Empresa

¿Por qué deben las PYMEs “subirse a la nube”?

Cloud para empresa
Escrito por Marcos Merino

La creciente implementación de ‘la nube’ ofrece unos retos y oportunidades específicos para en la pequeña y mediana empresa. Más allá del ahorro en tiempo y dinero, ofrece una nueva forma de hacer negocios.

Hoy en día, cada vez más pequeñas y medianas empresas se dan cuenta de que ‘la nube’ puede ahorrarles tiempo (mejorando su productividad) y dinero (eliminando su necesidad de invertir en determinados servicios e infraestructuras). Pero, más allá de eso, también les ofrece la oportunidad de cambiar radicalmente su forma de hacer negocios.

Según un estudio de la consultora Emergent Research y de la compañía de software financiero Intuit realizado en 2014, si ya entonces un 37% de las PYMEs estadounidenses recurrían al cloud computing, se espera que para 2020 el porcentaje haya subido al 78%, casi el doble. Uno de los socios de Emergent, Steve King, afirmaba entonces en Inc.com que “Estamos viendo que se sigue ganando en eficiencia, pero también empezamos a presenciar el surgimiento de nuevas capacidades”. Y es que al margen del aspecto de la eficiencia y los costes, se espera que la adopción generalizada de la tecnología ‘cloud’ tenga un efecto transformador para las organizaciones, ya sean instituciones públicas, multinacionales… o PYMEs.

De hecho, las PYMEs ya usan de manera habitual servicios basados en la nube para la gestión de su correo electrónico o el acceso a la banca online, pero en Emergent vaticinan que la nube acaparará cada vez más campos de la actividad diaria de las empresas de aquí a 2020, permitiéndoles gestionar, compartir y almacenar datos de forma flexible y escalable.

No debemos, por otra parte, llevarnos a engaño: la apuesta por la nube presenta, en el caso de las PYMEs, algunos retos propios. Y es que, si bien encontramos unanimidad no sólo a la hora de valorar las ventajas de la nube para las grandes compañías, sino también en cuanto a las fórmulas para implementarla, pero esto no siempre está tan claro en el caso de la pequeña y mediana empresa, que representa a un número extraordinariamente alto de organizaciones con una gran variedad interna en cuanto a mercados, métodos de trabajo y preferencias tecnológicas. Cuentan, además, con las limitaciones propias en cuanto a costes y personal especializado.

Pero nada de eso debe llevar a las PYMEs a descartar la nube como plataforma tecnológica a corto plazo. Sólo es necesario ser consciente de sus ventajas y de los pasos que deben dar en su implementación.

¿Hay ventajas reales que justifiquen la apuesta por la nube?

Reducción de costes

Una gran ventaja de la computación en la nube es que reduce los costes de hardware. Si una PYME necesita implementar una mayor capacidad de almacenamiento o recurrir a programas ‘más pesados’, puede “alquilar” la capacidad del hardware necesario contratando un plan que se adapte sus necesidades y pagando sólo por lo que necesita. La apuesta por la nube puede reducir costes de desarrollo e incluso de energía (ya que desaparece la necesidad de mantener ciertos equipos a nivel local).

Seguridad

La nube ofrece a las PYMEs una plataforma asequible en la que almacenar datos de forma segura las 24 horas de los 365 días del año. Por primera vez, muchas PYMEs pueden permitirse una protección actualizada contra vulnerabilidades y ciberataques, además de servicios complementarios como las copias de seguridad.

Y no tendremos que despreocuparnos únicamente de los cibercriminales y el malware: la nube nos mantiene también a salvo de los efectos perniciosos que tienen sobre nuestra información los errores humanos y los accidentes naturales.

Capacidad de colaboración

La nube nos ofrece portabilidad sin sacrificar la seguridad: la información puede hacerse accesible desde cualquier lugar con conexión a Internet, y ser compartida con socios, proveedores o clientes. Es decir, nos ofrece un aumento de la eficiencia y un ahorro de tiempo.

Así, permite que las PYMEs adopten dinámicas de trabajo de gran empresa en lo que se refiere a la capacidad de coordinar / mantener puntualmente informados a clientes y a empleados, tanto en el espacio físico de la compañía como a aquellos que usan dispositivos móviles.

Control de los datos

La nube nos permite mantener los datos almacenados de manera centralizada, manteniendo un control de los cambios realizados en los mismos y proporcionando acceso a todos los miembros del equipo (o sólo a algunos de ellos en base a los criterios que establezcamos: otra de las ventajas de la nube). Además, el hecho de no depender de estar delante de la pantalla del ordenador de la oficina facilita que los profesionales aumenten su productividad y su capacidad de atención al cliente.

Consejos para ‘subirse a la nube’

Ir paso a paso…

Estar en la nube no es un ‘todo o nada’, resulta aconsejable empezar a implantarla poco a poco. Por ejemplo, sustituyendo a algún software no crítico y/o implementándola en un departamento muy concreto de la empresa. Es vital tener en cuenta la familiaridad previa de los empleados con herramientas de cloud computing.

…sin atarse…

Es fundamental valorar diferentes opciones antes de arriesgarse a gastar dinero en una herramienta concreta y/o a alterar el funcionamiento interno del negocio para adaptarse a la misma. Además, si decidimos cambiar de herramientas deberemos poder llevarnos nuestros datos con nosotros, así que elijamos servicios que permitan la exportación de datos en formato estándar y copias de acceso en formato local siempre que sea posible.

…y pensando en grande

¿Considera que el servicio escogido podrá satisfacer sus necesidades a medida que crezca su negocio? Si no es así, siga buscando.

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.