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Travis Kalanick dimite definitivamente ante el hartazgo de los inversores

Después de anunciar su cese temporal hace una semana, la presión de los inversores obliga a Travis Kalanick a dejar Uber por la puerta de atrás.

La trayectoria de Travis Kalanick al frente de Uber ya es historia. El que fuera fundador de la startup de economía colaborativa que ha revolucionado el transporte por carretera no ha podido soportar la presión de sus accionistas, hartos de la mala gestión que este directivo ha realizado ante los escándalos de acoso sexual, su actitud psicótica con sus propios conductores o los nefastos resultados financieros.

Así, el pasado 12 de junio ya os contábamos la intención de varios inversores de referencia para forzar la salida de Kalanick, recomendada incluso por un informe realizado por un exalto cargo de la Administración Obama a expensas de la propia junta directiva de Uber. Dos días más tarde, el 14 de junio, Travis Kalanick anunciaba su marcha “temporal” con la excusa de que no podía prestar toda la atención necesaria al negocio ante la muerte de su madre. Justo una semana más tarde, esta salida digna del controvertido directivo se ha convertido en un adiós definitivo.

¿Cómo puede Uber perder 2000 millones de dólares en 9 meses?

“Amo Uber más que a nada en el mundo y, en este difícil momento de mi vida personal he aceptado la petición de los inversores de dar un paso al lado para permitir que Uber pueda seguir creciendo sin que afecten mis distracciones con otra batalla”, ha explicado Kalanick en una carta enviada a sus trabajadores, en la que sigue manteniendo la excusa familiar para esta decisión.

Eso sí, esta alocada figura del sector no abandonará del todo el barco. Y es que Travis Kalanick mantiene su posición en la junta directiva, además de tener la mayoría de votos en la compañía gracias a una doble estructura accionarial que le garantiza el poder a pesar de no contar con una participación económica de referencia.

Valorada en 68.000 millones de dólares, la más alta jamás cosechada por una empresa no cotizada en Bolsa, Uber ahora mismo se encuentra sin consejero delegado, director financiero ni director general. La gestión de la compañía queda, por ende, en manos de 14 altos ejecutivos que tendrán que consensuar la salida a la difícil situación por la que atraviesa la firma.

Hagamos un simple ejercicio de memoria:  Uber ha afrontado sucesivos escándalos sexuales y la actitud problemática de Kalanick, que llegó a enfrentarse a uno de sus conductores en un vídeo que recorrió las redes sociales como la pólvora y le obligó a pedir ayuda públicamente para controlar sus arrebatos. Un caldo para el caos absoluto si le unimos los malos resultados económicos de Uber –que le han costado el puesto a su director financiero-, la revelación de que la empresa espiaba a sus usuarios de iPhone o el juicio pendiente por haber supuestamente robado más de 14.000 documentos sobre el coche autónomo de Waymo/Uber.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.