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La regla de 17 segundos que te hará más productivo (y feliz)

La regla de 17 segundos que te hará más productivo (y feliz)

La productividad no es un hechizo mágico ni tampoco una ciencia exacta o un ingrediente secreto como la fórmula de la Coca-Cola. Sin embargo, para potenciarla y mejorarla a veces tan solo son necesarios unos pocos segundos, como en el caso del valioso truco que te enseñamos a continuación.

La productividad es un quebradero de cabeza para empresas, freelances y trabajadores de toda índole. Cuando logramos aumentarla, obtenemos mayor satisfacción personal, nos sentimos más autorrealizados, somos capaces de resolver problemas complejos en una menor cantidad de tiempo, optimizamos mejor nuestra jornada y gestionamos las tareas de forma más adecuada. Productividad puede ser sinónimo de éxito, felicidad, concentración y buen ambiente laboral, pero la pregunta clave es ¿cómo conseguirla? Marla Tabaka, desde la revista Inc, nos aporta un pequeño truco.

En realidad, la productividad está estrechamente ligada a la mentalidad y el estado de ánimo que tenemos a la hora de desarrollar una tarea. Así, los períodos de bajón anímico, mal humor o irascibilidad condicionan una visión negativa para enfrentarse al trabajo y a los asuntos laborales pendientes. Si hace poco te contábamos este truco de 14 segundos para aumentar la resilienciao o esta clave de 14 segundos para reducir rápidamente el estrés, hoy le toca el turno a una regla de 17 segundos para ser más productivo.

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La neurociencia ha confirmado en sucesivas investigaciones que todos tenemos el poder de “resetear o reiniciar nuestro cerebro” para lograr alcanzar estados más felices, mayor energía y productividad o mejor enfoque y retención de información. La regla de los 17 segundos es muy sencilla y contribuirá a mejorar tu estado de ánimo y tu conciencia sobre las oportunidades. La autora recomienda si es posible, ponerla en práctica durante 68 segundos para aumentar sus efectos. ¿Un minuto escaso no parece un mal desembolso de tiempo para darle un empujón a tu productividad, verdad?

El truco consiste en detener lo que sea que te encuentres haciendo y visualizar tus metas durante 17 segundos, con toda la intensidad que te resulte posible, buscando una emoción fuerte y positiva asociada con los logros que deseas obtener. Concentrarte en estos pensamientos activará una palanca en tu mente que te transportará desde un estado negativo a uno elevado, un efecto que se potenciará si llegas a los 68 segundos. 

Con el tiempo, el cerebro es capaz de formar nuevos caminos neuronales que se fortalecerán mediante la repetición y la práctica de visualizar, sentir y actuar. Si con frecuencia dedicas estos segundos a visualizar tus sueños o metas, más rápido podrás percibir un cambio significativo para tu mentalidad. Esta práctica acarreará numerosas consecuencias positivas: desde atraer hacia tu entorno a personas positivas o exitosas que pueden suponer un valioso mentoring para ti, a un valioso incremento de tu autoestima y motivación.

¿Y si no soy capaz de visualizar mis metas?

Si no eres bueno visualizando tus metas, puedes probar el mismo método con un enfoque alternativo. Para ello puedes comenzar el día declarando tus metas en voz alta y declarando cuál es tu visión sobre las cosas buenas que tienes en esos momentos, expresando tu gratitud. Poco a poco, enviarás señales a tu subconsciente para buscar soluciones para el cumplimiento de tus metas y lograrás que el efecto se acumule con el paso de la repetición de la práctica.

Fuente | Inc

Sobre el autor de este artículo

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.