Empresa

Los titanes tecnológicos apuestan por el transporte alternativo

Los gigantes tecnológicos manifiestan su interés en compañías de transporte alternativo como Uber

Grandes multinacionales como Google, Microsoft o Alibaba ponen el punto de mira en la industria emergente del transporte alternativo, una iniciativa que emerge de la popular economía colaborativa y que cada día suma más adeptos e inversores.

Recientemente, Rakuten lideraba una ronda de financiación de la startup Cabify, el rival hispano de Uber. La firma nipona valoraba a Cabufy en 300 millones de euros, anticipando su creciente importancia dentro de los nuevos medios de transporte alternativo. “Se trata de una valoración elevada, considerando su pequeño tamaño y penetración, pero refleja lo caliente que está la industria del transporte urbano, en la que se avecinan claramente muchísimos cambios”, apuntaba Enrique Dans, profesor del IEBusiness School y coautor del informe Upgrading urban mobility: los retos de la movilidad urbana junto a Gildo Seisdedos.

¿De qué hablamos cuando hablamos de economía colaborativa?

El éxito de Cabify no es un hecho aislado. Otros titanes tecnológicos a nivel mundial como Google, Microsoft o Alibaba han puesto su punto de mira sobre esta industria. Sabedores de lo prolíficos que se están convirtiendo este tipo de negocios, las empresas invierten voluminosas sumas de dinero en los grandes actores internacionales actuales del transporte de viajeros, especialmente en Uber, Lyft y la china Didi Kuaidi.

Redefinición de la movilidad urbana

Aunque todavía quedan muchos flecos legales por pulir, así como la incertidumbre de su regulación con respecto a la competencia en muchos países, los transportes alternativos apuntan al alcance global. Según Dans, la movilidad urbana está inmersa en un claro proceso de redefinición, en el que destaca la crisis del modelo de posesión de automóviles, porque cada día está más claro que no tiene ningún sentido seguir adquiriendo automóviles que se deprecian casi un tercio en cuanto nos sentamos por primera vez en ellos, que tienen un coste desmesurado e inaceptable si consideramos factores como el combustible, el seguro, el aparcamiento o la amortización, y que infrautilizamos de manera brutal e ineficiente durante toda la vida del vehículo”.

El contexto vive fuertes cambios impulsados por las iniciativas de economía colaborativa. Dans apunta a “la propulsión de los vehículos hacia energías más limpias, hacia modelos de servicio en lugar de adquisición, hacia la adopción del car-sharing, ride-sharing o car-pooling, o hacia la llegada de los vehículos autónomos.“Los cambios son tan grandes, que vale la pena intentar posicionarse, porque es en las redefiniciones drásticas donde surgen las grandes oportunidades empresariales.”

El reparto del pastel del transporte alternativo

Los gigantes tecnológicos lo tienen claro: su interés y el de otros inversores han disparado las valoraciones de Uber, que supera ya los 70.000 millones de dólares, la de Lyft , que se sitúa en 5.500 millones de dólares, y la de Didi Kuaidi, que se estriba en unos 20.000 millones de dólares.

El analista sostiene que, si una parte muy significativa de usuarios deja de adquirir un vehículo para usar servicios de transporte y ahorrarse dinero, como ya empieza a ocurrir en ciudades como San Francisco o Nueva York, estamos hablando de una de las mayores oportunidades empresariales a nivel global que se han visto en mucho tiempo. Según este experto, las apuestas de cada competidor están razonablemente claras, con excepción de Uber, que está diversificado en múltiples negocios, como el de la logística.

Google da un paso más y se lleva sus coches autónomos fuera de Mountain View

Por otra parte, cabe destacar que Uber también está investigando en el terreno de los vehículos autónomos, un terreno en el que Google lleva ventaja y donde están entrando otras grandes compañías tecnológicas como Apple, Alibaba o el buscador chino Baidu. La agencia Reuters también informó de Tencent, otro gigante de Internet chino, ya está fichando expertos en la materia para el lanzamiento de su propio coche autónomo.

En concreto, la agencia citaba que la firma había “robado” a Alphabet el diseñador Wolfram Luchner, y a Luca Delgrossi, director de I+D de conducción autónoma de Mercedes-Benz Norteamérica, junto con otros fichajes de alto perfil de Tesla Motors y de BMW.

También las empresas de automoción, como Daimler, están apostando por la innovación disruptiva mediante participaciones de referencia en compañías como Car2Go, MyTaxi o Moovel. En enero de 2016, General Motors invirtió 500 millones de dólares en Lyft, el gran rival de Uber en EEUU, para desarrollar una red de coches autónomos y hacerle frente a Google, Tesla y Uber. Por su parte, Ford tiene un laboratorio en Silicon Valley donde analiza los cambios en los hábitos de conducción. Estamos ante una temporada de grandes cambios para industria del motor y el transporte alternativo, en la que las startups y gigantes tecnológicos quieren sacar tajada de los nuevos nichos de mercado que se abren ante nosotros.

Vía | Cinco Días

 

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.