil resumir toda tu trayectoria profesional y académica en una página, pero lo cierto es que probablemente esté lleno de detalles irrelevantes. Recuerda: cantidad no equivale a calidad, sé selectivo con la información que incluyas en tu CV y aumenta tus posibilidades de contratación.

Antes de empezar a mejorar y reducir tu currículum debes tener en cuenta el estilo. Reducir los márgenes o el espaciado entre las líneas no es una opción; si el reclutador ve un bloque de información probablemente ni se moleste en intentar descifrar la primera línea. Un CV debe ser claro y conciso, el lector debe poder localizar cualquier tipo de información de forma rápida, por lo que la sencillez en el diseño es prioritario.

Tampoco reduzcas el tamaño de la letra: idealmente deberías usar un tamaño 11 para tu CV, nada menos. Algunos aconsejan usar un tamaño 20 para el nombre y 14 en negrita para los títulos, pero si vas justo de espacio no hace falta que tu nombre sea enorme; aumentarlo a 16 o ponerlo en negrita es suficiente.

El Curriculum que es todo un imán para Google y otras empresas

Dicho esto, echemos un vistazo a los trucos para reducir tu currículum a una hoja:

  • Escoge bien el estilo de letra: No puedes reducir el tamaño, pero si jugar con el estilo. Pese a que Cambria suele ser el estilo de letra preferido de los reclutadores, Arial Narrow también es una buena opción si quieres meter más información sin agobiar al lector. Hagas lo que hagas, jamás uses estos estilos.
  • Usa acrónimos: Las abreviaturas y los acrónimos son comúnmente usados en el mundo laboral, y no es inadecuado usarlos en un documento formal. Asegúrate de que su significado sea suficientemente conocido y empieza a acortar tu CV.
  • No lo adornes: Usa un lenguaje sencillo y directo, no incluyas palabras innecesarias. Puedes usar un lenguaje y redacción más elaborado en tu carta de presentación.
  • Adapta tu CV a cada oferta: En este caso no se trata de pensar en ti, sino en la empresa y su oferta de empleo. Enumera las habilidades que han mencionado en la descripción, así como la experiencia previa y los conocimientos que necesita tener el candidato ideal. Después echa un vistazo a toda la experiencia profesional y académica que tengas y decide cuáles son más relevantes al puesto: esto es lo que te interesa incluir en tu CV, todo lo demás es superfluo.
  • Elimina datos irrelevantes: Como hemos dicho antes, no incluyas nada que no sea relevante para el puesto, por mucho que te guste contarlo. ¿Es necesario incluir a que colegio o instituto fuiste? No, deja tus años de adolescencia atrás. ¿Tus referencias? Tampoco, si les interesa tenerlos te lo pedirán. ¿Y los intereses y hobbies? Aquí depende; por norma general es mejor obviar esta sección, a no ser que el hobbie sea directamente relevante para el puesto. Por ejemplo, si estás aplicando para un puesto en una discográfica y llevas años moviéndote en el mundo de la música si merece la pena mencionarlo.
  • Limita tus datos de contacto: No malgastes espacio con tus datos de contacto. No hace falta que incluyas tu dirección de casa, con que pongas la ciudad en la que vivas es suficiente. Así, intenta incluir todos los datos – móvil, correo, RRSS – en una sola línea separándolos con barras verticales, aconseja Christopher Ward, fundador de Ward Resumes, para Monster.
  • Aprovecha la información: Puedes usar la misma técnica que en los datos de contacto para el resto de información. Por ejemplo, en la sección habilidades, en vez de dedicar una línea a cada habilidad, simplemente sepáralos por líneas verticales o similar.
  • No menciones todas tus habilidades: Además de ocupar espacio, no sirve para mucho. Al reclutador no le vale saber que eres un líder, quiere verlo. Por ello, en vez de enumerar todas tus “soft skills” – talentos personales – intenta reflejar esto con ejemplos en la sección de experiencia. Guarda el espacio para mencionar las “hard skills” – conocimientos técnicos – que tengas. Como hemos dicho antes, incluye solo las habilidades relevantes para el puesto; te ayudará fijarte en las palabras clave de la oferta de empleo e intentar incluirlas en tu CV.

Sobre el autor de este artículo

Christiane Drummond

Graduada en Periodismo y redactora en TICbeat. ¿Qué me interesa? La innovación, la actualidad, la tecnología y, sobre todo, las personas.