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¿Terminará Ginni Rometty el año como consejera delegada de IBM?

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IBM lleva años inmersa en una profunda reestructuración para pasar del mainframe y el hardware hacia la nube y la inteligencia artificial. Pero la paciencia de los accionistas parece estar en el límite y la víctima de su ira podría ser Ginni Rometty, la consejera delegada del grupo.

Ginni Rometty asumió la dirección de IBM en enero de 2017, con la tranquilidad que impera en un gigante como es el caso del titán azul, uno de los sueldos más altos del mundo (33 millones de dólares anuales) y la responsabilidad de tomar las riendas de un castillo cuyos cimientos parecían hundirse en las no siempre prometedoras arenas de los mainframe y los sistemas legacy. La directiva asumió el reto y lo hizo confirmando la gran bandera de IBM hasta la fecha: la inteligencia artificial.

Los orígenes de Watson se remontan a 2007, aunque fue lanzado oficialmente en 2010 e hizo su gran aparición estelar -la famosa partida de Jeopardy!- un año más tarde, en 2011. Desde entonces hasta hoy, el Gigante Azul ha seguido hincando el codo para hacer de esta solución de computación cognitiva, pionera en el mercado, una realidad palpable. Propósito que, mediante su incorporación a todas las soluciones y servicios de la firma, se ha ido cumpliendo con mayor o menor celeridad.

Ginni Rometty completó su estrategia corporativa con la entrada con fuerza en otro segmento en plena ebullición: la nube. Lo hizo mediante la construcción de decenas de centros de datos y una oferta muy completa que expandía las capacidades tradicionales de IBM a clientes más pequeños a los que la compañía nunca había atacado. ¿El punto negativo? La entrada en este negocio milmillonario fue tardía, con lo que parte de una situación de desventaja palpable.

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El resultado de esta propuesta ha sido, no obstante, agridulce. Y lo ha sido porque la gran apuesta, casi exclusiva, por estos segmentos no ha compensado todavía la pérdida irremediable en sus áreas de negocio tradicionales. En una reciente entrevista con un servidor para EL MUNDO, Diego Segre -actual vicepresidente europeo de Business Partners en la empresa- decía lo siguiente: “Las iniciativas estratégicas, entre las que se incluye la IA, crecen a doble dígito y ya representan el 42% de la facturación, cuando hace unos años apenas suponían el 20% del total. No sabemos cuándo se producirá el sorpasso, pero de lo que sí estamos seguros es de que los ingresos tradicionales están cayendo por el impacto de la nube y la facturación global se ha estabilizado gracias a las nuevas áreas de negocio“.

Una de las comidillas más habituales en los mentideros del sector es que IBM suele acertar con sus grandes transiciones, pero tiende a precipitarse a las tendencias, lo cual exige armarse de paciencia hasta constatar el acierto. Así sucedió cuando, contra todo pronóstico, la multinacional decidió desprenderse de su negocio de PCs en favor de Lenovo, muchos años antes de que este segmento entrara en dique seco. Y así parece ser en esta ocasión, con la salvedad de que los accionistas y el consenso del mercado no parecen estar dispuestos a mostrar la misma paciencia.

Pongamos números al ejercicio de paciencia que demanda la gestión de Ginni Rometty: IBM ha llegado a acumular 22 trimestres consecutivos de caídas en su facturación, si bien en el último período fiscal logró superar las expectativas de los analistas. Pese a todo, las acciones de la compañía se mueven actualmente en el entorno de los 147,42 dólares por título, muy lejos de los 177,35 dólares a los que cotizaban cuando ella asumió el cargo. Son las consecuencias de dejar todo un coloso de la informática en manos de un nicho de mercado todavía en pañales.

La revista Forbes ya invitaba el pasado año a “pensar en reemplazar a Rometty”. Según un artículo publicado en esta revista, “Watson probablemente estaría descontento de que Rometty estuviera utilizando una familia de productos que lleva su nombre para promocionar su futuro”. La pasada semana fue otro análisis, publicado en Investorplace, el que apelaba en la misma dirección: “Existe la persistente creencia de que la actual CEO, Ginni Rometty, necesita quedarse como presidenta ejecutiva y dejar que el puesto de director general sea ocupado por alguien que no tenga miedo de tomar grandes decisiones“. El blog 24/7Wall incluso se atreve a barajar posibles sustitutos para Ginni Rometty, muy cuestionada también por su contradictorio apoyo a Donald Trump, incluyendo nombres como Mark Hurd (coCEO de Oracle), Andy Jassy (CEO de Amazon Web Services) o Sheryl Sandberg (COO de Facebook).

¿Acabará Ginni Rometty el año al frente de IBM o la presión de los inversores por ver números verdes en su balance podrá con la estrategia a largo plazo que la ejecutiva ha impreso en su mandato? La firma de análisis Nucleus Research ha llegado a incluir su renuncia como una de las tendencias de 2018 en su informe anual. Nadie duda del enorme potencial de la tecnología de IBM, muchos tampoco lo hacemos de que el planteamiento sea correcto, pero los próximos doce meses en el Gigante Azul van a ser apasionantes para confirmar la estrategia de la empresa a corto plazo…

Gráfica: Infotechlead

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.

1 Comentario

  • IBM llegó tarde al mundo de los Servicios de Consultoría y lo ha hecho de pena. También llegó tarde al mundo de la Nube y el Big Data y lo está haciendo de pena también, perdiendo contratos muy importantes en USA frente a otros actores como Google, por ejemplo.

    En todo este proceso de cambios Rometty ha forzado una política de reducción de costes con bajadas salariales, deslocalización o cambio geográfico, despidos, etc. que lo único que han provocado es la salida de IBM de gente muy valiosa, especialmente en el apartado técnico.

    En España, por ejemplo, IBM no es nada competitiva por sus bandas salariales demasiado elevadas, especialmente en el área gerencial y de técnicos sénior o de banda alta: Gente antigua que cobra mucho dinero, tiene grandes beneficios y no aporta nada tan extraordinario. Esto le ha obligado a realizar segregaciones de personal hacia su filial ViewNext, que tiene unos costes muchos menores.

    A nivel mundial los empleados de IBM se quejan de que se ha perdido músculo técnico (la gran fortaleza de siempre en IBM) para favorecer el aspecto gerencial que es llevado a cabo por vendedores con escaso conocimiento del negocio. No se escucha demasiado a los técnicos y se firman muchos contratos en los que se pierde dinero. El resultado es una obsesión con el accountability (seguimiento al céntimo de los ingresos) y la subsanación de pérdidas, pero poca innovación real.

    En definitiva, el clima que que gestiona en Rometty en IBM, continuando el de su antecesor Samuel Palmisano, no es muy agradable y muchos empleados actuales y veteranos de IBM dicen que está destruyendo los valores que hicieron grande a la compañía