Empresa

Samsung pierde la batalla de patentes contra Apple y tendrá que pagar

Samsung tambien vende menos móviles
Escrito por Eduardo Álvarez

Samsung tendrá que pagar a Apple 539 millones de dólares por haber copiado algunas patentes del primer iPhone. Termina así una batalla legal que se inició en 2011.

Siete años dan para mucho, y si no que se lo pregunten a los abogados de Samsung y Apple, que llevan exactamente ese plazo de tiempo inmersos en una batalla legal aparentemente sin fin, hasta ahora. Por fin la justicia estadounidense ha dictado sentencia: Samsung plagió patentes del primer iPhone y deberá pagar por ello.

Eso sí, de los 1.000 millones que se establecieron como condena en 2012 -antes de la primera apelación- la cifra a pagar pasa a ser de “sólo” 539 millones de dólares. Sigue siendo bastante, sobre todo si se le suman los costes judiciales asociados a este largo litigio.

Según el juez, Samsung copió algunas características que Apple creó para el primer iPhone, como por ejemplo el efecto rebote al llegar deslizando a la zona inferior de la pantalla. Son cosas que a día de hoy todos hacen pero que en 2011 la firma de Cupertino guardaba celosamente.

Estas han sido las prácticas más escandalosas de las tecnológicas en la última década

En cualquier caso, la firma coreana ha seguido utilizando las patentes que Apple registró, así que la justicia de EEUU obliga a Samsung a pagar una parte de los beneficios que haya obtenido explotándolas, algo así como un “copyright” por el uso de sus licencias. La cifra es la mencionada antes.

El optimismo por el fin de este largo -y aburrido- proceso plagado de tecnicismos puede ser demasiado, eso sí, y es que Samsung ha anunciado que “estudiarán opciones”. Esto puede traducirse en un nuevo recurso y otra extensión más de todo el debate en torno a las patentes de Apple.

Ni que decir tiene que todas las compañías tecnológicas prestan mucha atención a posibles violaciones de la propiedad intelectual. No es de extrañar, y es que la innovación es lo que les puede dar ventaja frente a la competencia, aunque por otra parte al final todo lo nuevo acaba siendo copiado de una u otra forma.

Vía | TechCrunch

Sobre el autor de este artículo

Eduardo Álvarez