Empresa

Pasos básicos para la incorporación de los millenials al mercado profesional

Los jóvenes echan en falta el contacto humano directo cuando realizan una compra online

Personalización, gamificación y dividir las tareas en pequeñas metas inmediatas son algunos de los consejos para que los millenials se amolden a las empresas.

Los entornos de trabajo están cambiando a marchas forzadas, y no sólo por la integración de nuevas tecnologías en las oficinas y fábricas de todo el mundo. Y es que el capital humano también está experimentando su particular transformación digital: la integración de los millenials en la plantilla y estructuras laborales de las compañías.

Esta nueva generación de profesionales, nativos digitales en su mayoría y que supondrán el 75% de las plantillas en el 2025, no sólo exigen utilizar la tecnología en sus tareas diarias, sino que también reclaman muchos de los valores que Internet ha traído al universo (como la flexibilidad, el teletrabajo o la necesidad de cambiar constantemente de actividad para estar motivados) en su oficina y quehaceres diarios.

Una reciente encuesta de la consultora Deloitte reflejaba, de hecho, que dos tercios de los millenials que se están incorporando a las empresas en la actualidad tienen el deseo de abandonar sus compañías de cara al año 2020 por la falta de políticas laborales acordes a sus necesidades. Se trata, quizás, de la generación más preparada de la historia pero, también, la más exigente sobre las condiciones laborales. ¿Cómo puede una organización dar respuesta a este desafío? Vayamos paso a paso.

Personalización del trato

La cultura de los empleados como un número más en la cadena productiva ha acabado, definitivamente, con los millenials. Cada uno de los nuevos profesionales quiere ser considerado como un elemento único en la empresa, tanto en el trato que recibe por parte de sus superiores, como en su capacidad para personalizar su zona de trabajo o sus dispositivos.

De igual modo, se trata de profesionales que no están acostumbrados a las estructuras jerárquicas que caracterizan a la mayoría de empresas convencionales. Por ello, una compañía que quiera atraer el talento millenial debe incorporar fórmulas de comunicación más horizontales y que favorezcan la transferencia de conocimiento desde las esferas más bajas de la organización hasta la alta dirección.

Metas cortas y motivadoras

Como jóvenes que han crecido al amparo de la mensajería instantánea y la inmediatez en la búsqueda de documentos o de contenidos digitales (véase, YouTube), los millenials no son propensos a ejecutar tareas que les requieran largos períodos de concentración; al igual que no se ven motivados por los objetivos a largo plazo. Por ello, y para aprovechar mejor su alta capacidad de concentración, es recomendable dividir los procesos en pequeñas metas que sean rápidas de conseguir y motivaciones a muy corto plazo.

Por otro lado, los millenials son adictos a la información, por lo que no aceptarán de buen grado una orden si no comprenden los motivos y el contexto que la rodean. Así, un gestor de equipos con jóvenes a su cargo debe dar instrucciones claras y motivadas, explicando el significado de lo que están haciendo y cuál es el trasfondo final de todo. Y si es con fines sociales, mejor que mejor: los millenials adoran realizar cambios en la vida y la sociedad que les rodea.

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Jugar… trabajando

Los millenials no sólo abandonan las empresas si sienten que no se les da el espacio que necesitan o si no ven crecimiento personal en la organización, sino que también pueden dejar su trabajo si se aburren en él. Por ello, las antiguas tareas repetitivas que antaño soportaban las plantillas, hoy son un acicate directo para que los profesionales más jóvenes se vayan a otro lugar.

Por ello, deben modificarse las políticas y modalidades de trabajo en las empresas, de modo que se aumente gradualmente la complejidad de las labores de los millenials como si de niveles de un videojuego se tratara. Y, por supuesto, incorporar metodologías de gamificación para recompensar a los trabajadores durante su carrera nunca está de más.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.