Infancia y juventud de Warren Buffet: los primeros años del gurú de las finanzas

Escrito por Andrea Núñez-Torrón Stock

Del maestro de las finanzas Warren Buffet, cuarta persona más rica del mundo según la revista Forbes, tenemos mucho que aprender. A lo largo de su dilatada trayectoria, el famoso inversor estadounidense nos ha dejado citas cargadas de valor, sentencias fantásticas para incentivar el ahorro personal o trucos para tomar decisiones óptimas. Es conocido por su adhesión a la inversión en valor y por su austeridad personal, pese a su inmensa riqueza.

Los 5 hábitos más austeros de Warren Buffet

Al igual que sucede con otros casos de éxito apabullante como los de Elon Musk, Jeff Bezos, Arianna Huffington o Mark Zuckerberg tendemos a reparar en los grandes hitos y picos álgidos de la carrera profesional de Warren Buffet pero, ¿qué hay en los comienzos de este visionario emprendedor? ¿Qué pasos, influencias y experiencias lo condujeron hasta su prolífica cartera de inversiones y su fortuna millonaria actual? Apoyándonos en una infografía elaborada por Visual Capitalist, te lo contamos.

Los comienzos de Warren Buffet, un genio de las inversiones

Desde la tierna infancia, Buffet demostró ser un niño muy especial, curioso y avispado, especialmente fascinado con el cálculo y los números. Además, pasaba mucho tiempo enfrascado en lecturas como un viejo libro llamado 1.000 Formas de ganar 1.000 dólares y a día de hoy, invierte el 80% de su tiempo en leer. Dirigió su primer “negocio” cuando tenía cinco años, e invirtió en su primera acción cuando tenía solamente una década de edad. Incluso logró salir de la escuela secundaria más rico que sus maestros, ya que consiguió hacer sus primeros 56.000 dólares a los 16 años, momento en el que Estados Unidos surgía como una gran potencia mundial en período de posguerra.

Un papel crucial la desempeñó una visión fortuita: cuando tenía 10 años, su familia estaba comiendo con un holandés llamado At Mol, miembro de la dirección la bolsa de valores de Wall Street. Tras la comida, se aproximó un hombre con un carrito con diversas hojas de tabaco de todas las calidades, que liaba a mano como servicio. “Entonces pensé: ya está. Nada puede ser mejor que esto. Un cigarro hecho a mano”, confesó Buffet en su biografía “La bola de nieve: Warren Buffett y el negocio de la vida”. Allí reparó, en 1940, que en la Bolsa había algo que el resto del país no tenía en demasía: dinero, y que podía hacerle plenamente independiente. 

6 cosas que podemos aprender de Warren Buffet

De un espacio entre los cajones sacó 120 dólares, una cantidad considerable para 1941, y los invirtió en seis acciones de la Cities Services Preferred que compartió con su hermana. Durante la secundaria leyó al menos 100 libros sobre negocios y vendió 600.000 periódicos.

Las enseñanzas más importantes para él procedieron de su padre y de Benjamín Graham, un experto bolsista, cuyo libro titulado The Intelligent Investor se convirtió en su marco metódico de inversión. Más tarde lo llamaría el “mejor libro sobre inversión jamás escrito”.

Uno de los pilares de su filosofía de inversión fue el riesgo, ya que el joven Buffett no tenía miedo de probar cosas nuevas para construir su capital: recolectó pelotas de golf, vendió cacahuetes y palomitas de maíz, vendió chicles y Coca-Cola, e incluso creó consejos para carreras de caballos en una máquina de escribir. ¿Algunos de sus esfuerzos más extraños? Limpió carros con su negocio “Showroom Shine” y también tuvo un negocio de máquinas de pinball.

¿Quieres saber más? No te pierdas la siguiente infografía.

Infografía | Visual Capitalist

Fuente | Visual Capitalist