¿Podrían llegar a fusionarse Tesla y SpaceX para superar sus problemas financieros?

Escrito por Alberto Iglesias Fraga

Por todos son sabidos los problemas por los que atraviesa Tesla, ese milagro de las valoraciones bursátiles que no ha logrado dar beneficios en 15 años de existencia. Recordemos que esta empresa, fundada por el mediático Elon Musk, gasta medio millón de dólares cada hora, ha tenido que despedir recientemente a 400 trabajadores y ha visto como las ventas de sus últimos vehículos no cubrían ni de lejos las enormes previsiones realizadas por la firma.

Todo ello nos lleva a una indudable conclusión: por mucho que se cuide la imagen pública y el trato con los accionistas, una empresa privada ha de dar beneficios. Y, de no hacerlo, ha de recurrir a financiación cada vez más peligrosa. En el caso de Tesla, hace poco que logró recaudar 1.500 millones de dólares mediante emisión de deuda considerada “basura” por los analistas. Quizás para evitar situaciones similares en el futuro, algunos expertos creen haber dado con una solución alternativa: fusionar Tesla con SpaceX, la división aeroespacial del propio Musk.

Siguiendo esta lógica, propuesta por el analista de Morgan Stanley Adam Jonas, Tesla podría defenderse mejor de la competencia y acceder más fácilmente al capital. Igualmente, ambas compañías juntas podrían compartir recursos propios e información, colaborando activamente en nuevos negocios. Según este experto, los rivales de Tesla -automovilísticas y compañías TIC como Waymo o Uber- tendrán “mayor acceso al capital, talento y modelos comerciales que puedan monetizar las oportunidades de los futuros vehículos conectados”. Un escenario para la que la débil Tesla no está preparada.

La idea, adelantada en una nota recogida por CNBC, de la fusión sería el camino más ambicioso para fortalecer el capital y el futuro de ambas firmas, pero también se podrían contemplar vías más intermedias, como una alianza estratégica o compartir activos tecnológicos. De acuerdo a la opinión de Jonas, la necesidad de capital de Tesla hace obligado algún movimiento que garantice su supervivencia, pero mirar hacia fuera de su propia casa está complicado: “No hay un comprador natural aparente, debido a la intensidad de gasto, factores políticos y barreras a la propiedad extranjera”.

Recordemos que esta clase de trabajo conjunto entre SpaceX y Tesla no sería nada nuevo. La firma aeroespacial ya compró parte de la deuda de SolarCity para limpiar su balance antes de ser comprada por Tesla. Igualmente, Tesla ya ha confiado en SpaceX para mejorar sus técnicas de fundición de aluminio, logrando ahorrar ocho horas de trabajo por automóvil.