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Qué es el TTIP y qué supone para tu negocio

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La Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión (TTIP) permitirá crear un mercado único de bienes y servicios entre la Unión Europea y EEUU.

Quizás hayas oído hablar del TTIP y del encarnizado debate que se está generando en torno a este acuerdo, aunque no sepas a ciencia cierta en qué consiste esta polémica alianza. Para aclararnos, la Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión (TTIP) es un acuerdo comercial y de inversión que la Unión Europea (UE) lleva negociando desde 2013 y hasta hoy con Estados Unidos (EEUU).

El objetivo de esta asociación es crear un mercado único a ambos lados del Atlántico y, de este modo, beneficiar a las empresas que quieran vender de forma internacional sus productos.

Así, la Unión Europea asegura que el TTIP, y más concretamente la eliminación de los derechos de aduana, la burocracia y las restricciones a la inversión entre la UE y EEUU, “impulsaría nuestra economía, crearía empleo y permitiría a los consumidores elegir entre una mayor variedad de productos, a un precio más bajo”.

Las claves del TTIP

Así pues, el TTIP eliminaría los aranceles, reduciría la burocracia, unificaría la normativa y disminuiría las restricciones a la inversión. De este modo, resultaría más fácil para las empresas de la UE, grandes y pequeñas, exportar bienes y servicios a los EEUU. También les resultaría más fácil invertir al otro lado del Atlántico. Por supuesto, lo mismo sucedería con las empresas estadounidenses que quisieran exportar a Europa o invertir en Europa. En la actualidad, en la UE, treinta millones de puestos de trabajo dependen de las exportaciones y las empresas estadounidenses emplean a tres millones y medio de personas, asegura la Comisión Europea.

Así afectará el TTIP a la industria tecnológica

Por otro lado, las normas y leyes de la UE y de los EEUU serían más acordes entre sí gracias al TTIP. Las empresas ya no tendrían que producir bienes diferentes para los mercados europeos y norteamericano, lo que contribuiría a reducir sus costes.

Ello debería, afirman las fuentes oficiales, permitir que los consumidores compren a precios más bajos y puedan elegir entre una mayor variedad de productos, con la certeza de que estos cumplen las normas de seguridad más estrictas. De hecho, según un estudio independiente elaborado para la Comisión Europea, el TTIP, una vez que esté plenamente operativo, podría suponer un aumento del 0,5 % en el PIB de la Unión Europea.

¿Cómo afecta el TTIP a las pymes europeas?

Las pequeñas empresas y las empresas de nueva creación son el motor de la economía de Europa y generan la mayor parte de sus puestos de trabajo, especialmente en países como España, donde suponen el 99,7% del tejido empresarial.

A las pymes, la Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión les eliminará importantes trabas a la venta fuera del Viejo Continente, abriéndoles un nuevo mercado potencialmente multimillonario que antaño les era prohibitivo por la numerosa legislación y los aranceles que debían pagar para poder vender sus productos en Estados Unidos.

agricultura

Especialmente reseñable es el impacto que podrá tener el TTIP en las pymes y autónomos del sector agrícola. No en vano, los agricultores y ganaderos europeos deben pagar tasas impositivas de hasta el 30% si quieren vender queso, jamón, vino o aceite de oliva en Estados Unidos. Con el nuevo acuerdo, estas barreras desaparecerán inmediatamente.

A la inversa el proceso ocurre de igual modo. Gran parte de los piensos para animales o el maíz que se consume en la Unión Europea procede de Estados Unidos, teniendo que pagar los impuestos correspondientes en el Viejo Continente. Gracias al TTIP, los agricultores y fabricantes de alimentos europeos dejarán de pagar ese sobrecoste que les causa la importación de productos básicos para su actividad económica.

Críticas al TTIP

Las negociaciones del Tratado han dado lugar a diferentes críticas, provenientes de distintas organizaciones no gubernamentales, sindicatos y entidades vinculadas principalmente a grupos antisistema y antieuropeístas. Entre las principales quejas que estos grupos formulan se encuentra la falta de transparencia en las negociaciones, aunque la Unión Europea ha creado webs específicas sobre el acuerdo y emite regularmente boletines informativos sobre el estado de las negociaciones.

Otro de los argumentos de los contrarios al TTIP es la pérdida de empleos. Así, y pese a que la Unión Europea destaca este motivo como principal razón para impulsar el tratado, los críticos denuncian que se pueden llegar a perder 600.000 empleos en la UE si llega a entrar en vigor el mercado único, especialmente en sectores como la metalurgia, madera y papel, comunicación, agricultura y ganadería, transporte o electrónica.

Asimismo, la Unión Europea también ha rechazado frontalmente otro de los argumentos de los críticos al TTIP: las privatizaciones. En ese sentido, se ha extendido la premisa entre la ciudadanía de que la unión comercial con Estados Unidos conllevará privatizaciones de toda índole de servicios públicos, incluso en actividades relacionadas con la educación o la sanidad pública.

Por otro lado, denuncian desde Noalttip.org, la equiparación de las normativas a ambos lados del Atlántico podría derivar en una rebaja de los estándares sociales y ambientales, al tomar como referente la legislación más laxa de cada zona. Tampoco faltan los que acusan al TTIP de ser un acuerdo que protegerá a las grandes multinacionales, al otorgarles un supuesto derecho de denunciar a la UE en caso de que tomen alguna decisión contraria a sus intereses, extremo también desmentido de lleno por los organismos comunitarios.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.