Empresa

Toshiba vende su negocio de chips a Bain Capital y Apple por 18.000 millones de dólares

toshiba vende memorias flash wd

Después de casi un año de negociaciones, decenas de ofertas y demandas cruzadas, Toshiba finalmente podrá ingresar dinero para evitar su expulsión de la Bolsa japonesa.

El culebrón del año en el sector tecnológico, el protagonizado por Toshiba en su intento por desprenderse de su negocio de chips de memoria, parece estar llegando a su fin. La acuciante deuda de la histórica compañía nipona (cuyas cuentas financieras fueron publicadas con meses de retraso, pese a las dudas de su propio auditor por sus irregularidades y bajo la amenaza de expulsión de la Bolsa e incluso de su “mera supervivencia financiera”) obligaba a elegir al vencedor de la puja por la división más rentable del grupo y, aunque se esperaba que esta decisión se tomara hace unas semanas, finalmente podemos decir que hay fumata blanca.

Según ha informado la propia multinacional en un comunicado oficial, un consorcio liderado por la firma de capital riesgo Bain Capital se hará con el control de la unidad de chips de memoria NAND por unos dos billones de yenes (18.000 millones de dólares). La firma del acuerdo se habría producido, de acuerdo a Reuters, en una larga reunión del consejo de administración de Toshiba que se ha prolongado durante toda la jornada de hoy.

Llegar hasta este punto no ha sido nada sencillo. Recordemos que Toshiba eligió en un primer momento como compradora a la oferta presentada por un consorcio formado por el gobierno japonés y la surcoreana SK Hynix, integrada ahora en el consorcio vencedor. En esta misma alianza se encuentran otros destacados nombres de la industria tecnológica, como Dell, Apple, Kingston o Seagate.

Sin embargo, otro de los grandes postores -Western Digital- comenzó una escalada judicial para impugnar toda la venta al entender que tenían el privilegio de negociar esta operación en exclusiva en base a anteriores alianzas. Esa misma pugna acabó en un loco cruce de demandas entre Toshiba y Western Digital, tras el que la firma norteamericana comenzó a variar su posición para evitar las reticencias de los reguladores y de la propia Toshiba. Para ello, WD selló una alianza con el fondo público-privado Innovation Network Corp of Japan (INCJ) y el Banco de Desarrollo de Japón (DBJ) y, posteriormente, manifestó su disposición a renunciar a sus derechos de voto y renunciar al control del negocio de chips. Se desconoce si Western Digital impugnará o no esta decisión final del gigante nipón.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.