Empresa

¿Qué es Six Sigma y cómo puede ayudar a tu empresa?

Fabrica de coches | Fuente: Thikstock

Six Sigma es una metodología de mejora continua que incrementa el desempeño controlando la variabilidad y centrando el proceso dentro de las especificaciones del cliente. Así es cómo funciona y cuáles son los beneficios inmediatos para tu compañía.

Controlar el rendimiento mediante la reducción de la variabilidad en los procesos de la empresa. Esa es la premisa básica que subyace a la técnica Six Sigma, una de las más conocidas y popularizadas dentro del tejido productivo por sus enormes impactos en la cuenta de resultados y la satisfacción tanto interna como de los clientes.

Six Sigma fue implantado por primera vez en Motorola en el año 1987 , gracias al empeño del ingeniero Bill Smith (1929-1993) como una estrategia de negocios y mejora de la calidad. Posteriormente sería mejorado por General Electric y acabaría englobado como una evolución de las teorías de calidad TQM (Total Quality Management), SPC (Statistical Process Control) y del Ciclo PDCA de Deming.

¿En qué consiste el método MUDA y cómo nos ayuda a ser más eficientes en nuestro trabajo?

Como decíamos, Six Sigma es una metodología de mejora continua que incrementa el desempeño controlando la variabilidad y centrando el proceso dentro de las especificaciones del cliente. Su utilización combinada con Lean Manufacturing potencia enormemente los resultados obtenidos, según comentan desde la escuela de negocios CEREM Business School.

En ese sentido, Six Sigma ha ido evolucionando desde su aplicación como herramienta de calidad a incluirse dentro de los valores clave de algunas empresas como parte de su filosofía de actuación. En todo caso, el espíritu de esta metodología es disminuir el desperdicio a través de la reducción de la variación de los procesos, consiguiendo reducir los defectos de entrega de un producto o servicio.

Los niveles y etapas

El nivel sigma de un proceso lo marca el número de defectos que se producen. Dependiendo de la cantidad de errores podremos clasificar en qué nivel estamos. Por ejemplo, a partir del nivel 3 Sigma obtenemos una eficiencia del
proceso del 93,33%. El objetivo debe ser alcanzar el valor 6 Sigma, donde solo se producen 3,4 errores por cada millón de eventos... aunque este nivel solo está al alcance de empresas de clase mundial.

Por otro lado, tenemos que tener en cuenta el ciclo DMAIC, dentro del cual identificamos las cinco etapas concretas del proceso Six Sigma. Como indican sus siglas, estas son ‘Define – Measure – Analyze – Improve –Control’:

  • Definir: En esta fase se define el problema determinando verificando las necesidades y requisitos del Cliente. Se organiza el equipo del proyecto.
  • Medir: Se define y describe el proceso actual calculando su nivel Sigma de proceso. También se evalúan los sistemas de evaluación.
  • Analizar: Se calcula la capacidad del proceso, analizando los datos y determinando las causas raíces del problema. También de determinan cuales son las variables significativas que debemos variar para mejorar el proceso.
  • Mejorar: Optimizar y robustecer el proceso. Validar la mejora definida en los pasos anteriores.
  • Controlar: Controlar y dar seguimiento al proceso. Mejora continua. Si es necesario volver a realizar otro ciclo completo.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.