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Retribución flexible: qué es el Ticket Restaurant y cuál ha sido su evolución tecnológica

El Ticket Restaurant es solo la punta del iceberg de la retribución flexible, una forma de aumentar los ingresos de los trabajadores sin que la empresa pague realmente más.

“Imaginemos una persona con un salario de 22.700 euros al año, el salario medio más o menos en España. Por el modelo tradicional, el trabajador debe pagar en torno al 13% de IRPF y el 6,4% Seguridad Social, lo que deja un sueldo neto de 18.000 euros, que es la capacidad de compra real del sujeto”, explica Manuel Asla, director de marketing y comunicación de Edenred, firma detrás del popular Ticket Restaurant.

“Esos mismos 22.700 euros con retribución flexible permite que una serie de beneficios sociales puedan ser pagados directamente sobre el bruto del trabajador, ahorrando el 13% del coste de IPRF que se debería pagar antes del consumo y, también, reduciendo ese pago de la base imponible de la Renta, pudiendo acogerse a un menor rango impositivo”.

Cuando Asla habla de beneficios sociales se refiere a los campos en los que el gobierno español permite aplicar estas ventajas fiscales para los trabajadores, como son restauración, formación, seguro sanitario, guardería o transporte. Los empleados y empresas deben acordar su implementación, tanto en conjunto como de forma individual, no pudiendo superar nunca el 30% del total del salario del trabajador. Un ejemplo: una guardería cuesta, de media, unos 350 euros al mes en España. De pagarla mediante retribución flexible, y al evitar el pago inicial del IRPF sobre ese dinero en el salario neto, el sujeto puede ahorrarse hasta 45 euros al mes.

Manuel Asla, director de marketing y comunicación de Edenred.

Por otro lado, y aunque el uso de la retribución flexible supone reducir el salario neto que percibe el trabajador, esto no altera el cálculo de la base para la Seguridad Social, con lo que no hay diferencias en las prestaciones por desempleo o de baja laboral a las que tiene derecho el empleado.

Ventajas muy claras para los empleados pero, ¿qué gana la empresa con eso? “La retribución flexible no supone un incremento de costes para la empresa, ni supone un incremento del salario bruto del empleado: tan sólo un incremento de la capacidad de compra de los trabajadores”, explica Manuel Asla. “El beneficio para las compañías es el de poder ofrecer ese mayor salario neto -contando los beneficios sociales- a sus empleados sin tener que aumentar el bruto que pagan”.

Eso sí, este modelo todavía no está ampliamente extendido en nuestro país… o al menos no tanto como en Estados Unidos o Reino Unido. “Las empresas no lo conocen, les cuesta entender el concepto que no es a priori sencillo, además de haber una barrera cultural al tocar el salario neto“, admite el directivo de Ticket Restaurant. “Tenemos un problema de no saber contarlo y explicar bien sus ventajas”. A ello hemos de unir la falta de capilaridad entre las pymes, ya que el uso de este modelo de retribución flexible sigue concentrado en Madrid, Barcelona y las grandes capitales.

Del ticket en papel a Apple Pay

El Ticket Restaurante ya tiene cuatro décadas de vida; un tiempo en el que su modelo de funcionamiento apenas ha variado… pero sí el formato en que se entrega. Así, al cheque de toda la vida en papel se ha unido, desde 2007, una opción en forma de tarjeta de crédito y, más recientemente, la opción de hacer los pagos desde el móvil gracias a Apple Pay.

“El 88% de los españoles tiene smartphone, mientras que entre el 70% y el 80% de los restaurantes con los que trabajamos cuentan con TPV compatibles con NFC para soportar pagos móviles”, sintetiza el directivo de Edenred. “Hemos querido apostar por los early adopters en un mundo, el del pago móvil, que va a ir a más”. Por el momento, unos 8.000 usuarios en España ya usan su Ticket Restaurant en Apple Pay, según adelanta Asla a TICbeat.

Apple Pay: las claves de su llegada a España

Un camino hacia la digitalización que presenta, no obstante, tonos agridulces y notables diferencias entre públicos. “Tenemos usuarios que quieren el papel, otros que quieren tarjeta y otros que quieren móvil. Pero tenemos que tener cuidado para que la digitalización plena no sea tanta como para que los usuarios dejen de percibir el valor añadido del beneficio social, que antes se conseguía al rasgar cada cheque del talonario cada día”, concluye Asla.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.