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Toshiba ha logrado -por fin- que su auditor dé el visto bueno a sus cuentas

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Con cinco meses de retraso, PwC aprueba las cuentas de Toshiba que verán la luz mañana. Eso sí, con una declaración “adversa” que podría provocar la expulsión de la firma de la Bolsa.

El pasado 11 de abril os contábamos los resultados financieros que Toshiba presentaba en aquel momento, con cuatro meses de retraso y la oposición frontal de su auditor que no terminaba de contemplar todas las incertidumbres en torno a la supervivencia misma de la multinacional. Pues bien, parece que finalmente la firma japonesa ha logrado convencer a PricewaterhouseCoopers Aarata LLC de que firme sus cuentas anuales… para el ejercicio fiscal que acabó en marzo, hace ya cinco meses.

Así lo adelanta la agencia Reuters, aludiendo a fuentes de la consultora que confirman la emisión de una “opinión cualificada” para respaldar los balances de Toshiba que verán la luz mañana jueves. Eso sí, que nadie piense que las aguas están calmas en la compañía nipona o que sus finanzas están más encarriladas: PwC también emitirá una declaración “adversa” sobre los controles internos de Toshiba respecto a sus propias cuentas.

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Esta observación negativa puede provocar, desde un punto de vista legal, la expulsión directa de Toshiba de la cotización bursátil, complicando todavía más su capacidad financiera y dificultando su competitividad. Para evitar ser excluida de los parqués, la firma japonesa deberá mostrar indicios claros de mejora en sus controles internos. Sin olvidarnos de la -ya eterna- venta de su negocio de chips: si Toshiba no logra deshacerse de estos bienes y recaudar dinero contante y sonante, acumulará dos años consecutivos con los pasivos de la empresa superando los activos, lo cual constituye también motivo de expulsión de los mercados públicos.

De hecho, la venta de su atractivo negocio de chips de memoria se está convirtiendo en una telenovela eterna, estancada y casi aburrida. Toshiba eligió como ganador de la particular puja a un consorcio formado por el gobierno japonés y la surcoreana SK Hynix . Pero otro de los contendientes, Western Digital, llevó a Toshiba a los tribunales norteamericanos y la japonesa respondió con otra denuncia en Tokio, lo que ha paralizado por el momento cualquier movimiento que salve a la multinacional de la amenaza de quiebra y el desastre de la inversión en su unidad nuclear, Westinghouse, ya declarada en bancarrota.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.