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Trabajar desde casa distrae más que hacerlo en la oficina, dice una extravagante encuesta

¿Sabías que trabajar desde casa es menos productivo que hacerlo en la oficina? ¿O que casi el 20% de los españoles ya teletrabaja la mayor parte del tiempo? Corregimos la última encuesta alocada que ha visto la luz.

Hay estudios interesantes, que constatan una realidad incipiente en que apenas habíamos caído. Hay otros que, llanamente, ponen números a una tendencia o un mercado para facilitar la toma de decisiones. Hay otros que son simplemente curiosos. Otros rozan el humor involuntario (como este que aseguraba que 9 de cada diez empresas españolas ya está transformándose digitalmente) y otros, como el que recogemos hoy, que directamente son perfectamente prescindibles.

Una compañía de reciente cuño llamada Spaces ha decidido salir a la palestra pública en nuestro país por medio de un estudio que reza, como principal conclusión, que “el 40% de los españoles piensa que trabajar desde casa genera muchas distracciones”.  Para llegar a este razonamiento, la firma afirma haber entrevistado a nada menos que 1.000 ciudadanos de nuestro país con más de 18 años de edad.

Y, como no, el estudio revela que la mitad de los españoles (50,3%) cree que trabajar desde casa puede disminuir su rendimiento profesional. Irónicamente, nos podemos remitir a una encuesta oficial, la realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), para poder rebatir este dato. Según este organismo, el trabajo remoto supone un aumento en la productividad del trabajador hasta en un 25%.

El informe señala por otro lado que el 19,7% de los encuestados suele trabajar desde casa durante la mayor parte del tiempo. Cifra optimista, al menos si nos atenemos a datos ofrecidos por consultoras a priori más fiables -como IDC-: tan sólo el 13% de los empleados trabajan más del 50% de su jornada laboral desde casa. Desconociendo las diferencias metodológicas en uno y otro estudio, lo cierto es que estamos hablando de un extraordinario incremento del 46% entre ambos.

Cinco mitos sobre el teletrabajo en España

Pero regresemos a la primera premisa del accesorio informe de Spaces. En ese sentido, el estudio también tenía preparadas preguntas para saber cuáles eran las mayores distracciones de los teletrabajadores. Y, sorpresa: la familia o los compañeros de piso (44%), las tareas domésticas (25,9%), o las redes sociales (17,6%) son los grandes ladrones de productividad. Si añadiéramos a la lista ver la televisión o echar una siesta, tendríamos completo el paraguas de opciones posible.

Aunque lo cierto es que el estudio roza el absurdo cuando trata de vincular el teletrabajo con la obesidad o los malos hábitos alimenticios de las personas que ejercen su profesión desde casa. Citando de nuevo al informe, “el 32% de los encuestados va de media dos o tres veces a picar algo a la nevera cada día de trabajo. Incluso, uno de cada diez españoles se levanta a la cocina más veces de las que le gustaría reconocer cuando trabaja desde casa”.

Para finalizar, y por si teletrabajar no nos hubiera vuelto ya vagos y gordos, la encuesta también recoge miedos que nadie sospecharía que un teletrabajador pueda tener. “Otras desventajas de trabajar desde casa son que los profesionales sienten que se quedan aislados, pudiendo resentirse su vida social (27,8%) o que el equipo que necesitan para trabajar es demasiado caro (24,5%)”. En este punto habría que rectificar de nuevo a los autores del estudio ya que España es, precisamente, uno de los países europeos que cuenta con un mayor desarrollo tecnológico susceptible de ser usado para fines profesionales.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.

  • Álvaro Esteban

    Muy interesante las diferencias entre las encuestas. Este artículo nos confirma, de nuevo, que la fiabilidad de estos estudios es llamativamente baja. ¿Más ejemplos? Podemos segunda fuerza política, Hillary presidenta, no habría Brexit y un amplio etcétera…